
Cristian Cores, Managing Director de Aleph para LATAM
La industria publicitaria atraviesa una revolución sin precedentes. La inteligencia artificial ha dejado de ser un recurso complementario para convertirse en el eje de transformación de las marcas, agencias y anunciantes en todo el mundo. Ante este panorama, Cristian Cores, Managing Director de Aleph para LATAM y Director de la Maestría en Marketing y Comunicación en la Universidad de San Andrés, sostiene que los líderes de marketing del futuro no serán necesariamente los más técnicos ni los más veloces, sino aquellos capaces de mantener una visión profundamente humana.
En su edición de junio, The Economist anunció una nueva era para la publicidad, marcada por el dominio de las grandes tecnológicas. De acuerdo con Statista, en 2024 Google concentró el 39 % del gasto publicitario digital global y, junto con Meta y Amazon, controló más del 60 % del mercado. Paralelamente, la IA ya está automatizando procesos creativos y de contenido, generando preguntas sobre el rol de las agencias y el futuro de la creatividad en un sector cada vez más competitivo.
Sin embargo, la clave no está en resistirse a la tecnología, sino en saber gestionarla con inteligencia humana. “La verdadera ventaja competitiva no proviene de usar las mismas herramientas que todos, sino de cómo las personas logramos conectar con otras personas”, afirma Cores.
El experto recuerda que el branding, desde sus orígenes, ha estado ligado a la construcción de valor económico a partir de la conexión emocional con los consumidores. En este sentido, un reciente informe de WARC, The Multiplier Effect, señala que una estrategia equilibrada que combine publicidad de marca con publicidad de rendimiento puede aumentar en promedio un 90 % el ROI total, destinando entre un 40 y un 60 % del presupuesto a la construcción de marca.
Para Aleph, empresa líder en publicidad digital, este enfoque humano ha sido esencial desde sus inicios. En 2025, la Universidad de Stanford publicó un caso de estudio titulado “Aleph: una ventaja colaborativa“, donde se destaca cómo la compañía logró consolidarse a nivel global sin capital externo, gracias a una estrategia basada en la confianza y la colaboración entre equipos.
Finalmente, Cores destaca: “Los algoritmos pueden optimizar, pero la empatía, la intuición y la capacidad de inspirar confianza siguen siendo insustituibles. La tecnología multiplica resultados, pero son las ideas humanas las que hacen la diferencia”, concluye.