
Atondo, Dondé y Lomelí durante un momento de la entrevista en la sala Dolby Cinema de New Art
New Art amplió sus capacidades de posproducción con la incorporación de una sala de mezcla certificada para Dolby Cinema, un proyecto que implicó prácticamente un año de trabajos de ingeniería, adecuación acústica y rediseño arquitectónico para cumplir con las especificaciones de Dolby. La calidad del resultado final del proyecto permitió a New Art ser designado Dolby Brand Ambassador para Dolby Atmos, siendo la única empresa en México con este distintivo.
La nueva instalación partió de una sala de proyección construida aproximadamente tres décadas atrás. Rafael Dondé, socio y co-CEO New Art Group, destaca entre los desafíos del proyecto, mantener las salas contiguas de producción y mezcla funcionando sin que interfiriera los ruidos asociados a la construcción de la sala, además de cumplir con las especificaciones de Dolby.
El espacio Dolby Cinema 21.1.14 está equipado con Avid S4 y Pro Tools, diseñado tanto para mezclas teatrales como para revisión y exhibición de contenidos y cuenta con capacidad para 16 personas, uno de los detalles que más resalta del recinto.
Una sala pensada para cine y más allá
La nueva infraestructura responde tanto a la evolución de las producciones cinematográficas como a una demanda creciente de los clientes de New Art.
Raúl Atondo, coordinador del Área de Mezcla de New Art, explicó que la sala permite trabajar en Dolby Atmos para cine, pero también en formatos 5.1 y 7.1. Además, puede utilizarse para proyectos de Dolby para broadcast, un requerimiento que ha ganado relevancia entre clientes de doblaje y plataformas como Disney y Netflix, entre otras.
El estudio ya ha utilizado el espacio en diferentes producciones desde su inauguración en enero de 2026. Entre ellas se encuentra La Cazadora, con Alex de Icaza como diseñador sonoro, así como la mezcla final de la película de Hombres G, a cargo de Omar Juárez, que tuvo estreno en España y otros mercados europeos y está prevista para llegar a México. También se realizó recientemente una producción de Universal en Dolby Atmos y Dolby Cinema.
Para Atondo, una de las principales diferencias entre una sala Dolby Cinema y otras implementaciones de Dolby Atmos está precisamente en el espacio donde se realizará la exhibición.
“Esta sala está pensada para salas de exhibición de cine. Es theatrical básicamente”, señaló.
Del 5.1 y 7.1 a un espacio tridimensional
La principal capacidad desde el punto de vista creativo está en la facilidad de posicionar sonidos en un espacio tridimensional.
En los sistemas tradicionales 5.1 y 7.1, la localización sonora está limitada por un número determinado de canales y posiciones. Dolby Atmos introduce una lógica basada en coordenadas que permite ubicar un sonido en diferentes puntos del espacio y desplazarlo alrededor del espectador.
“Puedes focalizar un sonido arriba y que de arriba vaya allá y que se mueva en todo el espacio. Es algo que no teníamos antes con los otros sistemas”, explicó Atondo.
El resultado es una envolvencia de 360 grados que, en cine, no necesariamente busca llamar la atención sobre el propio efecto sonoro. El objetivo es que el audio acompañe a la imagen y contribuya a la narrativa.
Atondo considera que esta posibilidad ha generado una experiencia particularmente enriquecedora para los diseñadores e ingenieros que han trabajado en la sala, porque permite explorar nuevas formas de utilizar el espacio sonoro.
Dondé establece una diferencia interesante entre el uso de Atmos en cine y en música. Mientras las mezclas cinematográficas tienden a ser más conservadoras debido a la relación entre sonido e imagen, en música los ingenieros tienen mayor libertad para distribuir elementos por el espacio.
“En música hemos visto y analizado muchas mezclas aquí en la sala y de pronto ahí se ve que le dieron rienda suelta a la imaginación”, comentó Dondé.
En cine, en cambio, la espacialidad debe responder a la escena. Una tormenta, un ambiente o el desplazamiento de un helicóptero pueden aprovechar el movimiento tridimensional del sonido, pero siempre en función de la narrativa.
El reto: convertir una sala existente
La transformación física fue uno de los principales desafíos del proyecto. Fernando Lomelí, Tech Manager de New Art, estuvo a cargo de la transformación técnica de la sala.
El espacio original era demasiado largo y no cumplía con las proporciones requeridas. Fue necesario modificar paredes, reducir parte del espacio posterior y construir una antesala para alcanzar las dimensiones necesarias.
También se incorporó un muro bafle y se trabajó sobre la estructura del techo para instalar los elementos requeridos por el sistema.
Uno de los mayores retos fue controlar la transmisión acústica hacia el resto del edificio. New Art mantiene otras salas de grabación y mezcla en funcionamiento, por lo que la construcción debía realizarse sin interrumpir las operaciones habituales.
“Lo más importante acústicamente de la sala es que eventualmente, ya terminada, pudiéramos trabajar en ella en paralelo con el resto de las salas de grabación de doblaje y las salas de mezcla”, explicó Dondé.
Para conseguirlo, toda la sala fue flotada, utilizando múltiples capas de materiales y espacios de aire para aislarla estructuralmente. Incluso los subwoofers fueron instalados sobre una estructura flotante para evitar que las bajas frecuencias se transmitieran hacia otras áreas del edificio.
Una configuración 21.1.14
La sala responde a una configuración 21.1.14, de acuerdo con las especificaciones mencionadas por Lomelí.
Los altavoces frontales son Electro-Voice, mientras que el resto del sistema utiliza equipos JBL. Los frontales están biamplificados y el sistema incorpora refuerzo de graves para mantener la consistencia de las bajas frecuencias durante el desplazamiento de sonidos desde el frente hacia la parte posterior de la sala.
El diseño también tuvo que considerar las diferencias entre los requerimientos de una instalación Dolby Cinema y los de Home Entertainment.
Lomelí explicó que en una configuración teatral las bocinas se ubican a una altura superior, mientras que en Home Entertainment las posiciones son diferentes. Las especificaciones de altura y distancia son fundamentales para conseguir la espacialidad requerida por Dolby.
Avid S4 y Pro Tools
En el centro de control de la sala, New Art optó por una consola Avid S4 y Pro Tools como plataforma de trabajo.
La superficie fue configurada con 16 faders, una decisión basada en criterios prácticos de operación y no en la búsqueda de una superficie de grandes dimensiones.
Lomelí explicó que el diseño también priorizó áreas de trabajo para tomar notas, descansar los brazos y permitir que directores y otros participantes de las sesiones permanezcan dentro del sweet spot.
La configuración incorpora además joysticks para facilitar el control de determinados parámetros sin depender exclusivamente del mouse.
Una sala para trabajar, no solo para exhibir
Uno de los aspectos que diferencia la propuesta de New Art es la cantidad de butacas disponibles. La sala fue concebida para recibir hasta 16 personas, una capacidad poco habitual en salas profesionales de mezcla.
El objetivo es permitir sesiones de revisión con directores, productores, diseñadores sonoros y otros integrantes del equipo, manteniendo una experiencia cercana a la de una sala cinematográfica.
La instalación incluso incorpora una pequeña dulcería en el acceso, reforzando la intención de que las sesiones de revisión tengan una experiencia similar a la exhibición cinematográfica.
Para Dondé, esta característica convierte el espacio en una instalación de usos múltiples: puede utilizarse para mezclar, revisar una película o recibir a un grupo amplio de profesionales durante una sesión.
Más allá de la certificación y del equipamiento, la nueva sala representa para New Art una apuesta por acompañar la evolución del audio cinematográfico y de los formatos inmersivos. La combinación de Dolby Cinema, Atmos, una arquitectura acústicamente aislada, monitoreo 21.1.14 y una superficie Avid S4 con Pro Tools amplía las posibilidades del estudio para producciones cinematográficas, broadcast y contenidos destinados a plataformas digitales.
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jueves, 6 de agosto de 2026 |