Dos esgrimistas se enfrentan en un duelo que subvierte los códigos clásicos de virilidad cuando sus espadas adquieren un inesperado doble sentido. Tras imponerse a su rival, el protagonista vegano celebra atravesando una manzana con su espada, en una pieza que recurre al humor absurdo para cuestionar prejuicios sobre masculinidad, alimentación y desempeño sexual.