Conchita Oliva, presidenta de Latin Íconos
Conchita Oliva, presidenta de Latin Íconos, observa que el auge de las plataformas digitales ha democratizado las oportunidades: “ahora los proyectos pueden trascender fronteras en cuestión de días. La demanda de contenidos diversos, auténticos y con representación real es cada vez más fuerte”.
También indica que existe una tendencia clara hacia los formatos híbridos: música, actuación y creación digital que conviven en un mismo talento.
Oliva refiere que ante el auge de las plataformas, la manera de negociar y planificar la carrera de sus representados ha cambiado radicalmente. “Antes se trabajaba con ventanas de distribución más limitadas. Hoy, el alcance es global desde el inicio. Eso exige ser más estratégico en negociaciones: pensar en derechos, formatos multiplataforma y alianzas que potencien la exposición del artista a nivel internacional”, comenta.
Refiere que su evolución profesional hasta llegar a su rol actual de mánager y publicista de talento, ha sido un camino de aprendizaje constante. “Empecé en el mundo del entretenimiento con proyectos pequeños, siempre con la visión de entender cómo se construye una carrera artística de manera integral. Esa experiencia me permitió desarrollar una mirada estratégica, no solo enfocada en oportunidades inmediatas, sino en el crecimiento a largo plazo de cada talento. Hoy, mi rol es combinar esa experiencia con una sensibilidad muy cercana a mis artistas, porque cada uno tiene una voz y una esencia que merece ser escuchada”, sentencia.
Consultada sobre cómo trabaja para que el talento que representa trascienda fronteras y se posicione en otros mercados, dijo que con estrategias personalizadas para cada artista. “Desde colaboraciones internacionales hasta una narrativa digital sólida que los acerque a públicos distintos. También cuidamos la selección de proyectos: cada paso debe sumar y abrir puertas, no solo localmente, sino en mercados clave”, señaló.
Indica que lo primero que busca en un talento es su autenticidad. Explica que un artista puede tener talento, pero si no tiene una voz propia y un propósito claro, es difícil conectar con las audiencias. “Busco personas con disciplina, pasión y compromiso, porque la carrera artística es un maratón, no una carrera corta”, destacó.
Oliva menciona que el mayor reto ha sido siempre equilibrar la visión artística con la estrategia comercial. “Muchas veces hay que tomar decisiones difíciles, pero cuando se logra que un artista crezca sin perder su esencia, el esfuerzo vale la pena. Lo he superado trabajando con transparencia y comunicación constante, tanto con el talento como con los socios involucrados”, dijo.
Dentro de los elementos que considera esenciales para construir una relación de confianza y largo plazo con un artista, Oliva mencionó la transparencia, la comunicación y la lealtad. “El artista debe sentir que su mánager es su aliado más firme, alguien que protege sus intereses y que al mismo tiempo lo impulsa a crecer. Esa confianza no se construye de un día para otro, se gana con cada decisión y con cada logro compartido”, apuntó.
Comentó que en la actualidad tiene varios talentos en proyectos internacionales tanto en TV como en cine y música. “Cada uno de ellos representa no solo talento, sino también diversidad de propuestas que reflejan lo mejor de Iberoamérica”, dijo.
Citó que representa varios proyectos en pantalla de distintas plataformas y cadenas. “El objetivo es siempre el mismo: construir carreras sólidas y con proyección internacional”, expresó
Para Oliva es fundamental impulsar la diversidad. “La industria audiovisual tiene la responsabilidad de mostrar la riqueza cultural de nuestras comunidades. Impulsar talento diverso no es una tendencia, es una necesidad: las audiencias quieren verse reflejadas y escuchar historias auténticas”, señaló.