
La tecnología continúa ganando terreno, con videojuegos y dispositivos electrónicos posicionándose entre los regalos más buscados
En México, la celebración del Día del Niño se ha consolidado como un detonador clave del consumo. De acuerdo con estimaciones de mercado, el gasto de los hogares en esta fecha se concentra principalmente en juguetes, dulces, ropa y dispositivos electrónicos, con incrementos relevantes en los días previos al 30 de abril, cuando se define la mayoría de las compras.
A diferencia de otras temporadas comerciales más prolongadas, esta fecha se caracteriza por una ventana de consumo corta e intensa. Muchas familias deciden qué comprar en la última semana —o incluso en los últimos días—, lo que eleva la presión sobre la disponibilidad de productos en tienda y la capacidad de respuesta del retail.
Las tendencias apuntan a una mezcla cada vez más diversa de preferencias: desde juguetes tradicionales como muñecas y figuras de acción, hasta productos que promueven la actividad física, como casas de juego o bicicletas. En paralelo, la tecnología continúa ganando terreno, con videojuegos y dispositivos electrónicos posicionándose entre los regalos más buscados.
Este comportamiento obliga a los retailers a gestionar múltiples categorías al mismo tiempo, anticipar picos de demanda altamente concentrados y asegurar que los productos correctos estén disponibles justo en el momento decisivo.
En este contexto, herramientas como las de Teamcore han cobrado relevancia al permitir a las empresas detectar riesgos en anaquel, priorizar acciones en tienda y reaccionar con mayor agilidad ante cambios en el comportamiento del consumidor. Más allá de la planeación comercial, la clave está en la ejecución: convertir datos en decisiones operativas que aseguren la presencia de los productos más demandados.
“Fechas como el Día del Niño ponen a prueba la capacidad del retail para ejecutar con precisión. No basta con una buena estrategia; el reto está en garantizar que los productos estén disponibles y bien exhibidos cuando el consumidor los busca”, señala Francisco Martínez, VP de Ventas en Teamcore México.
A esto se suma el componente emocional de la fecha. Al tratarse de una celebración centrada en la experiencia y la gratificación inmediata, muchas compras son impulsivas, lo que incrementa el riesgo de perder ventas si el producto no está disponible en el punto de venta.
Así, el Día del Niño no solo representa una oportunidad comercial, sino también un termómetro de la eficiencia operativa del retail. En un entorno donde el consumidor busca resolver su compra de forma rápida y sin fricciones, asegurar surtido, visibilidad y ejecución en tienda puede marcar la diferencia entre una venta ganada o una oportunidad perdida.
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miércoles, 22 de abril de 2026 |
Teamcore: Cómo el retail puede responder a picos de demanda sin perder ventas