
Francisco Ramos, VP de Contenidos de Netflix
En el marco de Rio2C Francisco Ramos, VP de Contenidos de Netflix, analizó los desafíos creativos de la industria, la necesidad de dotar de ambición a los proyectos y subrayó que la calidad es el requisito para que un contenido viaje. “Lo que más me gusta de los contenidos es su ambición”.
En un tramo de su charla, Ramos repasó las bases del modelo de negocios de Netflix, el cual se fundamenta en retribuir la confianza de los usuarios mediante el acceso exclusivo a los contenidos financiados con sus suscripciones. Sin embargo, admitió que existen excepciones saludables dentro de esta estructura.
Títulos grandes como la reciente película Agente secreto, o éxitos históricos de la plataforma como La sociedad de la nieve, Fue la mano de Dios, entre otras, requieren un tratamiento mixto de explotación comercial que incluye un paso previo por las pantallas de cine.
“Entendemos que hay ciertas películas que requieren otro tipo de explotación y por eso brindamos acuerdos a la medida de lo que pretendían sus productores y que funcionen para ellos. Porque si no lo hacen, no funciona para nosotros. Así de fácil”. No obstante, aclaró que se trata de casos aislados.
Para Netflix, este brazo de exhibición tradicional no busca alterar su núcleo comercial, sino responder a una necesidad de reconocimiento dentro de la comunidad artística global, un factor clave para que los creadores de la región alcancen nominaciones y galardones en festivales internacionales.
“Nosotros estamos en el negocio de artistas. Todo lo que hacemos tiene a un artista al frente, no estamos nosotros al frente. Y esos artistas necesitan una legitimación de su oficio, y no hay nada más importante que sentir que tu oficio se percibe legitimado”, reflexionó Ramos.
El ejecutivo comentó que estas excepciones operan como un vehículo indispensable para afianzar el lazo de la compañía con el patrimonio local.
“Entendemos que eso de prestigiar el arte latinoamericano y prestigiar el arte brasileño es muy importante. Queremos ser parte de la cultura. No podemos no ser parte integral de la cultura brasileña o de la cultura latinoamericana si sus artistas no se sienten que son centrales para nosotros. Porque lo son y, además de que lo son, deben de sentirlo”.
En otro momento de la charla destacó que los proyectos premium y de gran escala son uno de los focos de Netflix en la región y puso como ejemplo al El eternauta, Pedro Páramo o Cien años de soledad y que el objetivo es seguir por ese camino.
También mencionó la importancia de la producción local y que se dieron cuenta de que si no tenían un entendimiento local no había ninguna posibilidad de triunfar y de dialogar con la sociedad a la que se deben y por eso las decisiones creativas y de inversión están en manos de ejecutivos de cada territorio.
En materia de producción destacó que la compañía está mucho más abierta a diferentes modelos de negocio que van desde los originales hasta coproducciones y licenciamientos.
Destacó que hoy el reto es seguir dialogando con la sociedad, provocándolos a pensar, a sentir, a que se sientan subvertidos, interpelados. “No me gustaría caer en el estupor de la inmediatez actual y pensar que el espectador no es inteligente; el espectador es muy inteligente y hay que respetarlo, porque nos debemos a los espectadores”, afirmó.
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viernes, 29 de mayo de 2026 |