
Lo que nos van dejando
En el marco de la 41° edición del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG), la cineasta Issa García-Ascot presenta su ópera prima, Lo que nos van dejando. El film estará en competencia por el Premio Mezcal y por el Premio Maguey.

Lo que nos van dejando
Se trata de un largometraje que navega entre la transformación interior y la potencia visual de la selva veracruzana. Su directora y escritora Issa García-Ascott comentó a PRODU que inició como un ejercicio de escritura para un concurso de guiones, pero luego se transformó en un proyecto profundamente personal. “Surge de un proceso de cambio y transformación y la necesidad de compartirlo”, comentó la directora.
Bajo la premisa de que “sanamos en comunidad”, Issa García-Ascott comentó que para ella era muy relevante compartir un proceso, que ha sido transformador para otras personas “y ver qué tanto resonaba”.

La película sigue a Sara, una mujer que, aislada en una estación biológica, debe enfrentar un dolor bloqueado ante la ausencia de las distracciones de la vida moderna. Sara, quien es bióloga molecular, debe dejar su vida en la ciudad para recoger un archivo de un centro de investigación. Estando ahí, hace suya la misión de encontrar un búho que se cree extinto. En este proceso descubrirá eventos de su vida que tenía olvidados y partes de sí misma que desconocía.
La directora comentó que la zona donde se filmó la película, Los Tuxtlas en Veracruz, con su enorme belleza, no podía estar completa sin su gente. Por eso decide que los habitantes del lugar, sean parte de la historia. No siendo actores, realizaron talleres de actuación para poder incorporarlos en el film.

Junto a actores reconocidos como Natalia Solián (Sara), Gerardo Trejoluna (Papá), Daniela Seba Sánchez (Inés), Fernando Cattori (Rogelio), Andrés Almeida (Manjarrez) y Saura Zubiate (Andrea), trabajan no actores de los pueblos Dos Amates y La Barra. “Me decían que era un grave error. Pero poco a poco encontramos a la gente. Está Daniela que no es actriz, nunca había actuado e hizo un gran trabajo. Juan, que es un gran músico de son jarocho, y que tampoco había actuado, Lola y Chay que viven en La Barra. Se les dedicó un tiempo a formarlos, aunque la formación actoral es un proceso muchísimo más largo, buscamos despojarlos de las inhibiciones y que se sintieran cómodos con la cámara. Natalia estableció un vínculo con todos ellos y eso también nos ayudó”, explicó.
Durante el rodaje en Los Tuxtlas se aplicaron protocolos estrictos de bajo impacto ambiental: prohibición de plásticos de un solo uso, manejo de residuos y asesoría de guías locales para no dañar la flora.
Filmaron en Santiago Tuxtla, San Andrés Tuxtla y Catemaco. Trabajaron en una comunidad que se llama Dos Amates, que está cerca de Catemaco. La película se materializó gracias a la alianza creativa de años con Yibran Asuad y el apoyo financiero de Eficine, además de la colaboración con la Estación de Biología Los Tuxtlas.
En la producción participan Franco Bautista, Karla Hernández e Issa García-Ascott. Ximena Calvo y Natalia Solián son productoras ejecutivas.
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jueves, 23 de abril de 2026 |