
Directora Carolina Aguilar Mastretta de Mal de amores para Netflix
La directora y guionista Catalina Aguilar Mastretta aseguró que la industria audiovisual mexicana atraviesa uno de sus momentos más dinámicos, impulsada por el crecimiento de la producción, la diversidad de historias y la aparición de nuevas voces creativas.
Reconocida por proyectos como Nadie nos va a extrañar y The Summer y Turned Pretty compartió su visión sobre la relación con los intérpretes, el estado actual del cine mexicano, el impacto de las plataformas de streaming y el próximo estreno de Mal de amores, adaptación de la novela de su mamá Ángeles Mastretta y que estrenará en Netflix en septiembre.
La directora reconoció el papel que han jugado las plataformas en la expansión de la oferta audiovisual: “Me parece emocionantísimo tener tanto contenido a tus pies”.
Agregó que detrás de cada producción existe un enorme esfuerzo creativo: “Yo sé lo que le meto a las series que hago para esas plataformas, les meto mi alma y mi corazón. Y luego entras y hay miles de historias más, y detrás de muchas de ellas también hay personas que les metieron el alma y el corazón. Eso es un lujazo”.
Sin embargo, señaló que el crecimiento del streaming también ha traído nuevos desafíos: “Las plataformas tienen mucho poder y a veces apoyan increíble y a veces no. Lo único que podemos controlar como creadores es contar historias originales, tener algo que decir y pelear por esas visiones”.
Aguilar adelantó que terminó recientemente la serie Mal de amores, adaptación de la emblemática novela de Ángeles Mastretta, que llegará a Netflix en septiembre.
La directora confesó que se trató del proyecto más personal de su carrera: “Acabo de terminar una serie para una plataforma grandota que se llama Mal de amores y que es mi corazón absoluto. Estoy muy emocionada de que la vean”.
La producción representó la materialización de un sueño que la acompañó desde la infancia: “Desde que tenía 12 años y leí ese libro dije que quería hacer Mal de amores. Toda mi carrera, cuando alguien me preguntaba cuál era mi sueño, siempre respondía lo mismo”.
La cineasta explicó que durante años escuchó que el proyecto era demasiado ambicioso para concretarse: “Todo el mundo me decía: ‘Eso nunca se va a hacer’. Y de repente se hizo, y no lo puedo ni creer. Es literalmente el sueño cumplido”.
Basada en la novela de Ángeles Mastretta, la serie sigue la historia de Emilia Sauri durante la Revolución Mexicana: “Es un triángulo amoroso, pero es mucho más compleja que eso. Tiene en el centro a una mujer que quiere ser doctora y muestra cómo crece ella al mismo tiempo que crece el país”.
Desde su experiencia profesional, la realizadora observó una transformación profunda en el ecosistema audiovisual mexicano durante los últimos años: “Creo que la palabra que usaría es ‘ebullición’ y es muy emocionante”.
Recordó que cuando dirigió su primera película, hace alrededor de 15 años, la producción nacional era mucho más limitada.
“Cuando hice mi primera película fue una de 13 películas que se hicieron. Ese número ahorita es impensable y no había series. Lo que he visto durante mi carrera es la cantidad de oportunidades que se han generado, la cantidad de distintas historias y de distintas voces que han encontrado un lugar”.
Aunque consideró que todavía existen retos por resolver, destacó el momento creativo que atraviesa la industria.
“Creo que se ha vuelto una industria cada vez más emocionante, cada vez más llena de oportunidad y de energía, y eso me da muchísima felicidad”.
Sobre los desafíos que enfrenta la exhibición cinematográfica, Aguilar consideró que la disminución de asistencia a las salas no es un fenómeno exclusivo de México: “Creo que esto es una crisis del cine internacional, no solo del cine mexicano”.
La directora señaló que el costo de asistir al cine se ha convertido en un factor determinante para las audiencias.
“Para llevar a una familia de cuatro al cine necesitas planearlo y meterlo a tu presupuesto mensual. Entonces realmente tiene que valerte muchísimo la pena”.
Ante este panorama, hizo un llamado a los creadores a desarrollar propuestas diferenciadas.
“Está en nosotros darle al público historias que les valgan la pena y también entregarle esa experiencia comunal que sigue siendo la mejor forma de ver algo”.
Añadió que la experiencia cinematográfica mantiene un valor único.
“Es una experiencia individual y comunal como ninguna otra. Sí hay que defenderla, pero también tenemos que tener conciencia de lo que le estamos pidiendo a la audiencia”.
La cineasta destacó que pocas veces se habla del vínculo entre directores y actores, pese a que considera que es uno de los aspectos fundamentales del proceso creativo.
“Me encanta que haya espacios enfocado al trabajo de los directores con los actores, porque generalmente cuando nos invitan a hacer entrevistas es lo último que nos preguntan. Y es, para mí, el trabajo más divertido y el más importante: cómo te relacionas con los actores, qué puedes enseñarles y qué pueden enseñarte ellos a ti”.
Aguilar también habló sobre la colaboración con directores de casting durante el desarrollo de personajes y la búsqueda de talento.
“Tener conversaciones abstractas sobre personajes que muchas veces inventaste, porque además yo soy guionista, y sentarme con un director o directora de casting a pensar qué actor puede traer ciertas cualidades o qué vulnerabilidad puede revelar un personaje, no hay nada más divertido en la vida”.
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lunes, 8 de junio de 2026 |