TELEVISIÓN

Daniel y Diego Ayala, recordados por Los Billis y Manes, desde Trovador apuestan por historias locales para el mundo

Édison Monroy | 8 de mayo de 2026

Los Ayala: Daniel y Diego Ayala

En la industria latina los conocen como Los hermanos Ayala. Son una dupla natural, mellizos. Diego y Daniel, trabajan como si fueran uno. Su trayectoria permite observar, en paralelo, la transformación reciente del sector. Con más de una década de trabajo, su recorrido va desde la producción independiente de series web hasta la creación de contenidos para plataformas globales como Prime Video con series como Los Billis o Manes.

“Escribimos juntos, hacemos todo el proceso de preproducción, producción, posproducción juntos. Somos como esa figura que lidera la creatividad desde que arranca la idea hasta que la termina en posproducción. Yo dirijo, mi hermano es productor, entonces digamos que eso nos hace que tengamos como dos tipos de cabezas distintas al momento de ejecutar una idea, y nos hace muy complementaria a nivel también de presupuesto, locaciones, producción, diseño de producción. Realmente trabajamos muy de la mano”, explica Diego.

El inicio de los Ayala estuvo marcado por la experimentación en formatos digitales. Daniel recuerda ese momento como un punto de inflexión: “tuvimos una productora con la que fue nuestro arranque en el mundo de las series web, que fue lo que nos dio el paso grande a la ficción”.

Este recorrido les permitió construir un lenguaje narrativo propio y, sobre todo, entender la producción desde la práctica. Esa experiencia fue determinante cuando dieron el salto a proyectos de mayor escala.

LOS BILLIS, DE LA MANO DE AG STUDIOS
Los billis

Los Billis fue producida por AG Studios para Prime Video

Para Daniel, la serie Los Billis, que produjeron de la mano de AG Studios para Amazon Studios, representó “la realización de un sueño de mucho tiempo realmente, nosotros llevamos yo creo que desde los 22 años creando contenido audiovisual y siempre tuvimos ese sueño de una serie de ese tamaño”.

El origen de Los Billis está directamente ligado a su memoria personal: “fue una leyenda urbana que escuchamos por mucho tiempo cuando éramos pequeños”, recuerda Daniel. La historia, ambientada en la Bogotá de los años 80, les permitió construir un relato con identidad local pero con alcance internacional.

Además, implicó asumir un reto profesional significativo: “tener la oportunidad de no solo ser los guionistas sino también los showrunners, hacer esas dos como labores fue súper especial después de haberlo hecho por mucho tiempo en el mundo digital”.

Un elemento central en este proceso fue la colaboración con Rodrigo Guerrero y la productora AG Studios. Diego describe esa relación en términos de confianza y respaldo: “cuando llegamos al pitch con Amazon, el proyecto estaba muy listo y como equipo estábamos muy alineados, así que en un par de horas Rodrigo ya tenía el mensaje: la quieren”.

Más allá de la aprobación, destaca el acompañamiento durante la producción: “fue muy generoso… cedernos el mejor equipo que tenía para nosotros”. Y añade un aspecto clave: “nos dio como la apertura de su productora como si ya hubiéramos hecho ocho series con AG Studios”, evidenciando un apoyo poco común para creadores en su primera gran producción.

Actualmente, los Ayala trabajan desde su oficina de desarrollo Trovador. Daniel explica que “estamos enfocados en toda la parte de creación de las series… hacemos la creación y después acompañamos los formatos ya en set”. Este modelo les permite concentrarse en el desarrollo de historias y luego articular alianzas estratégicas: “armar una coproducción aliándonos con productoras que tengan mucha trayectoria en Colombia y ahora estamos abriendo el mercado mexicano”.

IDENTIDAD, GÉNEROS Y VISIÓN CREATIVA
Manes

Manes, de RCN Estudios para Prime Video, es otra de las producciones en las que han estado Los Ayala

Uno de los rasgos más consistentes en su trabajo es la representación de Bogotá. Esta decisión no es casual. Su experiencia de vida influye directamente en su mirada: “nosotros nos criamos por fuera de Colombia, entonces creo que tenemos un poquito de esa mirada como muy romántica con nuestra ciudad”, explica Daniel. Esa distancia inicial y el regreso posterior generaron una intención clara: “siempre hemos buscado mostrarla con ese amor que sentimos por ella”.

Esa visión se traduce en una apuesta estética y narrativa donde la ciudad se presenta desde sus detalles menos explorados. Daniel lo plantea como un objetivo incluso aspiracional: “queremos que si personas de afuera ven nuestras series y ven a Bogotá, se enamoren y quieran venir”.

En el terreno creativo, los Ayala han trabajado principalmente en la dramacomedia, pero actualmente están explorando nuevas combinaciones. Daniel explica este proceso: “estamos buscando… jugar con un poco del melodrama… entender cómo funciona y por qué llama la atención de todo el mundo”. De esa búsqueda surge el concepto de melodramedia, definido como “los giros y los stakes que tiene el melodrama mezclado con la dramacomedia americana”.

Esta exploración responde tanto a una inquietud creativa como a una lectura del mercado. Daniel lo plantea como una necesidad: “la identidad colombiana y como creador de contenido nos debíamos ese paso por el melodrama”. Por su parte, Diego reconoce la complejidad de esta fusión: “juntar esos dos tonos ha sido muy interesante… debemos escoger con pinzas los elementos de cada género para que no sea ni tan pasado ni tan liviano”.

MICRODRAMAS Y NUEVAS TENDENCIAS

Ambos identifican el crecimiento de los micro dramas verticales. Daniel establece un paralelo con sus inicios: “lo veo muy similar al mundo de las series web donde fue una forma de consumir contenido diferente”. Además, resalta su enfoque en el melodrama: “el microdrama es melodrama a full y como llevado a su máxima expresión”.

Más allá del formato, destacan su impacto en la industria. Daniel afirma: “le abre la puerta a muchos creadores nuevos… realmente con un celular se pueden hacer”. Esta democratización del acceso a la producción es, para ellos, una de las transformaciones más relevantes del momento.

Ese contexto actual por supuesto presenta desafíos importantes. Daniel describe el panorama con cautela: “hay unos retos interesantes con los cambios que se han dado en estos últimos años después de la burbuja que hubo cuando las plataformas entraron a Latinoamérica”. Este ajuste obliga a replantear estrategias y entender nuevas dinámicas de consumo.

En ese escenario, la recursividad aparece como una fortaleza clave. Daniel lo sintetiza así: “es una oportunidad de sacar a luz toda esa creatividad que tenemos… además contamos con las herramientas para encontrar lo que quiere la audiencia”. Diego complementa esta idea desde la producción: “si se hace un diseño desde un principio para el tipo de historia que necesitas… ahí está la creatividad y recursividad colombiana para hacerlo muy bien”.

Finalmente, ambos coinciden en que la flexibilidad aprendida en las series web ha impactado la industria tradicional. Diego lo ejemplifica: “se pueden hacer cosas más flexibles, más pequeñas que igual se ven igual de bien”. Este cambio no solo optimiza recursos, sino que redefine las formas de producción contemporánea.

En conjunto, la experiencia de los Ayala evidencia una industria en transformación, donde la combinación entre identidad local, adaptación tecnológica y comprensión de la audiencia se convierte en el eje central de la creación audiovisual.

Diario de Hoy

lunes, 11 de mayo de 2026

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