
En Hijo de tigre, Jorge Durán y Natalia Echeverri desarrollan proyectos propios de ficción y documental
Cuando Natalia Echeverri y Jorge Durán pensaron en el futuro de sus carreras audiovisuales, el camino parecía conducirlos fuera del país. Ella trabajaba en producción y veía en el exterior una posibilidad de crecimiento profesional. Él, después de vivir afuera, tenía una idea distinta: regresar a Colombia y contar historias desde aquí. Entre esas dos miradas terminó naciendo Hijo de tigre, la productora con la que hoy desarrollan proyectos propios de ficción y documental.
“Estuvimos a punto de mudarnos a Los Ángeles. No se dio y al principio yo estaba un poquito frustrada”, recuerda Echeverri. Con el tiempo, esa decisión tomó otro significado. “Hoy en día miro para atrás y digo: es lo mejor que nos pudo pasar”.
La productora surge después de más de cuatro décadas de experiencia acumulada entre ambos en el sector audiovisual. Ella como productora y creativa; él como director y guionista. Se conocieron en los sets de grabación en Bogotá, formaron una relación personal y profesional y decidieron construir una empresa propia.
Para Jorge Durán, quedarse en Colombia también tiene relación con el momento que atraviesa la industria audiovisual nacional. “Colombia sí es un semillero muy bueno de historias”, afirma.
Según explica, hoy existe una estructura que permite que una generación de realizadores pueda vivir de este oficio, algo que años atrás era más difícil. “Eso es el fruto de gente que vino atrás, de políticas públicas, de la generación de talento técnico, narrativo”.
Echeverri coincide en que existe un relevo creativo dentro de la industria. “Hay una nueva generación de directores, showrunners, guionistas, productoras, fotógrafas… tiene cosas por decir y maneras de hacer las cosas que son diferentes”.
Después de años trabajando en producciones ajenas, ambos sintieron la necesidad de construir un espacio para impulsar historias nacidas desde sus propias inquietudes. Esa decisión derivó en la creación de Hijo de tigre.
“Sí necesitábamos marcar una diferencia y poderle apostar a tener esa independencia”, dice Natalia Echeverri. La productora actualmente desarrolla una serie de televisión que comenzó como un documental basado en hechos reales y luego migró a la ficción. “Llevamos dos años desarrollando un proyecto de televisión”, explica.
Hijo de tigre también busca consolidar una forma particular de trabajo. Más allá de producir contenidos, Echeverri señala que quieren definir una relación específica con los equipos y colaboradores. “Queremos que cuando alguien venga a hacer algo con Hijo de tigre no sea simplemente ‘un proyecto más’, sino que nos destaquemos desde una filosofía”.
Dentro de esa filosofía, la productora describe una manera de acompañar los procesos creativos y humanos de cada proyecto. “Yo siento que es como muy maternal, como que de maternar los proyectos, los equipos, las historias”, afirma.
Jorge Durán aclara que la empresa no nació desde una lógica empresarial tradicional. “Nosotros no somos administradores de empresas o emprendedores. La verdad, no sabemos hacer nada más”, dice entre risas. Para él, Hijo de tigre es la consecuencia natural de años de oficio. “Fue casi como darle una estructura, una casa, a un oficio y a una carrera”.
El nombre de la productora también refleja esa intención. “Se llama Hijo de tigre porque hay un dicho colombiano que es ‘hijo de tigre sale pintado’”, explica Echeverri. La idea, añade, es que cada proyecto conserve una identidad propia y reconocible.
La pareja asegura que no busca limitarse a un solo género o tono narrativo. “Puede ser tragedia también, puede ser comedia”, dice Durán. Sin embargo, sí existe un criterio común: trabajar historias que tengan un significado para ellos y para su entorno.
“Son historias que nos muevan y que sintamos que son importantes para nosotros, para nuestra ciudad, para nuestro país, para nuestra comunidad”, afirma el director. Según explica, el objetivo es ir más allá del entretenimiento y desarrollar relatos que dialoguen con la realidad.
Echeverri agrega que esa conexión emocional transforma el proceso creativo. “Cuando conectas con un proyecto desde tu intención y desde tu emoción, las cosas fluyen mucho mejor”.
Con esa visión, Hijo de tigre inicia una nueva etapa en la trayectoria de sus fundadores: la de construir una productora enfocada en desarrollar historias desde Colombia y para distintas audiencias.
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jueves, 28 de mayo de 2026 |