Robert Iger, quien asumió la semana pasada la presidencia ejecutiva de Walt Disney Co. en reemplazo de Michael Eisner, busca mayor adhesión a la era digital para que los consumidores accedan al contenido de Disney en el momento y el lugar en que lo deseen, según publicó The Wall Street Journal. Entre las ideas figura la venta en línea de exitosos programas de TV como Desperate Housewives y Lost de ABC, que tal vez pueden ser usados en reproductores portátiles de video. Eso podría significar ofrecer programas que se puedan ver en aparatos como el iPod, algo que Apple Computer Corp., fabricante del iPod, podría anunciar hacia fines de año, según fuentes cercanas. El directivo también estudia lanzar películas simultáneamente en cines y DVD (algo que incomoda a los dueños de cines) y analiza con empresas de telecomunicaciones maneras de distribuir contenido de entretenimiento a través de teléfonos celulares.Eisner asumió una postura más conservadora con relación al incipiente universo de medios digitales. Su intención fue proteger sus fuentes de ingresos tradicionales. La estrategia de distribuir los contenidos de nuevas formas, en cambio, amenaza con erosionar las acostumbradas vías de entrada de dinero en los cines, los DVD y la TV abierta. Pero lo cierto es que tecnologías como los home theaters y grabadoras de video digital, están reduciendo la asistencia a los cines y mermando las ventas de publicidad por televisión. Además, algunos televidentes pueden ver videos en sus celulares, usan grabadoras digitales que se saltan los anuncios o ven una temporada completa de su programa favorito en DVD (con lo que pueden ignorar toda la publicidad). “Si no hacemos nada y dependemos de la vieja tecnología, el consumidor nos va a abandonar”, dijo Iger, quien resaltó que la industria fonográfica cometió ese mismo error. “Es extremadamente importante en este momento que no permita que eso le ocurra a Walt Disney Co. No somos una empresa de tecnología, pero necesitamos ser lo más cercano posible a ello”. El mayor obstáculo para esto, señaló Iger, pueden ser los hábitos de los propios empleados de Disney y de los dueños de las cadenas de cine, de los minoristas, canales de TV afiliados y otros. “Necesitamos crear un ambiente que tolera la experimentación, incluso si es a expensas de la economía de corto plazo”, dijo durante un viaje reciente en que inauguró una nueva Disneylandia en Hong Kong. En tanto, Anne Sweeney, directora general de Disney-ABC Television Group, vaticinó que “en el futuro habrá un porcentaje de personas que sólo recibirá nuestro contenido en aparatos que no son un televisor”. Esto tiene consecuencias importantes. ¿Hay que abreviar los programas populares en esta clase de aparatos? ¿Se debiera enfatizar cierta clase de ángulos de cámara? ¿Deberían implementarse diferentes estrategias de promoción? En una conferencia con analistas en agosto, Iger insinuó que la industria cinematográfica debería replantear su modelo de negocios al acortar, o incluso eliminar, la brecha entre el estreno en los cines de una película y su lanzamiento en DVD o en televisión pagada. Su sugerencia apunta a dos problemas que aquejan a la industria: la menor asistencia a los cines y el aparente estancamiento en las ventas de DVD. Los comentarios provocaron la reacción de los dueños de cines, quienes en una declaración pública atribuyeron los problemas de Hollywood a la mala calidad de las películas. El estudio cinematográfico de Disney encabeza un esfuerzo para llevar adelante otro cambio en su relación con los dueños de cines: la distribución digital de películas. Disney y otros estudios podrían ahorrar US$1.000 millones al año en costos de impresión y distribución de películas. Pero los dueños de cines tienen menos incentivos para adoptar la digitalización y cuestionan, por ejemplo, si la mejor calidad de la imagen digital llevará más gente a los cines. En consecuencia, Disney y el resto de los estudios tendrán que financiar la mayor parte del costo de la instalación de los equipos digitales, estimado en cerca de US$100 mil por auditorio. Los ejecutivos de Disney también han debatido si deben comprar firmas de Internet. Por ahora la empresa mantiene la cautela respecto de incursionar en grandes compras, porque piensa que las valoraciones de las empresas de Internet siguen siendo demasiado altas.
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viernes, 24 de abril de 2026 |