
En esta segunda entrega de Pregunta a ODA, aprovechando la cercanía de Halloween, queremos hablar de la relación entre el cine de terror y la diversidad, porque es mucho más estrecha de lo que pueda parecer a simple vista.
Si te paras a pensarlo, hay muchos personajes LGBTIQA+ y con discapacidad en las películas de miedo. Lo único es que normalmente no se encuentran en los papeles centrales, ya que sus roles suelen ser de antagonistas.
Muchos de los villanos más icónicos tienen una codificación heredada del código Hays (¡como comentábamos en la anterior entrega!) que hace que por su vestimenta, por sus gustos o por sus manierismos se lean como pertenecientes al colectivo.
Por hablar de identidades concretas, en el terror es habitual encontrar monstruos, que se utilizan para hablar de forma codificada sobre el deseo y la bisexualidad, presente a través de metáforas en películas como La novia de Frankenstein o La hija de Drácula, pero también en casos más recientes como Jennifer’s Body, trabajo que precisamente ha sido reivindicada por las mujeres queer.
Mientras, las identidades trans han aparecido también de forma codificada y asociada a lo villanesco. Norman Bates de Psicosis y Buffalo Bill de El silencio de los corderos seguramente sean los ejemplos más conocidos. La manera de construir a ambos personajes bebe de muchos clichés relacionados con la imagen social tan negativa que se tenía de las mujeres trans.
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viernes, 24 de abril de 2026 |