
Ximena Díaz Alarcón, CEO y founder de Youniversal: La poda también implica volver a preguntarse qué aporta cada servicio
El 72% de los argentinos revisó sus gastos fijos al menos una vez durante los últimos seis meses y el 71% evalúa qué suscripción dejar de pagar antes de contratar una nueva, según el último relevamiento del Trend Lab de Youniversal. Para las marcas, el escenario plantea un desafío que va más allá de conseguir una primera contratación: justificar mes a mes por qué su servicio merece conservar un lugar dentro del presupuesto del consumidor.
La tendencia se produce en un contexto de mayor presión económica, en el que el 52% de los argentinos afirma que no llega a fin de mes. Suscripciones de streaming, música, delivery, programas de beneficios, almacenamiento en la nube y herramientas de inteligencia artificial forman parte de un conjunto de pagos recurrentes que los hogares administran cada vez con mayor racionalidad.
Actualmente, cada consumidor sostiene en promedio 3,7 servicios y membresías bajo esquemas de pago mensual. La acumulación de estos pequeños desembolsos hace que incorporar una nueva propuesta implique, cada vez con mayor frecuencia, reconsiderar otra.
El dato es particularmente relevante para las marcas: el 71% de los consumidores afirma que, antes de contratar una nueva suscripción, evalúa cuál dejar de pagar. De esta manera, un servicio ya no compite únicamente con otras alternativas de su categoría, sino con el conjunto de gastos recurrentes que una persona está dispuesta a mantener.
“La poda también implica volver a preguntarse qué aporta cada servicio. Aquellos que ahorran tiempo, ofrecen beneficios concretos o simplifican tareas cotidianas suelen justificar con mayor facilidad su permanencia”, señaló Ximena Díaz Alarcón, CEO y founder de Youniversal.
La permanencia de una suscripción tampoco depende exclusivamente de cuánto cuesta. El 69% de los argentinos considera que actualmente paga más servicios de los que realmente necesita, por lo que la frecuencia de uso, la practicidad y los beneficios concretos adquieren mayor peso en la decisión de mantenerlos.
“A la hora de decidir si conservar o eliminar un servicio, la sensación de estar pagando por algo que se usa poco empieza a pesar tanto como su precio”, explicó Díaz Alarcón.
Para las marcas que operan bajo modelos recurrentes, esta dinámica aumenta la necesidad de demostrar de manera continua la utilidad de su propuesta. Conseguir que un consumidor ingrese deja de ser suficiente si posteriormente no encuentra razones para seguir utilizando y pagando el servicio.
El comportamiento se observa con claridad en el entretenimiento. El 33% de los argentinos redujo sus gastos en plataformas de streaming durante el último año, aunque el 58% sostiene que el entretenimiento continúa siendo importante para su bienestar.
En lugar de abandonar completamente estos consumos, los usuarios alternan plataformas según el contenido disponible, aprovechan promociones o mantienen activas únicamente aquellas que utilizan con mayor frecuencia.
Esta flexibilidad muestra que la reducción del gasto no necesariamente implica una pérdida de interés por la categoría, sino una administración más selectiva del presupuesto y del tiempo disponible.
La denominada “economía de la poda” comienza además a extenderse más allá de los servicios digitales hacia gimnasios, clubes, programas de beneficios y herramientas de inteligencia artificial.
Después de una década marcada por la acumulación de suscripciones, el relevamiento de Youniversal identifica una etapa en la que cada pago mensual vuelve a ser evaluado. En ese escenario, precio, frecuencia de uso, ahorro de tiempo, practicidad y beneficios económicos compiten para determinar qué marcas permanecen dentro del presupuesto.
“El hecho de que el 72% de los consumidores ya revise periódicamente sus gastos fijos muestra que esta lógica dejó de ser una excepción para convertirse en un nuevo hábito de consumo”, concluyó Díaz Alarcón.
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miércoles, 26 de agosto de 2026 |