La Laguna de Metztitlán, en la Sierra Baja de Hidalgo.
“Hidalgo es un gran set.” La frase es de Chris Reza, subdirector adjunto del área de Cinematografía y Locaciones de la Dirección General de Promoción y Mercadotecnia de la Secretaría de Turismo de Hidalgo. La misma sirvió como hoja de ruta para un viaje que buscó mostrar locaciones que la industria no conoce tanto. Del 13 al 15 de julio, la dependencia organizó su segundo recorrido —un fam trip— para productores y gerentes de locaciones. La consigna no era lucir los destinos ya consagrados. Fue abrir los que no son tan conocidos. En total: tres días, cinco municipios —Omitlán de Juárez, Metztitlán, Atotonilco el Grande, Pachuca y Zapotlán de Juárez— y quince locaciones.

Gerentes de locaciones y productores acompañan a la Secretaría de Turismo de Hidalgo.
“En este fam trip, estos municipios se propusieron abrir nuevas locaciones. Es decir, mostrar locaciones que no han sido vistas”, explicó Reza. Lo que más solicitan las producciones, apuntó, se repite: carreteras, haciendas y zonas boscosas. Su colega Adrián Ávila, quien comparte la responsabilidad como subdirector adjunto del área de Cinematografía y Locaciones de la Dirección General de Promoción y Mercadotecnia, subrayó el otro componente del modelo: la gestión integral de los permisos de rodaje. Ellos se ocupan de todos los permisos, incluidos los que van desde cierres de vialidad hasta explosiones o el uso de armamento. “Todos estos permisos los gestionamos nosotros”, dijo, “para que se lleve a cabo una filmación en paz”.

Adrián Ávila y Chris Reza, del equipo de Cinematografía de la Secretaría de Turismo de Hidalgo.
Se trata de un equipo —Adrián y Rexa— especializado en entender las necesidades de los productores audiovisuales, con un amplio conocimiento de las posibilidades de las locaciones de Hidalgo y de los contactos necesarios para cerrar acuerdos de producción en ellas.
El diferenciador de Hidalgo no es un incentivo fiscal —no hay cash rebate—, sino un modelo de gestión. “La instrucción del gobernador Julio Menchaca es abrir las puertas sin costo a las producciones”, planteó la secretaria de Turismo, Elizabeth Quintanar Gómez, en entrevista con PRODU. “Si hay que cerrar una carretera, la cerramos, pero no se cobra.” La gestión de hospitales y patrullas corre por cuenta del Estado; la derrama, precisó, se queda en hoteles, restaurantes, haciendas y estacionamientos.

La secretaria de Turismo de Hidalgo, Elizabeth Quintanar Gómez, explica el modelo de gestión sin costo del estado.
Quintanar resumió la actitud del gobierno de Hidalgo hacia la producción audiovisual en su intervención al saludar a los visitantes del fam trip: “Si nos piden que vuele un elefante rosa, y baje de un helicóptero, lo buscamos. Y si luego nos dicen que, en lugar de rosa, debe ser morado, lo encontramos. Con eso quiero decir que hay una dirección que siempre va a contestar el teléfono”.
El Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles está a 15 kilómetros y 35 minutos de Pachuca, con 46 rutas —40 nacionales y seis internacionales— y la promesa de un tren de carga y pasajeros que llegará a la capital el próximo año. La funcionaria extendió, además, una invitación a instalar infraestructura: “Vengan a invertir, a que creen estudios; hay bodegas enormes”. Su síntesis del inventario estatal —más de 200 haciendas, exconventos agustinos del siglo XVI, desierto, semidesierto, varias sierras y “todos los climas y microclimas”— la resumió en una imagen: “una biodiversidad que para ustedes es, de verdad, como una tienda de dulces”.
En el municipio de Omitlán de Juárez, dentro del corredor de la montaña y a un paso de los pueblos mágicos de Real del Monte y Huasca, la comitiva recorrió la Hacienda Venta de Guadalupe: un predio de 1850 —pulquera, minera y ganadera— que hoy opera como hotel venue con capacidad para cerca de 90 personas, entre habitaciones, cabañas y un rancho aledaño, con una capilla del siglo XVIII incluida. Su encargada, Xilonen García, guió el recorrido.

Formaciones de prismas basálticos, uno de los escenarios naturales del recorrido por el corredor de la montaña.
Cerca está el pueblo de Omitlán de Juárez, calificado como un “pueblo con sabor” por sus platillos y su rica cocina tradicional. Sus calles son empedradas, adornadas con papeles de colores y hermosos murales que cuentan su historia. En ese lugar, está el estadio de béisbol Beto Ávila, enclavado en plena zona boscosa. “Está en un municipio pequeño y tiene este misticismo que caracteriza a Hidalgo”, observó Reza. Allí también está la parroquia Nuestra Señora del Refugio, que cuenta con una capilla y un pequeño panteón. Destaca una pintoresca escalinata recubierta de azulejos que relata una leyenda local.
El segundo día llevó al grupo a Metztitlán, “el lugar de la Luna”, donde la Vega ofrece sembradíos, una laguna y un centro histórico del siglo XVI con el Convento de los Santos Reyes. María de la Luz Rodríguez, del área de Turismo del ayuntamiento, puso el acento en la operación: “Somos un destino seguro para sus equipos”, con un hospital regional, más de 200 habitaciones y ocho zonas de camping. Ávila remató con el argumento que un jefe de locaciones valora: “El centro lo caminan muy pocas personas por las tardes; es un escenario que podemos cerrar fácilmente”. Explicó que se puede hacer un combo del centro histórico, de los sembradíos y de la laguna, ya que todo está muy cerca.
En Atotonilco el Grande, la Hacienda El Zoquital resultó un hallazgo muy versátil: un set en capas levantado en 1620, donde conviven un casco histórico, una fábrica procesadora de nuez detenida en el tiempo —“aquí descascarábamos 25, 30 toneladas por semana”, recordó su dueño, Gregorio “Goyo” González— y una quesería en activo con mil ovejas y quesos madurados hasta por 16 meses.
El municipio suma, además, el ambicioso proyecto ecoturístico Romax: 125 hectáreas y 80 millones de dólares de inversión que, según su promotor, Rodrigo Juárez, aspiran a albergar el glamping más grande de Latinoamérica. Allí se puede acceder a zonas de naturaleza increíbles dentro del predio.

Diana Álvarez Segoviano, coordinadora nacional de la Comefilm del IMCINE, en entrevista con PRODU
En Pachuca, la capital, la red de museos que administra el Archivo Histórico y Museo de Minería sorprendió por su valor de época: cinco minas con maquinaria original, malacates de vapor todavía funcionales y hasta un hospital de la época intacta. Araceli Monroy, del acervo, recordó que en la mina de Acosta se llegó a escenificar un derrumbe con una explosión controlada, con intervención de Protección Civil y del ejército. Es desde el Archivo histórico donde se gestiona el permiso para acceder a las minas, siempre con el acompañamiento de la dirección de Cinematografía de la Secretaría de Turismo del Estado de Hidalgo.
El centro histórico de Pachuca es rico en calles con posibilidad de cerrarse para una filmación. En las cercanías de Pachuca se encuentra la antigua carretera al real del monte, donde se puede filmar con cierre controlado. Cuenta con puentes vehiculares y peatonales. Esta lleva al mirador Cristo Rey, que también es un posible escenario para una producción.
En la carretera de San Pedro Huaquilpan, ubicada en el municipio de Zapotlán de Juárez, Reza señaló el dato que resume el potencial de la zona: “En esta carretera se filmaron dos producciones: Celda 211 y Bandidos”. En época de sequía, añadió, la vía en pleno semidesierto funciona para cierres intermitentes y running shots. Un poco más adelante se llega a un cuerpo de agua y a un terreno con paisaje de nopales.

La plaza de toros del Jardín República, en Zapotlán de Juárez, uno de los espacios del recorrido.
El recorrido remató en el Jardín República, un espacio donde se celebran eventos que cuenta con quiosco de piedra, plaza de toros, cava de vinos en una bóveda subterránea, y hermosos jardines. Al lado está el hospital La Campiña, que también puede rentar sus espacios para una producción. Cuenta con sala de espera, quirófanos, cuartos e incluso, una capilla de hospital.
El gerente de locaciones Miguel Gold relató cómo, para una campaña internacional de una marca electrónica, buscaban un paisaje que evocara la Sierra Tarahumara y lo hallaron en el parque ejidal Diego Mateo, cerca del Parque Nacional El Chico, en Hidalgo: “La producción no tenía la posibilidad de viajar a Chihuahua; solamente viajó el talento para acá”. Bárbara Medrano, también gerente de locaciones, lo sintetizó: “Gracias a estos viajes podemos potencializar espacios que no han sido filmados”.

Las escaleras coloridas del centro de Omitlán de Juárez, parte del catálogo urbano del municipio.
Desde la Comisión Mexicana de Filmaciones (Comefilm) del Imcine, su coordinadora nacional, Diana Álvarez Segoviano, precisó el matiz que distingue a un fam trip de un tour. “No estamos en busca de lugares turísticos; necesitamos el lugar ideal para representar la casa pobre, el desguasadero, un panteón”. La seguridad, explicó, es argumento de venta frente a la percepción de riesgo del país. Por eso mostrar el acompañamiento del Estado es tan importante. “Da certeza a las producciones de que van a estar acompañadas”, explicó.
En el coctel de bienvenida, la Secretaria Quintanar puso cifras sobre la mesa: 94 producciones en casi cuatro años de gobierno y una derrama económica cercana a los 70 millones de pesos. Álvarez Segoviano ubicó a Hidalgo en el noveno lugar nacional entre los estados donde más se filma, con oficinas de filmación premiadas dos años consecutivos. Entre los proyectos citados figuró El Señor de los cielos, de Telemundo. La secretaria ilustró la derrama con dos estampas: una familia contratada para preparar 700 quesadillas durante un rodaje, y una producción que resolvió su necesidad de “playa” recreándola en los jales mineros del estado, sin viajar a la costa. La cadena hotelera, representada por César Magaldi, del Best Western Plus Santa Cecilia de Pachuca, completó el cuadro de una oferta que se vende como servicio integral.

Los campos de la Vega de Metztitlán, uno de los escenarios naturales que ofrece Hidalgo a la industria.
Hidalgo trabaja, además, en una ley de cine estatal, hoy en pláticas con la Secretaría de Cultura y el Congreso local —“que podría cerrar con broche de oro esta política pública”, adelantó Quintanar—. El próximo recorrido de locaciones está previsto para septiembre, con Ixmiquilpan, Cardonal y Tecozautla en la mira. Mientras tanto, el mensaje que el estado quiere dejar en la industria cabe en una sola frase de su secretaria: “Hidalgo tiene algo, que es la puerta abierta a los productores”.
La dirección de cinematografía forma parte de la dirección de promoción y mercadotecnia. Para más información: cinematografia.turismo@hidalgo.gob.mx
Ver Galería del viaje de familiarización con locaciones de Hidalgo
|
martes, 4 de agosto de 2026 |
Asetur impulsa el turismo cinematográfico desde Durango en alianza con Comefilm
Hidalgo en camino a consolidarse como destino clave de filmación en México