
Sergio Nakasone, VP de Desarrollo y Producción de Contenidos Unscripted para Warner Bros. Discovery Latinoamérica
Las distintas identidades de Marcial Maciel y cómo esta figura usó su estatus religioso para encubrir sus crímenes, además de la actuación de una institución religiosa como su cómplice y el relato de sus víctimas, son las claves en la historia que se revelan en la serie Marcial Maciel: El lobo de Dios, que estrenó el pasado 14 de agosto en HBO Max.
“Al hacer estos documentales lo que se busca en la trascendencia y que estas historias no se vuelvan a repetir”, comentó a PRODU Sergio Nakasone, VP de Desarrollo y Producción de Contenidos Unscripted para Warner Bros. Discovery Latinoamérica.
WBD ha estrenado otros cuatro documentales de true crime en México (La narcosatánica –2023-; Masacre de los mormones – 2024-; Los 43 de Ayotzinapa: Un crimen de Estado -2024- y Culiacanazo: Herederos del narco -2025- antes de Marcial Maciel: El lobo de Dios. Además, anunció otro a estrenar este 2025: Debanhi: ¿Quién mató a nuestra hija?. Se trata de un género en el que han ido incrementando la producción, y de uno o dos por año, este 2025 estrenarán tres.
En Marcial Maciel:El lobo de Dios el equipo de producción trabajó cinco años en la investigación. Nakasone revela que tardaron ese tiempo, porque querían tener todas las voces y llegar al fondo en las investigaciones. “No quisimos quedarnos en lo superficial de un religioso pedófilo. Había que hablar de las estafas, del tema financiero, y de todo lo que muestra el documental”, explicó
Marcial Maciel: El lobo de Dios incluyó muchos retos, porque es una historia que ocurre cronológicamente durante muchos años. Explicó Nakasone que fue vital mantener la rigurosidad periodística en la investigación, y narrarlo de manera equilibrada, mostrando al personaje en toda su profundidad, incluyendo su origen traumático (Marcial Maciel fue abusado en su infancia).
El próximo estreno de WBD en HBO Max es Debanhi: ¿Quién mató a nuestra hija?, la versión autorizada por los padres de la joven asesinada.
“Debanhi estrena el 18 de septiembre. Es el primer documental que tiene la voz de los padres. Cuando el proyecto llega a través de la productora BTF, no dimos un paso hasta hablar con los padres. Primero, para que ellos nos conozcan y que se sientan confiados. Pero también para nosotros conocerlos a ellos y que entiendan la seriedad con la que vamos a encarar el proyecto”, explicó Nakasone.
Agregó que este caso fue trabajado con objetividad periodística, mucho respeto, pero también haciendo preguntas incómodas, por lo que quisieron asegurarse de que los padres estaban dispuestos a responderlas. “Bajo ningún aspecto queremos generar más trauma a lo que creo puede ser el evento más traumático: la pérdida de una hija”.
Agregó que esta relación, entre WBD, el equipo de producción y los padres de Debanhi se construyó muy profesionalmente. “Siempre los documentales de true crime son muy emocionales. Nosotros queremos transitar con estas personas un vínculo muy profesional. Eso es importante entenderlo. Se trata de un vínculo que es cercano y distante a la vez. Vamos a guardar y cuidar lo que nos cuentan, pero tampoco nos convertimos en sus tutores, ni en sus partidarios, ni en parte de sus causas”, explicó Nakasone.
Aunque aún no se pueden revelar muchos detalles, Sergio Nakasone comentó que además de tener, por primera vez, a la voz de los padres, en este documental se muestra quién era Debanhi. Para ello, cuentan en exclusiva con los últimos archivos de ella en vida. “La figura de Debanhi ha estado atravesada por muchas versiones. En el documental exploramos y profundizamos en cada una de estas versiones al detalle. También se han dicho muchas cosas de ella, por haber estado en una fiesta de jóvenes. Pero nadie conoce quién era Debanhi. Aquí, por primera vez y pienso que es lo que le da fuerza a la historia, vamos a conocer quién era Debanhi”, dijo.
Explicó Nakasone que desde que comenzaron el trabajo documental en la plataforma supieron que el género true crime era relevante e importante desde el storytelling, pero desafiante, por sus complejas aristas y sus tiempos de producción, en promedio, de un año y medio por proyecto.
“Marcial Maciel es producto del trabajo de cinco años, y Debanhi, ¿Quien mató a nuestra hija?, de casi tres años. Lo primero que hay que entender es que cuando nos metemos en este género, entramos con una premisa que se va modificando durante el tiempo. El objetivo es encontrar novedades o ir más allá en casos que han resonado mucho en prensa. Primero queremos que tenga vigencia, pero que también podamos agregar algo nuevo a lo que queda en el inconsciente colectivo de la sociedad”, explicó Nakasone, tras agregar que para ellos, es importante tener un nuevo punto de vista o archivos inéditos, lo que supone, investigación.
Tanto en Marcial Maciel como en Debanhi, encontraron nuevos puntos de vista y accesos inéditos en los personajes vinculados a la historia.
Explicó Nakasone que el documental, en especial el true crime, es un género que hay que trabajar con mucho respeto y equilibrio, con mucho valor periodístico, y con técnicas de guión y de dramaturgia que hagan que para el espectador sea siempre interesante. “Desde el storytelling, de los que son ahora los cliffhanger, de que les genere tensión, pero también de que en una temática tan pesada uno tiene que ir vertiéndole la información al espectador de forma equilibrada en toda la serie, porque son temas difíciles”,
Agregó que el true crime genera interés en el mundo porque la mente humana, al enfrentarse a atrocidades, genera un instinto de búsqueda de certidumbres porque necesita generar seguridad en las personas. “Tenemos estudios donde, sobre todo en las mujeres, este instinto de seguridad y de generar certidumbre a su familia, las hace un público muy fuerte. Psicológicamente, buscar certidumbres ayuda a controlar ese miedo que se generan cuando uno ve estas atrocidades”, explicó Nakasone.
Agregó que todos los documentales de true crime realizados en México son casos que han trascendido al país y están en Latinoamérica. “Sobre todo el de Marcial Maciel, de Los 43 desaparecidos de Ayotzinapa, y del Culiacanazo, son temas que han trascendido las fronteras de México”, agregó.
Casi todos los casos están atravesados por la impunidad. Además, estas historias aunque han sido muy cubiertas por la prensa, esta cobertura está fragmentada y muchas veces, no tiene contexto. Por ello, un gran aporte es entregar historias bien investigadas y contadas, que ayuden a arrojar mayor claridad sobre estos casos.
Además, al no existir justicia -y aunque no la sustituye- revelar la verdad y visibilizar estas historias, se convierte en una suerte de reparación para las víctimas.
“Cuando nos enfrentamos a estas historias, queremos que sea el documental definitivo. Nos preocupamos porque estén todas las voces posibles. La objetividad es fundamental, y más allá de que son casos atroces, queremos tomar una posición editorial equilibrada y objetiva”.
Agregó que en la fragmentación se genera confusión, por ello la importancia de estas series documentales que atraviesan la historia por completo, entregando elementos a la audiencia para que ésta pueda sacar sus propias conclusiones. “Siempre tiene que haber una moraleja, que a veces es puro sentido común. Aunque suena contradictorio, tenemos que dejar un mensaje de esperanza en temas tan crueles”.
Nakasone comentó que este resultado es posible gracias al gran equipo de Warner Bros. Discovery, además de al trabajo de las productoras y de los directores. “Siempre buscamos el mejor talento local mexicano, pero a veces también buscamos miradas de otros países, como el caso de Ayotzinapa o el de Culiacán, con directores que estén fuera de México, porque nos ofrece una mirada muy objetiva. Siempre apelamos en lo periodístico y en lo artístico. al mejor talento mexicano y mundial”, dijo finalmente el ejecutivo de WBD.
Marcial Maciel: El lobo de Dios es una serie documental original de Warner Bros. Discovery producida por Anima Films, con Matías Gueilburt en la dirección y Sebastián Gamba. Los productores ejecutivos por parte de WBD son Esteban Vidal (Manager, Unscripted Content) Alejandro Turner (Manager Unscripted Development) y Cecilia Abraham (Director, Unscripted Development).