MERCADEO

SAMY analizó el fenómeno de El diablo viste a la moda 2: marcas capitalizan el auge cultural en redes

1 de mayo de 2026

El universo aspiracional de la película abrió oportunidades para que marcas de distintos sectores se integraran de forma contextua

El lanzamiento de El diablo viste a la moda 2 impulsó uno de los mayores picos de conversación digital del año en la intersección entre entretenimiento, moda y marketing. Un análisis de social listening de SAMY evidenció cómo el estreno trascendió la taquilla y se convirtió en un caso de marketing cultural, donde talento, marcas y audiencias activaron múltiples capas de participación en redes.

El regreso de Meryl Streep, Anne Hathaway y Emily Blunt impulsó el interés inicial, con incrementos de hasta 180% en búsquedas relacionadas, en paralelo a momentos clave como la Met Gala. Según el análisis, la estrategia se estructuró en fases: primero el talento generó awareness y luego los activos promocionales consolidaron la demanda.

Pablo Delgado, Influencer Marketing Director de México en SAMY, explicó que el fenómeno confirma el rol del talento como activo principal de comunicación, al generar ventanas de visibilidad orgánica que superan la inversión en medios.

MARCAS QUE SE SUBIERON AL MOMENTO CULTURAL

El universo aspiracional de la película abrió oportunidades para que marcas de distintos sectores se integraran de forma contextual. El análisis identificó cuatro tipos de activación: co-branding y ediciones especiales, visual storytelling, influencer marketing y experiencias de consumo.

Marcas como TRESemmé y Coca-Cola lanzaron productos de edición limitada, mientras que Samsung utilizó referencias visuales para generar contenido de alto impacto en feed. En paralelo, L’Oréal, junto a Kendall Jenner, replicó códigos narrativos de la película para fomentar participación cultural.

Por su parte, Starbucks y Grey Goose llevaron la narrativa al terreno experiencial con menús y cócteles inspirados en los personajes, integrando el contenido en la rutina del consumidor.

DE LA CONVERSACIÓN AL ECOSISTEMA

El fenómeno se amplificó en redes sociales a través de creadores e influencers que reinterpretaron escenas icónicas y arquetipos del universo narrativo, consolidando una lógica de participación orgánica.

Para SAMY, estos casos evidencian que el marketing cultural funciona como un ecosistema donde las marcas deben decidir cómo participar: desde asociaciones aspiracionales hasta experiencias cotidianas. En un entorno de atención fragmentada, identificar el momento, el formato y la audiencia adecuada se convierte en el factor diferencial para transformar la conversación cultural en relevancia de marca.

Diario de Hoy

jueves, 30 de abril de 2026

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