
Juan Manuel Guimeráns, presidente de la Spain Film Commission, aborda la estrategia de digitalización e IA en el sector audiovisual
La producción virtual, y el uso de la IA, que utiliza imágenes escaneadas de paisajes, edificaciones o inmuebles de valor patrimonial, son una realidad cada vez más presente en la industria. Se trata de un asunto que las comisiones fílmicas deben abordar. Este tema ya lo está asumiendo la Spain Film Commission (SFC), bajo el liderazgo de su presidente, Juan Manuel Guimeráns.
Mucho del trabajo de los comisionados se centra en ayudar a los productores de series o películas a elegir locaciones. Se busca promover el país o la localidad, así como la derrama económica que estas producciones generan en la región. Esta ecuación cambia con la llegada de la producción virtual.
“Las comisiones fílmicas buscan maximizar el valor de nuestros territorios asociado a la producción audiovisual”, dijo a PRODU Juan Manuel Guimeráns. En colaboración con Patrimonio Nacional, la SFC impulsa un proyecto piloto. Este proyecto digitalizará espacios monumentales de acceso restringido. Un ejemplo es el Monasterio del Escorial. De esta forma garantiza la calidad e integridad de los assets digitales puestos a disposición de las productoras internacionales.
“Somos conscientes de que hay procesos de digitalización acelerada en muchas localizaciones, y eso puede poner en riesgo el valor de las producciones que llegan a esos territorios. Porque ya no es necesario desplazarse allí ni contratar servicios, e incluso puede llegar a tergiversarse la imagen del territorio. De hecho, se puede utilizar la localización virtual de cualquier manera”, explicó.
“La producción virtual no aleja los rodajes físicos; al contrario, genera mayor interés por el territorio”, afirmó Guimeráns. Eso se debe a que, ciertamente, grabar en algunas locaciones (como el Escorial) resulta complejo. Pero al filmar una producción en un set virtual con esta locación, puede surgir el interés por utilizar otras locaciones afines.
La entidad trabaja con bases de datos de IA para vincular la identificación de locaciones con las plataformas de streaming. De esta forma, potencia el turismo de pantalla. Esta orientación tecnológica se refleja en su estructura de apoyo. El Ministerio de Transformación Digital se ha convertido en el principal financiador público de la SFC en los últimos cinco años.
De allí que ser parte del proceso (y digitalizar desde la Spain Film Commission y los entes de gobierno) permita cambiar el control de la situación. “Al ser nosotros, el propio Estado, quienes digitalizamos esos espacios y los ponemos a disposición de las productoras audiovisuales, garantizamos la alta calidad, el libre acceso, así como la integridad de la localización y la supervisión de su uso”.
El presidente de la Spain Film Commission explicó que trabajan en el uso o la gestión de las localizaciones físicas mediante inteligencia artificial, armando un catálogo que permita incorporar nuevas locaciones de forma más expedita. Esto también permitirá a los gerentes de locaciones contar con bases de datos más eficientes.
“Estamos trabajando en un proyecto que permita generar una amplia base de localizaciones, que también vamos a trasladar a las plataformas y que el espectador podrá identificar. Es también una manera de garantizar la integridad y el valor de un territorio y de que el consumidor sepa qué es ese territorio; eso, además, conecta con otro elemento que cada vez desarrollamos más: el turismo asociado al audiovisual”, agregó. La idea es que, al ver la locación en una serie o película, el consumidor pueda saber qué lugar es, ya que no siempre resulta fácil identificarla.
Guimeráns señaló que el gasto en producción para 2025 mantiene la firmeza registrada en 2024 y supera ampliamente los niveles de 2022 con un incremento de más de dos dígitos. Los datos detallados se revelarán en el Festival de San Sebastián mediante un nuevo estudio socioeconómico elaborado por la consultora Olsberg SPI.
La pregunta es si bajó el número de producciones. Pero para Guimeráns, lo importante es el volumen de gasto en producción. “Hay la sensación de que la producción bajó un poco en el año 25, pero la realidad es que este ecosistema es muy flexible y muy diverso, y que la producción nacional y la internacional suman. Que la producción fílmica tradicional se suma a la de televisión. Entonces, a veces, y sobre todo desde el punto de vista de un territorio y de un sector económico, no es tan relevante si hemos tenido 10 películas más o 10 películas menos, sino qué está pasando en el conjunto”.
Aclaró que las dinámicas mundiales (aranceles internacionales, políticas de países como EE. UU. guerras, etc.) influyen en la producción audiovisual. “Al final, más que el dato concreto, lo que importa es la tendencia”.
Sin adelantar la información que se presentará en el Festival de San Sebastián, Guimeráns explicó que el sector audiovisual se ha diversificado territorialmente, y cada vez hay más centros de producción en España, se ha diversificado también la infraestructura: cada vez hay más estudios y platos en diferentes lugares del país; se incrementa el volumen de inversión; se incrementa el volumen de agentes, así como de actores también, nacionales e internacionales que llegan a España. “En los últimos años, todos los grandes streamers tienen centros de producción en nuestro país. Y, sobre todo, hay un fuerte incremento del empleo”, dijo.
|
miércoles, 16 de septiembre de 2026 |