
Heineken Afterwork Vol. 2 llega el 17 de julio al Antiguo Hotel de Reforma con una experiencia que fusiona música, ambiente y buena cerveza
Con Afterwork Vol. 2, Heineken refuerza su estrategia para consolidar un nuevo momento de consumo dentro del mercado mexicano: el after office como peak moment premium. La marca busca redefinir el cierre de la jornada laboral transformándolo en un espacio aspiracional, combinando experiencias de música en vivo con un producto que destaca por su calidad y origen —100% pura malta— como elemento diferenciador.
Este 17 de julio, el Antiguo Hotel de Reforma será el escenario elegido por Heineken para la segunda edición de su Afterwork, evento exclusivo que traerá a Ciudad de México al australiano Chet Faker, referente del electro soul, junto al dúo mexicano CLUBZ. Con ello, la marca apunta a consolidar su narrativa alrededor del lifestyle cosmopolita y vincular el consumo de cerveza con experiencias culturales cuidadosamente curadas.
“Con esta iniciativa queremos seguir elevando los fines de semana. No se trata solo de desconectarse del trabajo, sino de reconectarse con lo que nos gusta: buena música, buenos amigos, lugares únicos y una cerveza de calidad”, explicó Greg Lim, brand manager de marcas premium de Heineken México.
El éxito de la primera edición —que contó con artistas como The Blaze— validó el concepto de activar el after office no únicamente como una desconexión, sino como un momento clave para construir afinidad con audiencias que valoran propuestas auténticas y distintivas. Para Heineken, este tipo de plataformas permiten desarrollar branded experiences que fortalecen atributos de marca y generan contenido orgánico, extendiendo el alcance más allá del evento.
Con Afterwork, la marca ha logrado establecer un nuevo ritual que ahora se expande no solo a los viernes, sino también a los jueves, proyectando su estrategia hacia otras plazas como Monterrey y Guadalajara. En un mercado altamente competido, Heineken busca diferenciarse apostando por experiencias que integren entretenimiento, contexto urbano y un mensaje claro: el after office puede ser un territorio ideal para fortalecer el posicionamiento premium de la cerveza.