
María Teresa Pérez, directora de Marketing en Coca-Cola para Colombia y Venezuela
La llegada del Trofeo Original de la Copa Mundial de la FIFA™ a Bogotá, en el marco del Trophy Tour global de Coca-Cola, sirvió como un manifiesto de la nueva dirección estratégica de la marca. En un evento celebrado en Corferias, que congregó a medios, influencers y leyendas del fútbol como David Trezeguet y Mario Alberto Yepes, quedó claro que la compañía apuesta por un marketing que trasciende la pantalla para convertirse en una vivencia tangible y emocional.

David Trezeguet, campeón del mundo con Francia, fue invitado especial
El eje central de la visita no fue solo la exhibición del icónico trofeo, sino una experiencia inmersiva de 50 minutos, diseñada para que los asistentes recorrieran la montaña rusa de emociones que define al fútbol. Este enfoque, que prioriza la interacción directa sobre el mensaje unidireccional, ofrece una visión clara de cómo Coca-Cola planea capitalizar su patrocinio de cara a la Copa Mundial de la FIFA 2026™, distanciándose de las fórmulas publicitarias del pasado.
La estrategia de Coca-Cola refleja una comprensión profunda del panorama mediático actual, donde captar la atención del consumidor resulta cada vez más desafiante. La marca optó por crear un ecosistema en el que las experiencias físicas y digitales se entrelazan para generar una conexión más profunda y duradera.
En entrevista con PRODU, María Teresa Pérez, directora de Marketing de Coca-Cola para Colombia y Venezuela, explicó esta transición:
“El consumidor actual cambió la forma en que se expone a la información. Las redes sociales y los dispositivos móviles generan un torrente de contenido imparable, lo que hace cada vez más desafiante destacar y conectar genuinamente. Nuestra transformación en marketing responde a esta realidad, enfocándonos en ofrecer experiencias 100% integradas donde el producto, la vivencia física y la interacción digital se fusionan para crear un momento de conexión auténtica”.
El Trophy Tour materializa esta filosofía. No se trata de un simple evento fotográfico, sino de una narrativa cuidadosamente construida. “Diseñamos esta experiencia inmersiva de 50 minutos donde los consumidores podrán sentir toda la gama de emociones que ofrece el fútbol: los nervios, la ansiedad, la nostalgia e incluso la presión de ser el capitán del equipo”, detalló Pérez. La culminación, una foto con el trofeo, se convierte así en el clímax de un recorrido personal, generando un valor emocional difícil de replicar en un anuncio tradicional.
Si bien la campaña global “Feel It All” proporciona un marco emocional unificado, el verdadero alcance de la estrategia radica en su capacidad de adaptación local. La marca implementó activaciones que dialogan con las particularidades culturales de cada mercado latinoamericano.
En Brasil, por ejemplo, lanzó las “latas que gritan gol”, una edición limitada que incorpora un dispositivo de sonido que se activa al abrir la lata y emula el clamor de un estadio. Esta innovación convierte el acto de consumo en una microexperiencia de marca.
En México, en tanto, la estrategia tomó otro rumbo por el contexto regulatorio. Tras un acuerdo con la Secretaría de Salud, Coca-Cola centrará su publicidad del Mundial en la variante Coca-Cola Zero. La decisión demuestra capacidad de adaptación y alinea la comunicación con una mayor conciencia sobre la salud.
La estrategia no se limita a eventos puntuales. Coca-Cola busca construir una red de relevancia cultural alrededor de las pasiones de sus consumidores.
“Coca-Cola, con casi 100 años de historia en Colombia y más de 130 a nivel global, siempre fue una marca que construye relevancia cultural. Para nuestros consumidores y fans, no hay nada más importante que el fútbol y la música. Seguiremos conectando con ellos a través de estas pasiones, ofreciéndoles propuestas de valor que no solo los conecten, sino que también les brinden entretenimiento de alta calidad”, afirmó Pérez.
La presencia de figuras como Yepes y Trezeguet, la futura incorporación de jugadores activos de la selección colombiana y la colaboración con Panini forman parte de un ecosistema más amplio. Cada elemento refuerza la asociación de la marca con el fútbol desde distintos ángulos: la leyenda, la actualidad y el coleccionismo.
La activación en Bogotá no fue solo el lanzamiento de una gira. Fue la declaración de una estrategia que entiende que, en un entorno saturado de contenidos, la conexión se construye desde la experiencia. Coca-Cola no solo patrocina el Mundial; diseña el entorno emocional que lo acompaña.