
Café Chairel es la nueva pelicula del director Fernando Barreda
Tras su paso por la pasada edición del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG 40), en donde compitió por el Premio Mezcal, la cinta Café Chairel se preparó para su estreno en salas comerciales. El director Fernando Barreda Luna, acompañado por el elenco estelar integrado por Tessa Ía, Mauricio Isaac y Leo Deluglio, presentó este proyecto que representó más de una década de trabajo independiente y resistencia creativa.
Para Barreda, la película no fue un encargo, sino una necesidad personal que nació hace 13 años tras descubrir una obra japonesa inédita del escritor Atsushi Fujii. El cineasta asumió la tarea de adaptar esta historia al contexto mexicano con una visión que evitó las fórmulas comerciales tradicionales.
“Desde que conocí la historia, hace más de 13 años, llevarla a la pantalla y sacarla del cajón fue una consigna y un proyecto de vida. Fue mucha lucha sacarla adelante en todos sus procesos, desde el guion hasta levantarla; aplicamos a Eficine cinco veces para lograrlo”, afirmó el director.

Fernando Barreda, director Café Chairel
A diferencia de las producciones que utilizan locaciones con fines turísticos, el director —originario de Tampico— decidió retratar una ciudad íntima, alejada de los clichés y los drones. La producción reconstruyó una casa abandonada durante 20 años para convertirla en el epicentro de la trama, dándole una estética de “realismo habitado”.
“Quería retratar un elemento de nostalgia; no el Tampico turístico, sino los rincones abandonados y espacios que uno solo recuerda en su memoria. La cámara se mantiene cerca de los personajes, sin tomas aéreas típicas, pero sintiendo siempre la presencia del agua y la textura de la casa, que termina abrazando esta historia pequeñita”, detalló el director.
Durante la presentación de la película, el equipo creativo reflexionó sobre el estado actual de la industria. Tanto el director como los actores coincidieron en que el cine mexicano debe alejarse de la superficialidad y las tendencias efímeras para conectar con fibras humanas más profundas.
“Hay que proponerle a la audiencia cosas diferentes y retarlos. Tratamos de no seguir ninguna tendencia ni tener una distribuidora que nos marcara el camino; buscamos la autenticidad. Como cineasta, me preocupa más ser genuino que seguir los impulsos de mover la cámara por moverla”, comentó Barreda.
Por su parte, Tessa Ía resaltó la importancia de defender la visión artística frente a la manufactura capitalista: “Aventarse a hacer los proyectos desde nuestra visión vuelve el proceso más difícil y tardado, porque no estás cediendo ante una industria que te exige contar historias superficiales”.

Tessa Ía de Café Chairel
La sinopsis de la cinta presenta a Alfonso (Mauricio Isaac), un hombre inocente que abre un café de especialidad sin saber nada del negocio, y a Katia (Tessa Ía), una joven áspera que huye de su pasado.
El actor Leo Deluglio recordó con entusiasmo cómo la convivencia en el set trascendió la actuación: “Durante el rodaje les hacía café a todos; jugaba combinando dulces con diferentes granos. Fue necesario para vivir esa convivencia y crear el vínculo que se ve en pantalla”.
El rodaje en Tampico dejó una huella profunda en los protagonistas, quienes disfrutaron de la atmósfera local a pesar de las condiciones climáticas. Mauricio describió la producción como uno de esos regalos del universo donde el entorno sumó a la narrativa.
“Viví la experiencia de Café Chairel como algo precioso. Aunque estaba el calor de Tampico, eso era lo de menos; lo importante era la felicidad de trabajar en un proyecto con gente de un talento inmenso con la que me sentía identificado”, afirmó el actor.

Mauricio Isaac de Café Chairel
Para Tessa, el camino de la película ha sido un proceso de gratificación constante que ha superado las expectativas iniciales del equipo. La actriz comparó el proyecto con un ciclo de bendiciones que inició desde la lectura del guion y culminó con la gran recepción en festivales.
“Yo describí la película como el pastel que no deja de dar pastel. Ha sido un proceso hermoso desde que el guion me enamoró hasta el rodaje gozoso. Ver la respuesta del público, no solo mexicano sino extranjero, ha sido una sorpresa muy hermosa”, comentó.
La universalidad de la trama es uno de los puntos que los actores consideran fundamentales para el éxito de la cinta. Según Tessa, la historia de Café Chairel trasciende fronteras geográficas y temporales al tocar temas profundamente humanos: “Es una película atemporal; no tienes que ser de Tampico para entenderla. Toca fibras muy honestas y todos nos podemos identificar con ella en diferentes momentos de nuestras vidas. Ahora queda compartir esta última cucharada de pastel con todos en el cine”, explicó la actriz.

Leo Delugio de Café Chairel
Mauricio reflexionó sobre la necesidad de que el cine nacional recupere su propia voz frente a las influencias externas que a menudo homogeneizan los contenidos. Para el actor, esta cinta es un ejemplo de cómo se puede hacer cine de calidad con identidad propia:
“Últimamente veo que se produce mucho cine, pero el contenido suele ser superficial tratando de copiar esquemas de otros países. Tendríamos que abogar más por lo que ocurre aquí idiosincrásicamente; en esta película la foto y la dirección demuestran que el talento sobra”, concluyó.
La cinta, producida por Nopal Army Films y distribuida por Benuca Films, cerró así su ciclo de festivales para invitar al público a una experiencia cinematográfica atemporal y honesta.
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jueves, 30 de abril de 2026 |