
Liz Clarke
Durante London TV Screenings, Liz Clarke, directora de Ventas Globales de The Kitchen, compartió su visión sobre el panorama que enfrenta la industria de localización y servicios audiovisuales en 2026, marcado por la presión presupuestaria, el auge de la inteligencia artificial y la necesidad de colaboración entre competidores y clientes.
Para Clarke, el inicio del año llega acompañado de “nuevos retos, nuevas oportunidades y nuevos clientes”, en un contexto donde los mercados internacionales se convierten en espacios clave para conectar a la comunidad y explorar alianzas. “No hay una oportunidad directa más allá de tener a mucha gente en el mismo lugar al mismo tiempo, pero eso genera encuentros y nuevas posibilidades”, explicó.
Uno de los ejes centrales de su análisis fue el avance de la inteligencia artificial dentro de los procesos creativos y técnicos. Aunque reconoce el ritmo acelerado del desarrollo tecnológico, el factor humano sigue siendo esencial. “Los humanos todavía son muy necesarios en el proceso y tienen que verificar todo lo que la IA y el aprendizaje automático están haciendo”. Clark advirtió que las herramientas automatizadas solo replican la información que reciben: “Si están aprendiendo información falsa, lo que producirán será basura”.
La ejecutiva de The Kitchen también señaló que varios clientes están enfrentando presiones para reducir presupuestos, una tendencia que podría impactar directamente la calidad de los contenidos. “Existe un peligro potencial de perder calidad”, comentó, insistiendo en que la audiencia sigue siendo el eje principal de cualquier decisión.
“Al final del día tenemos que centrarnos en la audiencia”, insistió, subrayando la necesidad de equilibrar expectativas creativas con tiempos de entrega y recursos financieros, un desafío que —según dijo— ha sido constante en la industria durante años.
Más allá de la tecnología, Clarke destacó la importancia de fortalecer alianzas incluso entre competidores. “Todos estamos en el mismo barco. Es colaboración y asociaciones”. A su juicio, el ecosistema audiovisual necesita un esfuerzo conjunto para sostener la creatividad. “Los estudios también necesitan ayudarnos a mantener viva la industria”.