
La iniciativa parte de una investigación que identificó que numerosos hombres de entre 25 y 50 años estaban abiertos a probar una dieta basada en plantas
La campaña desarrollada para PETA reemplaza el discurso tradicional sobre los derechos de los animales por una conversación centrada en el rendimiento físico y sexual. Bajo la idea Eat plants. Get harder., SAMY busca romper las barreras sociales que alejan a muchos hombres de la alimentación basada en plantas.
La asociación entre el consumo de carne, la fuerza y la masculinidad continúa siendo una de las principales barreras para que muchos hombres consideren adoptar una alimentación basada en plantas.
A partir de esta tensión, SAMY desarrolló para PETA Stronger Than Your Prejudice, una campaña que se apropia de los códigos tradicionales de la masculinidad para cuestionarlos mediante el humor, la ironía y el absurdo.
La iniciativa, que se verá en FIAP 2026, parte de una investigación que identificó que numerosos hombres de entre 25 y 50 años estaban abiertos a probar una dieta basada en plantas. Sin embargo, el temor al juicio social y a ser percibidos como menos masculinos les impedía modificar sus hábitos.
En lugar de abordar la conversación desde el activismo tradicional de PETA o desde argumentos relacionados con el bienestar y los derechos de los animales, la campaña decidió hablarle a esta audiencia desde un territorio más cercano a sus intereses: su propio rendimiento.
Así surgió la provocadora idea Eat plants. Get harder., con la que la alimentación basada en plantas se presenta como una alternativa vinculada con la energía, la confianza, la circulación y el desempeño físico y sexual.
El planteamiento permitió cambiar el centro de la conversación. En vez de pedirle al público que modificara su alimentación únicamente por razones éticas, la campaña mostró los posibles beneficios personales de ese cambio y convirtió el rendimiento en una puerta de entrada hacia nuevos hábitos.
Para derribar el prejuicio, SAMY recurrió a los mismos códigos culturales que históricamente han relacionado el consumo de carne con la virilidad, la fortaleza y el poder.
La campaña los exageró y resignificó mediante situaciones humorísticas y absurdas, utilizando una narrativa capaz de confrontar las creencias de la audiencia sin recurrir a un tono aleccionador.
A través de una serie de piezas audiovisuales breves, desarrolladas para un consumo nativo en redes sociales, Stronger Than Your Prejudice convirtió un mensaje sobre alimentación y cambio de comportamiento en contenido entretenido, relevante y diseñado para ser compartido.
El formato permitió que la idea circulara dentro de los mismos espacios digitales en los que se reproducen muchos de los estereotipos que la campaña buscaba cuestionar.
Al desplazar la conversación desde la ética hacia el beneficio personal, PETA y SAMY lograron acercarse a un público que tradicionalmente ha sido difícil de alcanzar mediante los mensajes habituales del activismo.
La campaña generó conversación orgánica alrededor de la relación entre alimentación, masculinidad y rendimiento, al tiempo que abrió una nueva vía para promover la adopción de hábitos basados en plantas.
Con Stronger Than Your Prejudice, SAMY plantea que algunos de los prejuicios más arraigados pueden ser desafiados utilizando sus propios códigos. La campaña no busca eliminar la conversación sobre la fuerza o la masculinidad, sino demostrar que cambiar la alimentación puede ser más fuerte que el miedo al juicio de los demás.
|
martes, 7 de julio de 2026 |