
Brenda Kleiman y Ursula Echeverría en el Festival de Annecy en Francia
La productora guatemalteca Kikotems Studios avanza en el desarrollo de su primera serie animada original, una apuesta en 2D orientada al público preescolar que busca combinar entretenimiento con formación emocional, en un momento en el que la industria regional explora nuevas rutas de coproducción y financiamiento.
El proyecto, titulado The treasure box (La caja de tesoros), plantea una primera temporada de 13 episodios de siete minutos, centrada en dos hermanos que, a través del juego y la imaginación, aprenden a gestionar emociones como la frustración, la rabia o la tristeza. “El enfoque principal es qué hacer cuando me siento con una emoción muy fuerte”, explicó Úrsula Echeverría, fundadora del estudio.

Mia y Ursus son dos hermanos curiosos que navegan grandes emociones en aventuras cotidianas. Junto a sus mejores amigos de peluche, Yunipei y Hamster; quienes le recuerdan a los niños de todas partes que la empatía, el valor y el amor son tesoros que vale la pena conservar. Guardando cada lección, simbólicamente, dentro de su “caja de tesoros”.
La serie propone una narrativa pedagógica: cada episodio introduce un conflicto cotidiano —desde peleas entre hermanos hasta desacuerdos en el juego— y lo resuelve mediante herramientas prácticas como la identificación emocional, la empatía y la resolución de problemas.
Kikotems está estructurando una estrategia de coproducción para viabilizar el proyecto. La compañía evalúa una alianza con el estudio chileno Valpollywood para asumir parte de la animación, mientras mantiene en Guatemala la preproducción y el desarrollo creativo.
En paralelo, el equipo ha iniciado conversaciones con potenciales socios y distribuidores internacionales como Cinépolis, la francesa Dandelooo y el canadiense Pipeline Studios, aunque aún sin acuerdos cerrados.
El presupuesto estimado ronda los US$755 mil, con un costo aproximado de US$40 mil por episodio, lo que sitúa el proyecto en una escala competitiva para animación independiente en la región.
Más allá de la serie, Kikotems plantea una estrategia de largo plazo: desarrollar talento local en animación. Ante la limitada infraestructura en Centroamérica, el estudio impulsa un modelo de formación en alianza con universidades de la región, incorporando estudiantes como trainees en el pipeline de producción.
“Queremos generar una comunidad y formar a los artistas que luego serán parte de la industria”, señaló Brenda Kleiman, socia en el proyecto
El equipo está liderado Echeverría, formada en California Institute of the Arts, con experiencia en festivales internacionales —más de 60 participaciones y 30 premios con cortos previos—, y cuenta con colaboradores como el compositor Pablo Leñero y el asesor de historia Stephen Anderson.
Pese al avance creativo y las conexiones internacionales, el principal obstáculo sigue siendo el financiamiento. Guatemala carece de incentivos directos para animación, lo que obliga a los productores a depender de coproducciones, servicios a terceros y fondos internacionales.
“Estamos en la salida de la pista, lo que falta es el disparo para despegar”, resumieron desde el equipo. En ese contexto, The Box se posiciona como un ejemplo de las nuevas voces centroamericanas que buscan abrirse paso en el ecosistema global de animación: proyectos con vocación educativa, estructuras ligeras y una estrategia clara de internacionalización desde etapas tempranas.
|
miércoles, 6 de mayo de 2026 |