
Ramón Ramírez, director de Relaciones Públicas y Fundacion de Cinépolis
Tras la presentación del inicio de la gira de documentales Ambulante, en alianza con Cinépolis, el director de Relaciones Públicas y Fundación de la exhibidora, Ramón Ramírez, habló sobre consolidación de este acuerdo y el festival de Cine de Morelia, que este año celebra su edición número 21.
También destacó el fortalecimiento de programas sociales como “Vamos todos a Cinépolis”, y realizó un balance de los resultados de 2025. Adelantó los planes de la compañía para 2026, la cual priorizará la remodelación de complejos y la diversificación de contenidos alternativos.
La alianza entre Cinépolis y Ambulante se mantiene como uno de los pilares de la exhibición documental en México. Para Ramírez, la integración de la gira con el ecosistema de Morelia es una noticia de gran impacto emocional para la industria: “Para mí la sorpresa, es el hecho de que regrese Ambulante a Morelia. Es parte de Cinépolis y como Moreliano, es un gozo, el poder compartir esto”.
Esta colaboración también se extiende al ámbito social con la segunda edición de “Vamos todos a Cinépolis con Ambulantito”, un esfuerzo por llevar contenido no comercial a audiencias infantiles: “Es un esfuerzo que se hace con un programa social que tiene Cinépolis y Fundación Cinépolis en donde se lleva a contenido, ya no de cine infantil o cine comercial que normalmente lo que tienes es con ‘Vamos todos a Cinépolis’, sino tenerlo con el mismo programa de Ambulantito, esta sección infantil que tiene la gira de documentales”.
Al analizar el desempeño del año anterior, el directivo calificó el periodo como estable pero exigente: “Creo que 2025 fue un año retador. Hubo películas buenísimas, otras que se esperaba un poquito más de respuesta. Pero creo que en general a 2025 contra 2024, fue un buen año que quedamos prácticamente tablas”.
A pesar de los retos globales, México se reafirmó como una potencia en consumo cinematográfico: “Fue un año en donde, después de EE UU, México tuvo películas que fueron número uno y dos en taquilla contra territorios tan grandes como China, India o Reino Unido”.
El directivo destacó éxitos locales como Qué huevos Sofía y la resiliencia del cine en salas frente a las plataformas: “Creo que la gente al final quiere seguir riéndose, asustándose, llorando en colectivo”.
Respecto a la dinámica de los mercados globales y la importancia de la conexión emocional de los contenidos con la audiencia, señaló que, “En general, México es el cuarto territorio más grande en temas de consumo en salas. EE. UU. sigue siendo el número uno, a pesar de que quien más películas produce es India con Bollywood y con Tollywood y otras productoras que se tienen allá. China también es un productor importante. Cuando hay una historia que conecta con un público, la gente va a venir, te diría que sin importar la nacionalidad”
Para este 2026, Cinépolis ajustará su ritmo de crecimiento en infraestructura para enfocarse en la calidad de la experiencia del usuario: “Bajamos el ritmo de crecimiento de salas y le estamos poniendo mucha atención a la remodelaciones, a las renovaciones de los conjuntos. Hay muchos cines que me tocaron estar en las inauguraciones y que ya son salas viejitas”.
Internacionalmente, la compañía mantendrá su expansión moderada en territorios como India, Indonesia, España y Brasil. En cuanto a la oferta en pantalla, el 2026 estará marcado por grandes franquicias como Avengers, Toy Story, Minions y Super Mario Bros, además de una apuesta agresiva por el contenido alternativo (K-pop, anime y reestrenos).
Para Cinépolis, el éxito de iniciativas como el Tour de Cine Francés es el ejemplo a seguir para la cinematografía nacional; “Este tour es un fenómeno porque ha sabido crear públicos; la gente ya sabe qué esperar de él. Ese es el gran desafío para el cine mexicano: crear sus propios públicos”.
También subrayó la importancia de la apertura al diálogo con la actual administración, mencionando una estrecha colaboración con Daniela Alatorre (Imcine) para lograr sinergias: “Hay un diálogo totalmente abierto y una gran disposición para lograr sinergias. Impulsar la industria no es responsabilidad de un solo eslabón; involucra desde el guionista y la producción hasta la exhibición y las nuevas ventanas digitales. No funcionará si solo se fija la responsabilidad en una parte de la cadena”.
Más allá de los apoyos económicos, el directivo señaló que el motor de la industria debe ser la capacidad de las historias para resonar con la gente. “Necesitamos un cine que conecte. Los incentivos son buenísimos, pero no aseguran que la historia logre un vínculo con el público. Debemos apostar por que todo el cine salga a la luz con claridad y ‘piso parejo’ en el acceso a los fondos de apoyo”, afirmó.
Tomando como referencia el éxito internacional de Corea del Sur, Ramírez instó a pensar en el cine mexicano como un producto de exportación que debe ser rentable en todas sus etapas: “Corea del Sur entendió su cultura, pero abrió la puerta para que sus historias no fueran solo locales. El reto del cine mexicano es lograr que la película tenga un retorno más allá de las salas, aprovechando plataformas y televisión. Sin embargo, debemos poner foco en la piratería, donde México ocupa un deshonroso tercer lugar mundial, después de Rusia y China. Lo positivo hoy es la apertura para encontrar puntos de encuentro y no eternizarnos en los desacuerdos”.
Afirmó que“necesitamos un cine que conecte. El retorno de una película no solo tiene que estar solo en la sala de cine, es una parte importante, pero las otras ventanas también, plataformas, TV paga, TV abierta… a excepción de la piratería, que esa es algo que también tenemos que ponerle mucho ojo, porque ocupamos el tercer lugar en consumo de piratería”.
Finalmente, destacó el papel de Cinépolis Distribución, que cumple 11 años: “Normalmente son como 15 películas las que se tienen, la gran mayoría son mexicanas. Fue maravilloso ver Soy Frankelda, la primera película de animación en stop motion mexicana y a la que le apostamos completamente y le fue muy bien”.