
María Fernanda “Mafe” Vera: La IA nos hace más rápidos en la ejecución, pero la dirección siempre la pone una persona
En medio de una industria que cambia a gran velocidad, Fuera de la Caja (FDLC) decidió poner el foco en lo esencial: las personas. La agencia reforzó su cultura organizacional alrededor del talento humano y la adopción consciente de la inteligencia artificial, con una estrategia que buscó coherencia interna, transparencia y desarrollo real del equipo.
Así lo explicó María Fernanda “Mafe” Vera, project manager de la compañía, quien detalló cómo FDLC estructuró una marca empleadora alineada con lo que ocurre dentro de la organización. “Significa exactamente eso: ser auténtica. En un momento donde todas las agencias hablan de innovación y transformación digital, la marca empleadora más poderosa es la que puede decir con honestidad cómo es trabajar aquí de verdad qué se exige, qué se aprende, qué se tolera y qué no”, señaló.
FDLC, una agencia creativa con operación en Estados Unidos y enfoque en cultura y estrategia, basó su propuesta en reducir la brecha entre discurso y práctica, especialmente frente a nuevas generaciones de talento. “Nuestra ventaja es que lo que prometemos, lo cumplimos”, agregó Vera.
En relación con la adopción de inteligencia artificial, la agencia definió un modelo de implementación centrado en el equipo. Según Vera, la tecnología no se incorporó como una imposición, sino como un proceso compartido que permitió al talento entender su alcance y sus límites.
“Nuestra postura es clara: la IA entra por la puerta del equipo, no por la puerta de atrás. Lo que significa que no la adoptamos en silencio ni la imponemos desde arriba la exploramos juntos, con transparencia sobre lo que puede hacer y sobre lo que no puede hacer”, explicó.
Este enfoque llevó a la agencia a reforzar habilidades como el criterio estratégico y el pensamiento propio, ante un escenario en el que la automatización optimizó la ejecución, pero mantuvo la toma de decisiones en manos humanas. “La IA nos hace más rápidos en la ejecución — pero la dirección siempre la pone una persona”, indicó.
La estrategia de talento de FDLC se apoyó en tres prácticas clave: conversación abierta sobre el cambio, redefinición de roles y valorización de habilidades humanas.
La agencia promovió diálogos constantes sobre la evolución de la industria sin esperar definiciones cerradas, lo que permitió al equipo adaptarse con mayor rapidez. Además, reinterpretó los procesos automatizados como oportunidades para reasignar capacidades. “Cuando un proceso se automatiza, la pregunta que nos hacemos es ‘¿qué puede hacer ahora esta persona que antes no tenía tiempo de hacer?’”, afirmó Vera.
En paralelo, priorizó competencias como la empatía, la intuición cultural y la lectura de audiencias, atributos que, según la ejecutiva, adquirieron mayor relevancia en un entorno mediado por tecnología.
De cara al futuro, FDLC proyectó una cultura organizacional que combinó estructura y libertad como eje para atraer talento joven. La agencia planteó la necesidad de ofrecer claridad sobre expectativas y crecimiento, junto con espacios para la experimentación.
“Las agencias que van a ganar el talento de la próxima generación son las que logren combinar dos cosas que parecen contradictorias: estructura y libertad”, sostuvo Vera.
Asimismo, destacó que, en convivencia con la inteligencia artificial, las organizaciones deberán diferenciar entre habilidades técnicas y desarrollo personal. “Las nuevas generaciones no buscan solo un buen sueldo buscan un lugar donde su criterio importe, donde puedan crecer como profesionales y como personas. Eso es lo que FDLC quiere ser, y lo que estamos construyendo activamente desde USA”, concluyó.
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miércoles, 1 de abril de 2026 |