Ana Celeste Montalvo y Armando Espitia encarnan a Alejandra y Arturo en Un hijo propio, producción original de Netflix, dirigida por Maite Alberdi
Si bien dar vida a personajes de ficción requiere rigor, interpretar a personas vivas en un documental exige un compromiso ético y emocional mayor. En Un hijo propio, la nueva película de Netflix producida por Gato Grande, los actores mexicanos Ana Celeste Montalvo y Armando Espitia asumieron el reto de encarnar a Alejandra Marín y a Arturo.
Bajo la dirección de la nominada al Óscar Maite Alberdi, se decidió incluir en la ficción la versión de Alejandra sobre lo ocurrido. A diferencia de una bioserie o de un drama convencional, las escenas recreadas no representan la “verdad absoluta”, sino la memoria subjetiva y la perspectiva de la protagonista. Tal como lo expuso la directora Maite Alberdi, el documental no busca capturar la realidad objetiva, sino una versión que no siempre refleja lo ocurrido.
Para Ana Celeste Montalvo, asumir el papel de Alejandra significó someterse a una metamorfosis integral, durante la cual subió 10 kilos. Bajo la premisa marcada por Maite Alberdi —”No quiero que la imites, quiero que la habites”—, la actriz se despojó del ego actoral para comprender el dolor y la vulnerabilidad de la protagonista.
“El cuerpo no sabe cuándo estás haciendo ficción; para él, estás viviendo todo. Fue un proceso de irme desdibujando a mí misma. Construir a este personaje tan complejo, atravesado por el dolor y la salud mental, fue el sueño de cualquier actriz, pero también implicó sufrir sus mismos dolores”, comentó a PRODU Ana Celeste Montalvo.
Al comentar sobre la ficción que interpretan en el documental, Armando Espitia explica que prefiere no calificarlo como “la fantasía de Alejandra”, porque “la memoria opera así: uno no sabe qué tanto de realidad hay en lo que recuerda”, explicó. “Estamos hablando de un tema delicado de salud mental. El personaje comienza con una mentira, presionada por el entorno social, pero la mentira se vuelve tan grande que su psique la adopta como realidad. Traer ese recuerdo a la pantalla era un ejercicio riesgoso pero necesario”, dijo Espitia.

Armando Espitia, quien interpreta a Arturo, admitió que al inicio desconfiaba de la idea de conocer al Arturo real por temor a manipular el relato. Sin embargo, al revisar la carga emotiva del proyecto, decidió reunirse con él y encontró a una persona generosa que le permitió nutrir su personaje narrativo sin emitir juicios morales.
Comentó que, aunque Arturo es una persona real, él, como actor, lo encarna como personaje. “Porque me da todas las herramientas para respetarlo y cuidarlo, además de saber que es una persona real, ¿no? Pero entendiendo que, dentro del documental, es un personaje para efectos narrativos”.
Sobre interpretar a personas reales, Ana Celeste Montalvo confesó que se trata de un trabajo arriesgado: “Y el momento más arriesgado fue cuando, terminado el proyecto, nos sentamos a ver cómo lo contamos. Yo creo que siempre tenemos como objetivo compartir o llevar algo, y creo que esta historia lo tiene. O sea, para mí, esta historia y este personaje cumplen todos los checks del dream como actriz para interpretar un personaje tan complejo. Y además lleva un mensaje social muy grande”, comentó Montalvo
Ambos actores coincidieron en que la película representa una oportunidad única para corregir la narrativa con la que los medios de comunicación abordaron el caso en 2009. La propuesta actoral busca mostrar a los involucrados en toda su humanidad y complejidad, sin dividirlos maniqueísticamente en víctimas y villanos.
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viernes, 21 de agosto de 2026 |