En un dojo, un experto en artes marciales lleva una demostración de fuerza a un terreno inesperado cuando rompe tablas y ejecuta movimientos de karate con un giro visual cargado de doble sentido. La pieza utiliza el humor y la exageración para desafiar la asociación entre veganismo y debilidad, y presentar la alimentación basada en plantas como aliada de la fuerza, la resistencia y la potencia sexual.