
Diego de León y Rodrigo Sánchez, director y actor de Chavín de Huantar, el rescate del siglo
Tras ocho semanas en cartelera, la producción Chavín de Huántar, el rescate del siglo alcanza la cifra de 1.530.000 espectadores, consolidándose como el fenómeno cinematográfico peruano de 2025.
Realizada por Producciones Colibrí y Ningún Creativo y con la dirección por Diego de León, la cinta llegó a las salas el pasado 30 de octubre y retrata la historia del operativo para la liberación de 72 rehenes en la residencia del embajador de Japón en Perú.
Chavín de Huántar, el rescate del siglo no solo ha liderado el ranking de producciones nacionales, sino que ha competido de igual a igual con los blockbusters de Hollywood estrenados en el último trimestre. La cinta ha logrado mantener su fuerza en taquilla gracias al boca a boca positivo y una campaña de marketing efectiva.
El filme destaca por su despliegue técnico: el rodaje se llevó a cabo en locaciones reales, incluyendo la réplica de la residencia del embajador construida en la Escuela Militar de Chorrillos, el mismo lugar donde entrenaron los comandos originales en 1997.
Aunque se etiqueta como un filme de acción, el guion profundiza en el lado humano de los protagonistas. Se exploran los miedos, sacrificios y la psicología tanto de los comandos que ejecutaron la operación como de los rehenes que vivieron el cautiverio. Esta dualidad entre el drama humano y la tensión táctica ha sido, según los críticos y la audiencia, el factor clave para sostener su permanencia en los cines durante dos meses consecutivos.
El elenco ha jugado un rol fundamental en la credibilidad de la historia. Actores como Rodrigo Sánchez Patiño, quien interpreta al comando Juan Valer, junto a André Silva, Sergio Galliani, Miguel Iza y Connie Chaparro, se sometieron a entrenamientos rigurosos con personal militar real para otorgar verosimilitud a sus interpretaciones.
Luis Guillermo Camacho, productor de Ningún Creativo, había anticipado que el objetivo era elevar el estándar del cine de acción en la región, alejándose de las comedias tradicionales que suelen dominar el mercado local.
Con la mira puesta ahora en la distribución internacional y las plataformas de streaming, Chavín de Huántar, el rescate del siglo es un ejemplo de que el cine peruano de gran presupuesto es viable, rentable y, sobre todo, capaz de movilizar masivamente a su audiencia.