
Pablo Ossa de Labo
Tradicionalmente Labo ha sido reconocida por su fortaleza en posproducción y servicios especializados. Sin embargo, en un mercado audiovisual cada vez más competitivo y con mayores dificultades para financiar y concretar proyectos, la compañía está apostando por un replanteamiento profundo de su modelo de negocio.
Pablo Ossa director regional de Ventas de Labo, detalló que la compañía entra de lleno en un proceso de expansión que integra coproducción, acompañamiento creativo temprano y distribución nacional e internacional.
“El gran reto que tiene Labo en este momento es involucrarse desde el desarrollo y desde la concepción de la idea para ver cómo se suma, para que se concrete la venta o la financiación de un proyecto audiovisual”, afirma Ossa.
Explicó que este movimiento responde a un contexto donde las compañías deben sumar esfuerzos desde etapas mucho más tempranas del proceso creativo para que las ideas realmente lleguen a convertirse en contenidos distribuidos en diferentes ventanas.
Esta nueva aproximación implica dejar de ser únicamente un proveedor de servicios para convertirse en un aliado integral, capaz de aportar desde la construcción narrativa hasta la posproducción, pasando por la estrategia para potenciar un proyecto ante compradores, plataformas o distribuidores.
En eventos como MIP Cancun, debido estas nuevas directrices, la compañía ha cambiado la dinámicas de sus reuniones. “Ya no solo trabajamos un tema de servicios, sino que nos reunimos con diferentes creadores para escuchar sus proyectos y tratar de involucrarnos con las historias que más nos gusten”, agrega Pablo Ossa.
La expansión de Labo también incluye un paso definitivo hacia la distribución cinematográfica, tanto de contenido nacional como internacional. Este movimiento se apalanca en la presencia de la empresa en 16 países de Latinoamérica, lo que la convierte en un aliado atractivo para productores y dueños de contenidos.
“Hoy nos volvemos muy interesantes para algunos distribuidores de contenido y algunos dueños de derechos patrimoniales”, señala Ossa.
Labo está centrando sus esfuerzos especialmente en la distribución de producciones nacionales en salas de cine de Colombia, sin dejar de lado la posibilidad de ampliar su alcance a territorios como Chile, Perú, México o Argentina.
Al mismo tiempo, ya trabajan con distribuidores internacionales, sobre todo de contenido alternativo, como conciertos y eventos especiales, que están llevando a pantallas de cine en la región.
Esta nueva línea de negocio representa un cambio de escala: “Ya no solo hacemos los servicios de laboratorio para los distribuidores, sino que hoy estamos constituidos como un distribuidor más”.
El disparador de este cambio está en el deseo de capitalizar casi cinco décadas de trayectoria. Pablo Ossa argumenta que Labo ha construido relaciones sólidas con exhibidores y distribuidores, y considera que este es el momento para aprovechar ese posicionamiento.
“Tenemos cerca de 50 años en el mercado y hemos tenido muchos aprendizajes (…) es el momento de arriesgar, de involucrarnos más con el contenido”, afirma.
El objetivo es ofrecer estrategias distintas a las habituales del mercado y permitir que los contenidos tengan un mayor alcance en un entorno donde concretar ventas y financiamiento se ha vuelto más difícil.
Labo proyecta un futuro cercano con un área formal de contenidos, desde donde pueda involucrarse directamente en la producción y potencialmente en la coproducción de proyectos. “La apuesta a futuro es lo que más nos interesa: cómo consolidar nuestra participación en el mercado como productores e inclusive como distribuidores”, dice Ossa.
Esta visión conectada entre desarrollo, producción, posproducción y distribución es clave para enfrentar un mercado cambiante, donde las compañías deben entrar desde el inicio si quieren que los proyectos tengan posibilidades reales de avanzar.
“Estamos en el momento del mercado en el que todos tenemos que sumar desde el principio en la producción de una historia”, resume. El mercado atraviesa una etapa desafiante, con dificultades para vender o financiar ideas, pero Pablo Ossa insiste en que la solución está en la colaboración y el involucramiento temprano: “Si no sumamos en ese sentido, el mercado no se va a dinamizar”.