
Labo impulsa la preservación audiovisual con tecnologías capaces de resguardar contenidos por siglos
En una industria en donde la creación de contenidos crece de forma acelerada, la preservación audiovisual se ha convertido en un tema estratégico para garantizar que películas, series y otros materiales sigan existiendo y puedan recuperarse con el paso del tiempo. Bajo esta premisa, Labo compartió una serie de datos que reflejan cómo ha evolucionado la conservación de información en el sector audiovisual y las tecnologías que hoy permiten protegerla durante siglos.
La compañía, especializada en servicios de posproducción para cine, series y publicidad, destacó que la preservación ya no solo responde a necesidades de archivo, sino que forma parte de una estrategia integral para asegurar la disponibilidad futura de materiales audiovisuales.
Uno de los aspectos más llamativos es que actualmente existen soluciones tecnológicas diseñadas para conservar contenido audiovisual durante cientos de años. Gracias a estos desarrollos, películas y archivos digitales pueden mantenerse disponibles para futuras generaciones, superando ampliamente la vida útil de los sistemas tradicionales de almacenamiento.
Labo señaló que los mismos estándares de resguardo utilizados en la industria audiovisual pueden aplicarse a otros tipos de información. Documentos personales, fotografías, recetas familiares o archivos históricos pueden beneficiarse de procesos inspirados en las prácticas de preservación desarrolladas para el cine.
La empresa explicó que algunas iniciativas internacionales han llevado el almacenamiento de información a lugares remotos como el Ártico, donde las condiciones naturales favorecen la conservación a muy largo plazo. Estos espacios especializados han sido diseñados para proteger información crítica durante siglos y garantizar su recuperación cuando sea necesario.

De acuerdo con Labo, la historia de una producción audiovisual no concluye cuando termina su distribución comercial. Una vez finalizados los procesos de posproducción, los materiales deben pasar por etapas especializadas de conservación que permitan mantenerlos seguros, accesibles y preparados para futuras restauraciones o reutilizaciones.
La compañía destacó que parte de este trabajo se desarrolla en su laboratorio fílmico, fundado en 1971 y considerado uno de los últimos laboratorios privados activos en Latinoamérica. En sus instalaciones se realizan procesos como revelado y digitalización de película, restauración, data to film y preservación digital a largo plazo.
Para estas tareas, Labo emplea tecnologías especializadas como Piql, una solución orientada al resguardo de información audiovisual durante cientos de años, que permite a productores, distribuidores y propietarios de contenido contar con alternativas para la conservación de activos de alto valor.
Con ello, la empresa busca acompañar a la industria audiovisual más allá de la etapa de posproducción, integrando servicios enfocados en la preservación y conservación de materiales que forman parte del patrimonio creativo y cultural de la región.

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martes, 28 de julio de 2026 |