Federico Urdaneta, cineasta británico-colombiano y director de MIEL, cuenta con una trayectoria que cruza el cine, el documental y la publicidad. Su trabajo se distingue por una mirada autoral centrada en historias humanas y una fuerte construcción visual. Ha trabajado para marcas como Adidas, Pull&Bear y Vogue; su documental “Hunter” fue finalista de Encounters with Herzog, seleccionado por Werner Herzog, y “Green Bank Pastoral“, uno de sus trabajos documentales más destacados, tuvo su estreno en IDFA y posteriormente fue reconocido con el premio a Mejor Fotografía en el Nordic International Film Festival. Sus proyectos también han pasado por Torino Film Lab, el FDC de Colombia y los Young Director Award de Cannes.
En conversación con PRODU, Urdaneta revela cómo una trayectoria construida entre Colombia, Estados Unidos y Europa ha moldeado una mirada visual propia, y reflexiona sobre el valor del lenguaje cinematográfico en la publicidad y el lugar que debe ocupar la inteligencia artificial dentro de los procesos creativos. También comparte los temas y territorios narrativos que busca explorar en sus próximos proyectos, bajo una premisa que atraviesa su trabajo: “La historia es el norte de todo”.
1.- Tu trayectoria entre Colombia, Reino Unido, Nueva York, Italia y Suecia ha cruzado el cine, el documental, la publicidad y los videoclips. ¿Cómo ha influido esa experiencia multicultural en tu estilo visual y en la manera de construir historias?
Hace más de veinte años salí de Colombia, y he estudiado y trabajado en EEUU, Italia, España y el Reino Unido. Estos viajes han ampliado mi mundo y han ido, poco a poco, definiendo mi lenguaje artístico y visual. Sin embargo, aunque haya trabajado por todo el mundo, creo que siempre será Colombia, y ser Colombiano, lo que define lo que digo, o por lo menos lo que estoy intentando llegar a decir. Todos mis proyectos, de una u otra manera, reflejan este encuentro entre Colombia y el mundo. Mi meta es llegar a contar una historia que sea irremediablemente Colombiana, pero que resuene de manera universal. En esta idea se basan los proyectos que estoy desarrollando en este momento.
2.- En proyectos como “Green Bank Pastoral” combinas una mirada autoral con una narrativa capaz de conectar con públicos internacionales. ¿Qué elementos consideras esenciales para crear contenidos relevantes en un contexto de audiencias fragmentadas y hábitos de consumo cada vez más cambiantes?
“Green Bank Pastoral” se basa en la vida de tres mujeres que sufren de Hipersensibilidad Electromagnética: personas que dicen ser alérgicas a las señales inalámbricas de celulares o WIFI. Esta condición no ha sido reconocida por la OMS, y mucha gente dice que es una enfermedad psicosomática. Pero mi intención con el documental nunca fue crear una pieza que probara – o no – la condición de estas personas. Mi intención fue hacer un retrato humano, sin grandes juicios, de sus vidas. Creo que en un mundo fragmentado por el ruido de las redes, lo más importante al crear una obra es volver a lo que nos une, lo fundamentalmente humano.
3.- Has trabajado para marcas como Adidas, Pull&Bear y Vogue, al tiempo que desarrollas proyectos personales de ficción y documental. ¿Qué puede aportar hoy el lenguaje cinematográfico a la publicidad para evitar contenidos previsibles y generar una conexión más profunda con las audiencias?
En mi trabajo comercial intento siempre traer los dos elementos que, en mi opinión, son lo más importante del lenguaje cinematográfico: la historia y el ritmo. La historia es el norte de todo, es la espina dorsal sobre la cual construimos visuales, estética, marca. El ritmo es como contamos esa historia a través del tiempo. Es clave crear, a través de música, sonido, visuales y montaje, un ritmo dinámico que le de una forma interesante a la historia.
4.- La inteligencia artificial está transformando los procesos creativos y de producción audiovisual. ¿Cómo imaginas su incorporación en tu trabajo y dónde crees que debe mantenerse el criterio humano para preservar la autenticidad, la emoción y la identidad de una obra?
Para mi, la inteligencia artificial debe ser usada como una herramienta que asista al proceso creativo, nunca un reemplazo. Aun así, la uso poco. En realidad, usualmente descubro las respuestas a mis preguntas en el proceso “manual” de buscar referencias, escribir, crear decks y storyboards, y siento que entre más delego estos pasos a la IA, más empobrezco el resultado final. Al final del día, uso la IA más que nada para resumir textos y hacerle preguntas de investigación.
5.- Con proyectos en desarrollo como “El Gigante de Hielo”, “rezo”, “daddy” y “Campanero”, ¿qué temas, formatos y territorios narrativos te interesa explorar en los próximos años, y qué tipo de historias consideras que pueden conectar mejor con las nuevas generaciones?
Mis proyectos futuros son muy variados: hay series de comedia, documentales, y ficción distópica. Si he de ser sincero, ¡no se muy bien que los une! Cada proyecto representa algo de mi vida que me interesa, que me genera preguntas, preguntas como: ¿que esconden los padres jovenes de un barrio hipster en Londres? ¿Qué significa esta culpa que sentimos al irnos de nuestra casa, nuestra tierra? ¿Qué siente un niño al tocar las campanas de un pequeño pueblo? ¿Como se comprueba un milagro?