
Con el estreno de la película México 86 en Netflix el próximo 5 de junio, y su llegada a los cines este 22 de mayo, Gaumont abre el telón para mostrar el thriller político y la comedia negra que definió el destino de este torneo
Todo el mundo recuerda los goles, la magia en la cancha y la gloria deportiva que rodeó al Mundial de 1986. Sin embargo, la verdadera batalla para que México se convirtiera en el epicentro del fútbol internacional ocurrió mucho antes del silbato inicial. Todo pasó oculto, en despachos burocráticos, estrategias de la iniciativa privada y reuniones de alta política.

En México 86 se narra el ascenso de un burócrata de nivel medio apasionado por el fútbol y cómo logra traer la Copa Mundial a su país
En entrevista con PRODU, Christian Gabela, VP creativo ejecutivo para Latinoamérica de Gaumont y productor de la película, reveló que el foco de México 86 —que estrena globalmente en Netflix el 5 de junio— es develar el complejo entramado que se vivió fuera de la cancha. “Al profundizar en la investigación nos dimos cuenta de lo singular y extraordinarios que fueron los acontecimientos que rodearon ese evento. La apuesta de la película es contarte qué pasó detrás de escena”, afirmó Gabela.
El resultado es un apasionante thriller de época que, utilizando el fútbol como marco contextual, se adentra en las esferas de los hilos del poder, la política y la idiosincrasia mexicana.

El personaje de Martín de la Torre es interpretado por Diego Luna
Dirigida por Gabriel Ripstein y coescrita junto a Daniel Krauze , la película aborda la asombrosa e inusual hazaña de cómo un burócrata astuto y apasionado (interpretado por Diego Luna) se las ingenió para arrebatarle la sede de la Copa del Mundo a potencias como EE. UU. tras la sorpresiva renuncia de Colombia al Mundial del 86.
Gaumont viene de hacer proyectos relacionados con la política y el fútbol como las dos temporadas de Presidente, una enfocada en el escándalo del FIFA Gate y la otra en la vida y gestión de João Havelange, dirigente brasileño que presidió la FIFA durante casi 25 años. “En todos los proyectos que hemos retratado el universo del fútbol, ninguno va totalmente del fútbol”, comentó. Encontrar esta historia sobre fútbol, política y poder, fue un camino natural para Gaumont, tras los proyectos anteriores.
Para Gabela, el verdadero reto de una producción de esta envergadura no se limitó al presupuesto, sino que se concentró en la preproducción. “Siempre este tipo de proyectos de época son difíciles, pero en lo que más nos enfocamos, sin duda, fue en el desarrollo y la escritura. Pasamos mucho tiempo, más de lo normal, asegurando que teníamos la historia preparada de la mejor manera para llegar al rodaje”, explicó el ejecutivo, señalando que la sinergia entre Ripstein, Krauze y Luna dotó de texturas únicas al guion.

Karla Souza interpreta a Susana, su vecina y amante, además de cómplice para traer el Mundial a México
La investigación histórica contó con un fuerte componente periodístico que facilitó el acceso a los pasajes menos explorados de las negociaciones de la FEMEXFUT y la FIFA. De acuerdo con Gabela el equipo descubrió en este mundial la historia más jugosa de todas. El ejecutivo detalló que la cinta es, ante todo, la exploración en la situación de un hombre común que se encuentra estancado en su vida personal y laboral, y que tras tomar una decisión drástica, ve cómo su rumbo cambia por completo hasta llevarlo a trabajar codo a codo con las personas más poderosas del país y del balompié mundial.
El guion de Gabriel Ripstein y Daniel Krauze, se balancea en la ironía de dar verosimilitud a eventos reales que suenan inverosímiles. “En el proceso de escritura muchas veces decíamos: esto nadie nos lo va a creer”, relató el productor.
Para Gaumont y Netflix, recrear el México de mediados de los años 80 implicó un despliegue de producción de gran escala. El rodaje abarcó desde locaciones enormes como estadios de fútbol, hasta el reto técnico de retratar eventos históricos tan sensibles como el terremoto de 1985. También hubo que contar con oficinas de alto perfil, locaciones que no son fáciles de conseguir.
“El rompecabezas de encajar a actores que venían de diferentes partes del mundo dentro del plan de producción con sus fechas de viajes y las locaciones, como los estadios o las oficinas, no fue sencillo”, admitió el productor. Ello, debido al nivel del cast con el que contó la producción y al tipo de locaciones. Explicó que tuvieron la gran fortuna de que la producción ocurrió en la Ciudad de México y sus alrededores, lo cual facilitó la logística.
Además de Diego Luna, participan Karla Souza, Daniel Giménez Cacho, Álvaro Guerrero, Memo Villegas y Juan Pablo Fernández, entre otros. De acuerdo con Gabela, el apoyo incondicional de Netflix fue clave para asegurar este cast de tan alto perfil.
El esfuerzo se consolidó mediante un diseño de producción capitaneado por Mónica Chirinos y una cinematografía a cargo de Emiliano Villanueva, quienes emplearon cámaras y lentes antiguos de televisión para brindar un acabado visual auténtico pero modernizado.
El largometraje termina reflejando la idiosincrasia de un país de eternos optimistas. Muestra la audacia, el ingenio y la habilidad tan particular de los mexicanos para darle la vuelta a las dificultades y resolver problemas complejos.
|
miércoles, 27 de mayo de 2026 |