
Enrique Torres y Ricardo Carrillo de LCI Seguros
En un mercado audiovisual cada vez más robusto pero expuesto a mayores riesgos legales y operativos, LCI Seguros se consolida como el aliado estratégico para productoras que buscan profesionalizar sus proyectos. En entrevista con Ricardo Carrillo, director general y Enrique Torres, gerente comercial y de suscripción de la empresa de seguros, destacaron que la llegada de las plataformas OTT y los incentivos gubernamentales han transformado la cultura del seguro en la región.
“La gente suele irse por lo obligatorio. Pero hoy las plataformas exigen seguros de producción que cubren desde la preproducción hasta la post”, afirma Carrillo.
El crecimiento de los seguros especializados en la industria audiovisual, ha ido de la mano de la llegada de las plataformas de streaming (Netflix, Amazon, etc.) y la exigencia de estímulos fiscales.
LCI Seguros cuenta con una sólida presencia internacional enfocada en el mercado latinoamericano, operando principalmente en México y Colombia. En estos territorios, la aseguradora brinda servicios de gestión de riesgos tanto para producciones nacionales como para proyectos extranjeros y obras por encargo de grandes plataformas de streaming.
La realidad es contundente: un accidente laboral en set puede significar una indemnización millonaria que muchas casas productoras no podrían costear por cuenta propia. En México, los accidentes laborales son el riesgo más frecuente. La ley en el país exige indemnizaciones de hasta 3.15 millones de pesos por fallecimiento, una cifra que puede quebrar a una productora no asegurada.
Según Torres, los accidentes de trayecto y de trabajo son la constante, y contar con un “traje a la medida” es lo que marca la diferencia entre la continuidad de un proyecto o su quiebra total.
LCI no solo ofrece seguros; ofrece gestión de riesgos basada en décadas de experiencia en sets internacionales. Con presencia en México y Colombia, la empresa ha blindado producciones de la talla de Transformers y Spectre. Su modelo se basa en la actualización constante de 52 coberturas propias, adaptándose a los cambios tecnológicos y legales de la industria.
“Tenemos un pool de coberturas que manejamos desde hace 60 años. Son 52 coberturas con derechos autorales, es decir, que nuestras. Cada cierto periodo vamos adecuando esas coberturas, según el mercado avanza y se va desarrollando. La ley y la tecnología cambia, por lo que hay que estar constantemente actualizando las coberturas, con el fin de que no se queden cortas al momento de un siniestro”, explicó Carrillo.
El seguro no solo cubre el rodaje. Incluye desde la preproducción (soft prep, scouting, guionistas) hasta la postproducción. “En la preparación de una producción hay scouting, y gente trabajando que puede estar en riesgo. Hay personas retocando el guion o haciendo presupuesto”, explicaron. Además del personal y crew, con cobertura de accidentes de trabajo, incluyendo traslados entre el hogar y la locación, la pólica incluye protección de equipos técnicos, como cámaras, óptica, escenografía y material filmado.
En México existe un rezago histórico sobre la prevención. La mayoría de las producciones independientes aún operan sin cobertura por verla como un “gasto” y no como una inversión necesaria.
A pesar del mito del alto costo, los directivos aclaran que el seguro suele representar apenas entre el 1% y el 1.5% del presupuesto total de una producción. “Debería verse como el catering o el transporte: un factor forzoso en el presupuesto”, señalan. En un ecosistema donde el cine independiente y las obras por encargo conviven, LCI subraya que la prevención técnica y humana es el único camino hacia una industria audiovisual sostenible y competitiva a nivel global.
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miércoles, 29 de abril de 2026 |
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