
Rafael Rodríguez, director general de TV Azteca
En entrevista para PRODU, Rafael Rodríguez, director general de TV Azteca, aclaró el estatus de la compañía tras el anuncio de su reorganización mediante un concurso mercantil voluntario. Rodríguez enfatizó que la medida es un paso estratégico para fortalecer la estabilidad financiera y asegurar la continuidad de la operación a largo plazo.
Ante versiones que sugieren una crisis profunda, Rodríguez fue contundente al definir la situación actual de la televisora: “Lo primero que es importante definir es que esto no es la quiebra de TV Azteca. No está en insolvencia y esto no implica que se detengan las operaciones de la televisora. De ninguna manera”.
El directivo explicó que el concurso mercantil es una herramienta legal contemplada en la ley mexicana que permite reestructurar pasivos bajo la supervisión de un juez federal: “Mientras sucede todo ese proceso, la empresa sigue su marcha como lo viene haciendo. Es decir, las relaciones con clientes, con proveedores, con nuestros empleados y colaboradores, la producción de nuestros contenidos, la transmisión y el uso de nuestras concesiones se mantienen como lo hacemos día tras día”.
Uno de los puntos clave destacados por el director es que la capacidad creativa y de producción de TV Azteca no sufrirá afectaciones: “Tenemos el presupuesto para producción de programas este año, no se ve afectado de ninguna manera. Está totalmente aprobado desde finales del año pasado que hicimos el proyecto y el presupuesto de este año junto con Adrián Ortega, nuestro director general de Contenidos”.
El pipeline de contenidos incluye deportes, espectáculos y noticieros, manteniendo los derechos de la Liga MX, Box y Selección Nacional. Asimismo, confirmó que la televisora se prepara para su cobertura estelar del año: “Viene la joya de la corona este año, que es el Mundial de fútbol y toda la producción que haremos, además de los realities y los programas como MasterChef”.
Rodríguez envió un mensaje de tranquilidad a los tres pilares de la organización. Sobre el capital humano, aseguró: “Nuestros colaboradores y empleados deben estar totalmente tranquilos. Esto no implica que va a haber ni despidos masivos, ni recortes de personal, ni temas así catastróficos. Sus prestaciones y su relación colaborador-empresa se mantiene intacta”.
De igual forma, garantizó a los anunciantes que las pautas publicitarias contratadas no tendrán modificaciones y confirmó a los proveedores que se cumplirán todas las obligaciones conforme a los contratos vigentes.
La decisión responde a un escenario complejo que incluye la transformación del ecosistema publicitario, el pago de licencias en 2018 por más de $3,800 millones de pesos, y el reciente pago total de obligaciones fiscales al SAT en enero de 2026, que ascendió a $32 mil millones de pesos.