
González: Capitalizamos las incomodidades a favor de la verosimilitud de la historia
Las condiciones de rodaje de Vuelo 1503, superproducción de Caracol centrada en las historia de un grupo de sobrevivientes de un avión secuestrado y estrellado en una selva, “son bien complicadas”, afirmó su director William González. La historia se graba en escenarios naturales de la población tolimense Carmen de Apicalá. “Nuestro entorno es muy difícil, hace mucho calor y abundan los insectos. Lo que vivimos no se aparta mucho de la ficción de la serie, por lo que capitalizamos todas esas incomodidades a favor de la verosimilitud de la historia”, añadió.La escena del accidente del avión requirió de efectos especiales que estuvieron a cargo de Bernardo Salamanca, quien realizó este mismo trabajo en la cinta cinematográfica Perder es cuestión de método. “Nuestra participación se inició con el montaje del avión, la explosión y las consecuencias de la turbulencia, para lo que contamos con una turbina de dos metros de diámetro, que fue construida por nosotros mismos y que permite generar viento a gran escala”, explicó el experto.Salamanca considera que, en materia de efectos especiales, Colombia cada vez se acerca más a Hollywood, ya que existe la técnica para realizar producciones muy exigentes sin que los libretistas o guionistas deban frenar su creatividad. “Antes debemos convencer a los escritores para que usen más su imaginación, el resto corre por cuenta nuestra”, sostuvo.
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viernes, 24 de abril de 2026 |