
Luis Madruga, Chief Creative Officer de VML LatAm y presidente del Círculo de Oro 35º
En la edición número 35 del Círculo Creativo de México, el liderazgo tuvo un tono distinto: más observador, más autocrítico y con una clara intención de evolución. Al frente de esta etapa estuvo Luis Madruga, Chief Creative Officer de VML LatAm y presidente del Círculo de Oro, quien asumió la responsabilidad con una premisa clara: sensibilidad.
“Ponerte en la responsabilidad de una presidencia de un organismo tan querido y tan importante es ponerte al servicio de la industria”, afirmó. “Este año fue mucho de observación, sensibilidad y entender las cosas que podemos mejorar y las cosas que ya mejoraron”.
Uno de los cambios más relevantes de esta edición fue la transformación completa de las bases de inscripción para alinearlas con estándares internacionales. “Si la cancha que queremos jugar es la de Cannes, ¿por qué no estamos jugando con el mismo balón?”, reflexionó Madruga. “El mismo balón son las reglas y los criterios”.
Para el presidente del Círculo, muchas veces México puede tener el mejor trabajo del país —o incluso de la región— pero pierde oportunidades por no entender cómo inscribirlo estratégicamente. La profesionalización, subrayó, también está en los detalles.
Esta autocrítica forma parte de la sensibilidad que definió su gestión: cuestionar procesos, entender el contexto competitivo global y preparar mejor a la industria mexicana para jugar en escenarios internacionales.
Un país creativo, con craft sólido
Madruga reconoce que México vive un momento creativo relevante. “Somos una industria muy creativa, pero también muy bien hecha”, señaló, destacando la fortaleza del craft mexicano en producción, cine y dirección.
En festivales internacionales, agregó, México “parte el queso”. Y esa tendencia continuará, pues cada año el nivel de las piezas mejora desde agencias y casas productoras. Sin embargo, identifica un desafío claro: volumen.
“Nos falta hacer más trabajo. Vamos a ver ideas increíbles, pero muchas veces veremos las mismas ideas ganando reiteradamente. El mensaje es claro: ya hablamos ese idioma, ahora hay que hacer otro par, y otro par más”.
Para Madruga, el concepto de “mejorar” es complejo, pero tiene una interpretación concreta: apoyarse más como industria. “Si el trabajo de la agencia de enfrente es mejor que el nuestro, hay que apoyarlo”, afirmó. “Si le va bien afuera, trae negocio para el país. Trae oportunidades para creativos y creativas mexicanas de jugar en otras canchas”.
El talento, asegura, no es el problema. “Somos un país muy talentoso. Es cuestión de poner los pies en la tierra y entender que lo que nos hace falta es unirnos más”.
Un año de evolución
Con más de 1.000 entries y una industria en proceso de profesionalización y autocrítica, la edición 35 del Círculo de Oro marcó un punto de inflexión. No solo celebró ideas destacadas, sino que replanteó cómo México quiere competir y posicionarse en el escenario global.
Bajo la presidencia de Luis Madruga, el mensaje fue claro: sensibilidad para cuestionar, autocrítica para evolucionar y unión para crecer.