CINE

La cineasta chilena Maite Alberdi revela las claves de su método: “Programar el azar” e investigar a fondo

Aliana González | 19 de abril de 2026

Maite Alberdi recibió el Homenaje Internacional del Festival (crédito: FICG)

En el marco del Festival Internacional de Cine de Guadalajara, la multipremiada directora chilena Maite Alberdi ofreció una Master Class donde desglosó su meticuloso proceso de producción. Desde la técnica de “programar el azar” hasta su reciente incursión en la ficción, Alberdi reafirmó que la clave de su trabajo radica en una investigación rigurosa y en decisiones estéticas que desafían las convenciones del género.

PROGRAMAR EL AZAR

Para la directora, la investigación es un pilar tanto narrativo como práctico que le ayuda a pensar en la forma específica en que filmará a sus personajes. Alberdi no espera a que los personajes lleguen a ella, sino que parte de un tema y sale a buscarlos bajo la convicción de que la búsqueda siempre rinde frutos. A través de la observación profunda, logra lo que denomina “programar el azar”, que consiste en entender el funcionamiento de un mundo tan bien que es capaz de prever. Solo hay que tener paciencia y esperar que las situaciones se repitan ante la cámara.

En el marco del Festival Internacional de Cine de Guadalajara, la multipremiada directora chilena Maite Alberdi ofreció una Master Class donde desglosó su meticuloso proceso de producción. Desde la técnica de

Carlos Gómez Iniesta, quien moderó la conversación con Maite Alberdi

Y es que, afirma, la realidad siempre se repite. Recordó lo dicho por el director francés Nicolas Philibert. Éste afirma que “todo lo que uno ve en investigación o todo lo que uno ve en la vida, se repite”. Alberdi utiliza esta idea para justificar por qué no se debe temer perder un momento importante durante la etapa de investigación sin cámara, pues está convencida de que, si se espera lo suficiente, la situación volverá a ocurrir para ser filmada.

En El salvavidas, su primer documental, utilizó estadísticas de la Marina para predecir la hora exacta de un rescate y así estar presente con su equipo. Esta planificación le permite “programar el azar”: estar en el lugar correcto cuando la realidad decide manifestarse. Durante el rodaje de La once, se dio cuenta de que sus protagonistas “dicen exactamente lo mismo todas las tardes” debido a su edad y a las reglas de cortesía de su amistad.

GUION: LISTA DE SUPERMERCADO

Para Alberdi, el guion en el documental no es un decreto, sino una “lista de supermercado” basada en la observación previa. “La investigación es narrativa y también práctica”, explicó.

Sin embargo, se trata de proyectos que toman años. Por ello puede resultar complejo predecir su fecha de terminación.

Alberdi sostiene que sus películas aparecen realmente cuando encuentra una decisión estética clara que le permite definir cómo va a filmar a sus personajes. Estas decisiones no son meramente técnicas, sino que sirven para acotar la historia y representar el mundo de los protagonistas.

Algunos ejemplos prácticos que compartió fue el caso de Los niños y La once. En Los niños evitó mostrar a personas sin Síndrome de Down para recrear la “burbuja” en la que vivían. En La once, usó primeros planos como solución técnica para quebrar la unidad espacial y temporal, permitiendo unir conversaciones filmadas en diferentes casas y años.

Afirmó que el guion es una “lista de deseos” que se reescribe durante la investigación, el rodaje y, de manera definitiva, durante el proceso de montaje, que puede durar hasta un año.

EL PACTO ÉTICO CON EL PERSONAJE

Uno de los puntos más destacados fue la ética detrás de sus proyectos. Alberdi enfatizó la importancia de transparentar los objetivos de ambas partes, desde el inicio (tanto de los personajes de la historia, como los del proyecto). Subrayó que cada película requiere un pacto único, el cual parte de los verdaderos deseos de los protagonistas de la historia, y de transparentar los que busca el documental.

Reveló que en el caso de El salvavidas, su personaje (Mauricio) quería ser famoso. Sin embargo, en el documental Los niños, se querían cambios legislativos para facilitar el acceso al trabajo a personas con Síndrome de Down.

En El salvavidas Mauricio es un salvavidas que trabaja en la playa más peligrosa de Chile, pero que le tiene miedo al mar. El afirma que ello no es relevante, porque el mejor salvavidas, es el que previene. Otro salvavidas vecino, es su antítesis. Aunque nunca previene, siempre está dispuesto a ir al agua. Entre ambos hay una mala relación.

Alberdi comentó que la historia la encontró a partir de su tema inicial de búsqueda: el cumplimiento de las normas en el verano, cuando nadie quiere cumplir reglas. “¿Qué pasa entre la norma y este estado de libertad total del verano? Ese fue mi tema” afirmó.

Al iniciar el proyecto, Mauricio fue honesto sobre su objetivo: quería ser famoso. Aunque el documental no le otorgó la notoriedad masiva de un programa de televisión, Alberdi cumplió su pacto ético de transparencia acompañándolo como su “comodín” al concurso ¿Quién quiere ser millonario?, cuando él se lo pidió. Para la cineasta, alinear las expectativas de los personajes con las del director es vital. “Hago cine porque es una fábrica de experiencias para mí”, señaló.

TRANSICIÓN A NARRATIVAS HÍBRIDAS: UN HIJO PROPIO

La directora también abordó su transición hacia narrativas más híbridas. Con su próximo estreno, Un hijo propio, (Netflix) Alberdi explora el uso de actores para representar testimonios reales de hace 15 años que la observación directa no podría captar. “Cada película tiene su manera de pensarse”, afirmó, destacando que el aprendizaje obtenido en documentales de observación le ha permitido dar “pasitos distintos” hacia nuevos retos visuales y actorales.

Alberdi destaca que la realidad es tan “inverosímil” que, si la hubiera escrito como ficción pura, nadie la creería. Alberdi confesó que no se habría atrevido a realizar esta exploración formal (con actores) si no hubiera pasado primero por la experiencia de El lugar de la otra.

La cineasta afirma que la película tiene el final más insólito que ha visto, superando cualquier conclusión que ella misma hubiera podido planificar o escribir en sus “mejores sueños”.

“Creo que quizás es la película que tiene todas mis películas, de alguna manera. Todos mis aprendizajes. Fue muy radical para mí, formalmente”, comentó sobre esta película que pronto estrenará en Netflix. Es un documental producido en México que narra la historia de Alejandra, quien finge un embarazo, explorando la presión social sobre la maternidad.

Diario de Hoy

lunes, 20 de abril de 2026

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