TELEVISIÓN

Actriz y productora Eréndira Ibarra de Anónima Media desarrolla tres series con eje social y herramientas para acompañar a las audiencias

Vanessa Maldonado | 30 de septiembre de 2026

Eréndira Ibarra, actriz, productora y socia fundadora de Anónima Media

La actriz, productora y socia fundadora de Anónima Media, Eréndira Ibarra desarrolla tres series con un eje social y busca llevarlas a televisión pública y plataformas digitales. La primera, Detrás del telón, llegó a Canal Once el 22 de septiembre. Las otras dos abordan la defensa del territorio y la migración. La productora también incorpora una “caja de herramientas” para extender el impacto de las historias más allá de la pantalla.

Ibarra explicó a PRODU que este modelo responde a una decisión de producción. Las series no buscan competir únicamente por audiencia o negocio. Buscan generar conversación y ofrecer recursos concretos para quienes se identifiquen con los temas de cada historia.

“Las producciones empiezan cuando se apaga la pantalla”, dijo Ibarra. Para la productora, el contenido debe dejar preguntas y también acompañar a las personas después de terminar un episodio.

TRES SERIES CON UN EJE SOCIAL

Detrás del telón sigue a un grupo de jóvenes que estudian actuación mientras exploran su identidad y diversidad. La serie también aborda la salud mental.

El proyecto llega acompañado de recursos sobre terapia narrativa y números de atención psicológica gratuita en México. Explicó que la intención consiste en conectar la ficción con herramientas que puedan utilizar las audiencias.

“La idea es que también la espectadora y el espectador se sienta acompañado”, señaló.

La segunda producción se llama Justicia. Ibarra informó que la serie se encuentra a mitad de su rodaje y la definió como un thriller político. Su historia aborda el acceso a la justicia y la defensa del territorio.

La tercera serie abordará la migración y el abuso de sustancias. El proyecto parte de las experiencias de personas deportadas y de los procesos de integración en México.

Adelantó que las tres producciones comparten el mismo modelo. “Las tres tienen un eje social importante y vienen con una caja de herramientas importante”, afirmó.

TELEVISIÓN PÚBLICA COMO VÍA DE DISTRIBUCIÓN

Detrás del telón encontró espacio en Canal Once. Para las siguientes producciones, el equipo mantiene conversaciones con Capital 21 y otras redes de televisión pública.

Ibarra explicó que este camino permite preservar el enfoque social de los proyectos y ampliar su acceso. “Lo que nos interesa es ser escuchadas y vistas para llevar estas herramientas a las personas que las necesitan”, dijo.

La productora también contempla una distribución posterior en redes y YouTube. En ese escenario, las series podrían llegar al público de manera abierta.

La estrategia parte de una premisa distinta a la de un lanzamiento tradicional. Ibarra no plantea estos contenidos únicamente como productos que deben recuperar una inversión o competir por rating.

“Quizá no le estamos ganando dinero, pero nada de lo que estamos produciendo es para ganarle, es para contrarrestar lo que se está viviendo y lo que se está consumiendo ahorita”, explicó.

Para Justicia, la “caja de herramientas” incluirá información sobre mecanismos para que las comunidades se constituyan como sujetos de derecho. También contempla recursos para presentar denuncias ante autoridades ambientales, acompañamiento legal y una bitácora de defensores del territorio.

CUOTAS Y REPRESENTACIÓN EN LOS SETS

La representación también forma parte del modelo de producción de Ibarra. La productora señaló que su segunda serie alcanzó un 48% de representación de mujeres en el set. El equipo también incorporó personas con discapacidad y personas diversas.

La actriz defiende el uso de cuotas como mecanismo para abrir oportunidades dentro de la industria. “Yo soy suprema protectora y defensora de las cuotas”, afirmó.

La también productora considera que la paridad todavía no está consolidada. Por eso plantea que quienes ocupan posiciones de decisión deben intervenir de forma directa en la contratación de equipos.

“Si no fuera por nosotras imponiendo esas cuotas, pues no lograríamos jamás la paridad soñada”, sostuvo.

También cuestionó la distancia entre los discursos de representación y lo que ocurre detrás de cámara. Señaló que una producción puede presentar protagonistas mujeres y mantener una mayoría masculina en áreas como dirección, creación, escritura y crew.

Para ella, el siguiente paso consiste en convertir los discursos sobre diversidad en decisiones concretas de producción.

UNA MIRADA HACIA EL SUR

La discusión también llevó a Ibarra a plantear la necesidad de fortalecer las historias mexicanas y latinoamericanas desde la propia industria.

La productora considera que las plataformas internacionales han abierto espacios para el talento local, pero eso no significa que las decisiones sobre los contenidos se tomen en México.

“Mientras las oficinas siempre estén en el norte, va a estar difícil que vean el sur más allá de un solo negocio para ellos”, dijo.

Por eso apuesta por la producción independiente y por una mayor circulación de historias creadas en México. También llamó a las audiencias a buscar esos contenidos.

Ante esto, puso como ejemplo la necesidad de equilibrar el consumo de producciones internacionales con películas y series mexicanas. Para ella, el cambio también depende de las decisiones de quienes consumen contenidos.

La productora aplica esa lógica en su trabajo como directora de Casting. Para Detrás del telón, eligió un elenco integrado principalmente por caras nuevas.

“Ya estoy en un lugar donde tomo yo las decisiones. ¿Para quién estoy con el pie en la puerta?, ¿a quién le estoy abriendo el camino?”, explicó.

Ese planteamiento también atraviesa su visión de la industria. Por ello, busca utilizar las posiciones de decisión para incorporar nuevos talentos, ampliar la diversidad de los equipos y abrir oportunidades para historias mexicanas.

EL CONTENIDO FRENTE AL NEGOCIO

La productora también cuestionó una visión de la industria centrada exclusivamente en la productividad y el negocio.

“Siempre se necesita en la mesa la persona que dice: ‘Oigan, no todo es negocio, también hay corazón; oigan, no todo es negocio, sino también hay importancia en el contenido’”, afirmó.

Ibarra no plantea eliminar la dimensión empresarial de la producción audiovisual. Su cuestionamiento apunta a que las fórmulas comerciales no sean el único criterio para decidir qué historias llegan a las audiencias.

“Creo que es importante quizá hacer negocio en el sentido de que la gente tiene que ganar dignamente”, señaló. Sin embargo, agregó que la industria también debe permitir que los contenidos mantengan una identidad propia.

Su modelo combina esa preocupación con una estrategia de distribución abierta. Las tres series buscan primero encontrar audiencia y generar conversación. Después, el equipo evaluará qué nuevas oportunidades pueden abrirse para cada producción.

Diario de Hoy

jueves, 15 de octubre de 2026

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