
Jacqueline Bracamontes, actriz y conductora
A 25 años de iniciar su carrera, la actriz y conductora mexicana Jacqueline Bracamontes consideró que la capacidad de adaptación ha sido clave para mantenerse vigente en una industria que ha cambiado por completo con la llegada del streaming, las redes sociales y las nuevas formas de consumo de contenidos.
En entrevista, habló sobre la transformación del negocio audiovisual, la evolución de las producciones, el crecimiento del contenido latino y adelantó que desarrolla un proyecto en el que participará como actriz y productora.
“Hay que adaptarnos a todo. Obviamente no ha sido fácil el cambio, pero uno se adapta, uno se moderniza porque si no, ¿para qué? Nos quedamos atrás, dormidos en los laureles”.
Bracamontes aseguró que pocas generaciones de actores han vivido una transición tan profunda como la que ella ha experimentado durante sus 25 años de trayectoria.
Para la conductora, el cambio más significativo no ha sido únicamente el streaming, sino la aparición de las redes sociales, que modificaron la forma en que el talento se comunica con el público.
“Antes, para tener exposición, eran las telenovelas y los medios de comunicación. Ahora, desde las redes sociales, tú decides qué quieres mostrarle a la gente, hasta dónde y qué parte de tu vida compartir”.
Mencionó que estas plataformas acercaron a los artistas con sus seguidores de una manera que antes era imposible: “Los fans te pueden escribir mensajes y tú contestarles. Creo que fue una forma de conectar al mundo y a nosotros, como actores, actrices y conductores, con la gente que nos sigue”.
A su juicio, esa evolución permitió construir una relación mucho más directa con la audiencia.
Bracamontes recordó que comenzó su carrera cuando las cámaras eran completamente distintas a las actuales y las producciones trabajaban con procesos muy diferentes: “Ahora hasta para hacer una entrevista te graban con un celular. Antes llegabas a Televisa y había cámaras gigantes”.
También elogió el impacto que tuvo la evolución tecnológica en los programas en vivo y en las transmisiones deportivas: “El HD, el 4K… ahora todo se nota. La nitidez es impresionante. Sientes que estás viviendo el show ahí mismo”.
Sin embargo, dijo que, más allá de la tecnología, el talento sigue siendo el principal valor de cualquier producción: “Hay cosas que, por más tecnología que exista, no cambian. El talento y el conocimiento de una persona siempre serán valiosísimos”.
La actriz explicó que las plataformas también modificaron la forma en que las audiencias consumen historias: “Antes tenías que estar frente a la televisión a cierta hora. Hoy puedes ver lo que quieras cuando quieras”.
Reconoció que esa flexibilidad ha sido determinante en su vida personal: “Con cinco hijas sería imposible seguir una programación como antes. Ahora, cuando ya todas duermen, puedo decidir qué quiero ver”.
Bracamontes destacó que el crecimiento de las plataformas también ha impulsado la producción latinoamericana: “Estoy muy orgullosa de todo lo que se está haciendo de Latinoamérica para el mundo. En México hay producciones impresionantes, películas y series con una calidad increíble”.
Aunque celebra la diversidad de contenidos, confesó que sigue disfrutando las historias melodramáticas que marcaron la televisión mexicana: “Yo sigo valorando esas historias de amor, de las que te desgarran el alma. Eso es lo que quiero ver en la televisión”.
Su carrera también evolucionó hacia los programas de entretenimiento y los realities. Recordó que La voz México representó uno de los proyectos que marcaron su trayectoria como conductora: “Cómo me enamoré de ese proyecto. Fue uno de los programas que marcó a la industria”.
Más recientemente encabezó Miss Universe Latina, producción de Telemundo que le permitió regresar a la conducción diaria en vivo: “Me tocó trabajar durante dos meses en un show en vivo diario. Hace mucho tiempo no vivía una presión así”.
La experiencia, dijo, le dejó una enseñanza que hoy aplica tanto en su vida profesional como personal: “Nunca perder la paz. Puede haber personas o situaciones que quieran quitártela, pero nada es más importante que tu paz y tu salud”.
Originaria de Guadalajara, Bracamontes también destacó el crecimiento de Jalisco como uno de los principales centros de producción del país: “Estoy orgullosa de lo hot que es Jalisco. No nada más para las producciones, sino por la cantidad de talento que ha salido de ahí”.
Consideró que el estado continúa consolidándose como un referente para la industria audiovisual mexicana.
Después de 25 años de carrera, Bracamontes aseguró que aún mantiene nuevos objetivos profesionales.
Aunque descartó dirigir en el corto plazo por la preparación que requiere esa función, confirmó que desarrolla un proyecto en el que participará también como productora: “Está cocinándose a fuego lento”.
Explicó que el desarrollo comenzó hace casi dos años y espera concretarlo durante 2027: “Estoy planeando un proyecto que me tiene muy ilusionada, en el que estaría como actriz y productora”.
Mientras tanto, continuará trabajando con Telemundo. Su reciente compromiso fue la conducción El Mundial es nuestro, programa especial con el que la cadena cubre la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Tras ganar Nuestra Belleza México 2000 y representar al país en Miss Universo, Bracamontes dio el salto a la actuación con telenovelas como Rubí, Heridas de amor, Las tontas no van al cielo y Sortilegio, producciones que la consolidaron entre las protagonistas de la televisión mexicana.
Posteriormente amplió su carrera hacia la conducción de grandes formatos internacionales como La voz México, Latin American Music Awards y Miss Universo, hasta fortalecer su presencia en el mercado hispano de EE. UU. con Telemundo, donde hoy encabeza proyectos dirigidos a esa audiencia.
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martes, 7 de julio de 2026 |