TELEVISIÓN

Ximena Cantuarias detalla el reto logístico detrás de Proyecto final y Entre padre e hijo para Netflix

Aliana González | 21 de agosto de 2026

Ximena Cantuarias

Invitada como productora ejecutiva por la casa productora TIS, Ximena Cantuarias asumió el desafío de diseñar una arquitectura de producción para las series de formato corto Entre padre e hijo y Proyecto final, ambas para Netflix. Las producciones, compuestas por 20 episodios de menos de 10 minutos cada uno, representan una apuesta innovadora enfocada en captar audiencias de ritmo acelerado.

Estos proyectos están compuestos por capítulos de menos de diez minutos. Ambos exigieron una arquitectura de producción sin precedentes en la región y tiempos de ejecución récord: tan solo tres semanas de producción por proyecto.

PRODUCIR DOS SERIES: UNA TRAS OTRA

Para lograrlo, se diseñó un plan de rodaje back-to-back sumamente exigente. Cantuarias explicó que el reto principal consistió en realizar la preproducción de un proyecto mientras se grababa el otro. “Hicimos un plan de producción muy ambicioso, en el que había que hacer la soft y la pre de una mientras producías la otra. Mientras hacíamos Entre padre e hijo, ya estábamos en preproducción de Proyecto final”. Al terminar la primera serie, el equipo hizo una pausa de una sola semana. Esta sirvió como la última semana de preproducción del Proyecto final, para arrancar de inmediato con las grabaciones de esta segunda entrega.

Entre padre e hijo, microserie horizontal de Netflix y TIS

Entre padre e hijo

Los motivos para adoptar esta estrategia de grabar una serie seguida de otra se debieron a tres factores clave. La urgencia de la plataforma para estrenar, la logística operativa y la optimización del presupuesto. Por un lado, Netflix les impuso el reto de salir al aire en mayo con la primera serie, pero el proyecto apenas había arrancado en noviembre, lo que hacía impensable cumplirlo con un esquema tradicional. Por otro lado, Cantuarias señaló que “por logística y por presupuesto te conviene muchísimo más producir y contratar a la gente por un bloque que contratar a la gente por proyectos separados”, por lo que, económicamente, era estratégico juntarlos.

MISMO EQUIPO BASE CON CABEZAS CREATIVAS DIFERENTES

Esta eficiencia obligó a implementar una lógica muy específica con el equipo de producción. El equipo técnico base era el mismo en ambas ficciones, pero se dividieron las cabezas creativas para garantizar la calidad y el enfoque en cada una. “Si bien tenías, por ejemplo, un diseñador de producción, teníamos dos directores de arte diferentes para que uno se pudiera enfocar en una serie y el otro en la otra”, detalló la productora. Esta misma división se aplicó a los equipos de dirección y de dirección de fotografía, lo que permitió que un equipo trabajara a conciencia en un título y el otro en el siguiente.

Un desafío adicional durante la etapa de desarrollo fueron los libretos, ya que, al ser un formato novedoso, para los guionistas resultó complejo ajustarse a los parámetros. Cantuarias relató que los escritores no estaban acostumbrados a redactar capítulos de menos de diez minutos. Ello implicó correcciones y análisis constantes.

PROYECTO FINAL: PÚBLICO ESTRATÉGICO

Proyecto final es un thriller dramático Young Adult. Actualmente, se encuentra en el Top 10 de la plataforma en México, donde ya acumula tres semanas. Sobre este fenómeno, la productora subrayó la relevancia de su impacto en el segmento demográfico específico. “Tomando en cuenta que el público juvenil adulto no es el público habitual de Netflix”, explicó.

Aborda la problemática del acoso escolar. La historia sigue a una joven que llega a una nueva escuela para alejarse de un traumático historial de acoso y esconderse del pasado. Sin embargo, la trama toma un rumbo más complejo cuando la protagonista atraviesa una drástica transformación y decide ejecutar un plan de venganza fría contra quienes la perjudicaron. En medio de este juego de consecuencias y secretos, la protagonista se cruza con un enigmático joven (interpretado por Tristán), lo que desencadena una serie de eventos contados a lo largo de 20 episodios de corta duración, diseñados para mantener una alta tensión dramática.

Explicó que el formato ágil y la temática (bullying) en el contexto juvenil, y el hecho de no presentar a la víctima de manera pasiva, sino desde un ángulo más complejo y oscuro de transformación y venganza, ayudan a conectar con esta audiencia. Cuenta, además, con altos niveles de producción.

La producción contó con la colaboración del productor Rafa Uriostegui, la dirección de Felipe Aguilar y la fotografía de Andrés León Becker, entre otros.

Diario de Hoy

viernes, 21 de agosto de 2026

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