CINE

Tijuana, todavía: Una película queer mexicana que busca romper arquetipos y conectar con audiencias más allá del colectivo LGBT

Vanessa Maldonado | 1 de septiembre de 2026

Tijuana, todavía llega a Venecia tras cinco meses de producción y busca estreno comercial en México en 2027

Hacer una película en cinco meses y llevarla hasta el Festival de Cine de Venecia, que se llevará a cabo del 2 al 12 de septiembre, fue el reto que enfrentaron Humberto Busto, Gabriel Gutiérrez Morales y Peter Filimonov con Tijuana, todavía, cinta que busca ampliar la conversación sobre el cine queer mexicano a partir de temas como migración, identidad, exilio y pertenencia.

La producción surgió del programa Biennale College Cinema y atravesó un proceso de desarrollo, escritura y producción que culminó con el rodaje en marzo y la entrega del DCP apenas cinco meses después. El proyecto contó con un presupuesto de alrededor de €200.000, además del respaldo de numerosos creativos que se sumaron desde México al proceso.

Para Busto, productor y uno de los impulsores del proyecto, el recorrido también representa una oportunidad para utilizar el cine como una herramienta de diálogo con audiencias que están fuera del colectivo LGBT.

“En el fondo, de lo que está hablando es el exilio”, explicó Busto al referirse al eje de la película, que plantea el desarraigo no solo como una experiencia física, sino también como una condición emocional.

UNA PRODUCCIÓN CONTRA EL TIEMPO

Gutiérrez Morales, guionista y director, describió la experiencia como una formación acelerada que le permitió aprender haciendo su primera película: “En cuatro años de universidad no aprendí tanto como me ha enseñado a hacer esta película”, afirmó.

El proceso exigió resolver problemas prácticamente en tiempo real. La presión se extendió desde la producción hasta la etapa de promoción rumbo a Venecia.

El cineasta reconoce que el proyecto también transformó su relación con la creación. Después de siete años viviendo en EE. UU., regresar a Tijuana para filmar representó una nueva manera de vincularse con la ciudad: “Una cosa es la verdad que se conoce de uno y luego cómo se proyecta ante el mundo”, comentó. La experiencia, dijo, le dio mayor confianza para continuar desarrollando proyectos y buscar nuevos laboratorios y programas.

Tijuana, todavía

Tijuana, todavía

ROMPER CON LOS ARQUETIPOS

Uno de los principales desafíos de Tijuana, todavía está en la representación de sus personajes. Busto considera que alejarse de los arquetipos tradicionales puede generar preguntas sobre la manera en que una película queer será recibida por el mercado.

“En el momento en que te alejas del arquetipo, corres el riesgo de que la gente esté esperando ese arquetipo y entonces no entre en comunicación con lo que estás presentando”, señaló.

La misma discusión aparece alrededor de la migración. La película evita presentar a su protagonista como el típico migrante construido desde determinadas narrativas de victimización.

Para Busto, esa decisión responde a una realidad más compleja: las personas no están definidas por una sola identidad: “En la vida real no estamos sujetos solamente a una identidad. Somos seres humanos móviles, somos seres humanos que están en continua evolución”, sostuvo.

UNA PELÍCULA QUE BUSCA AMPLIAR SU AUDIENCIA

La respuesta inicial de espectadores que no forman parte de la comunidad LGBT también ha abierto una posibilidad para el proyecto.

Busto contó que ha mostrado la película a personas de distintas edades e identidades como una especie de ejercicio para observar su recepción. Uno de los comentarios que más le llamó la atención fue el de espectadores que aseguraron que era de las primeras películas mexicanas en las que podían entrar a ese universo sin sentir que no pertenecían.

Esa reacción reforzó una de las intenciones centrales de la película: construir puentes de empatía sin abandonar su identidad queer.

“En la medida en que logremos indagar más en eso, puede existir posibilidad de que la gente que no es parte del colectivo pueda vernos en realidad”, explicó Busto.

La película también aborda las relaciones construidas a través de entornos digitales. Gutiérrez Morales tomó como punto de partida una amistad que nació hace una década en Internet con un joven ruso que posteriormente tuvo que abandonar su país.

Esa experiencia le permitió explorar cómo la tecnología modificó las formas de relacionarse, especialmente entre generaciones que crecieron con Internet como parte de su vida cotidiana.

Tijuana, todavía

Crew Tijuana, todavía

DE VENECIA AL ESTRENO COMERCIAL

El siguiente paso será el estreno en Venecia y la construcción de una ruta por festivales que permita encontrar los espacios adecuados para la película.

El equipo también busca concretar un estreno comercial en México. Para ello, estableció una alianza con Colectivo Colmena y ya presentó una carpeta para distribución: “Uno de nuestros objetivos principales sí es lograr una resonancia y un estreno comercial en México”, dijo Busto.

La intención es que la película tenga recorrido en festivales durante los siguientes meses y que pueda llegar a salas mexicanas en 2027. Las plataformas también forman parte de sus planes, aunque todavía no han comenzado las conversaciones formales con ellas.

Más allá del recorrido comercial, el equipo quiere utilizar el estreno para generar conversación alrededor de la migración queer, los derechos LGBT y las distintas formas de experimentar el exilio.

PETR FILIMONOV: EL PERSONAJE COMO PARTE DE SU PROPIA HISTORIA

Para Peter Filimonov, protagonista de Tijuana, todavía, el proyecto adquirió una dimensión personal desde el casting.

Al leer las primeras escenas descubrió conexiones entre su propia experiencia migratoria y la de Maksim, su personaje. Filimonov llegó a México después de abandonar Rusia y encontró en la película una posibilidad de transformar parte de esa experiencia en ficción:  “Gracias a este proyecto entendí que todo mi camino me llevó hasta aquí”, afirmó.

El actor también destacó que el rodaje le permitió construir nuevas relaciones en México y recuperar la confianza para continuar su carrera: “Estoy muy feliz de que puedo luchar contra toda esta injusticia que existe en Rusia a través del arte”, expresó.

Para Filimonov, Tijuana, todavía representa una combinación de experiencia personal, actuación y posibilidad de acompañar mediante el cine a personas que continúan viviendo situaciones precarias.

Tijuana, todavía

UN PROYECTO QUE CAMBIÓ A SUS CREADORES

Los tres coincidieron en que la película dejó una transformación que va más allá del resultado en pantalla. Filimonov habló de recuperar fuerzas y encontrar una familia en México. Gutiérrez Morales destaca la confianza adquirida como creador y el regreso a Tijuana. Busto, en tanto, identificó un cambio en la manera de asumir su lugar dentro de la industria y de ejercer control creativo sobre los proyectos que quiere desarrollar.

“Ha sido un cambio de vida en el sentido de asumir mi posicionamiento en esta industria y como creativo, como actor, como generador de proyectos”, afirmó Busto.

Ahora el equipo enfrenta una nueva etapa: lograr que Tijuana, todavía viaje, encuentre aliados y llegue a las audiencias que inspiraron su creación.

SINOPSIS

Tijuana, todavía sigue el encuentro entre Maksim, un joven queer que huye del reclutamiento en la guerra de Rusia contra Ucrania, y Chava, un hombre gay de mediana edad que navega el machismo del norte de México en Playas de Tijuana. La película dialoga con la situación actual en Rusia y las consecuencias de la migración queer hacia países como México. El desarraigo, la frontera y la identidad son el corazón de la historia.

Diario de Hoy

viernes, 4 de septiembre de 2026

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