
En Cannes están diez cortometrajes curados por BOGOSHORTS
La presencia de BOGOSHORTS en el Festival de cine de Cannes 2026 se amplía este año con nuevas colecciones de cortometrajes, actividades de industria y una delegación de realizadores colombianos y latinoamericanos.
“Esta es la segunda vez que contamos con un acuerdo de colaboración con el Festival de Cannes, más específicamente con el Short Film Corner, que es el espacio que se dedica al impulso del formato corto”, explicó Jaime E. Manrique, fundador y director de BOGOSHORTS.
La programación incluye dos colecciones curadas por el festival colombiano: una integrada por cortometrajes ganadores del BOGOSHORTS y otra enfocada en obras latinoamericanas de realizadores emergentes.
“La apuesta por creer que la mirada que tiene BOGOSHORTS sobre Colombia y Latinoamérica ofrece una parte de lo más interesante que está sucediendo en términos de jóvenes talentos, realizadores emergentes y nuevas propuestas”, afirmó el director.
La participación de BOGOSHORTS también incluye la presencia de la productora Melissa Zapata en el New Producers Room, iniciativa del Short Film Corner que reúne a diez productores emergentes de distintos países.
“Bogoshorts, en este caso, es quien propone uno de los talentos emergentes y el festival lo selecciona para que pueda entrar en contacto con todo este universo que Cannes le ofrece”, señaló Manrique.
El director destacó que Zapata es “la única productora latinoamericana” dentro de esta edición del programa y relacionó esa selección con el desarrollo de su primer largometraje, recientemente beneficiado por el Fondo para el Desarrollo Cinematográfico de Colombia (FDC).
A estas actividades se suman dos eventos de networking: uno oficial dentro del Marché du Film y otro en el stand de Colombia, donde será presentada la delegación de BOGOSHORTS conformada por 17 personas entre directores, productores y miembros de equipos técnicos.

Jaime Manrique es el fundador y director de Bogoshorts
La delegación que acompaña a BOGOSHORTS está integrada principalmente por realizadores de los diez cortometrajes seleccionados para las colecciones. El objetivo, explicó Manrique, es acercar a las nuevas generaciones del audiovisual a los espacios de industria internacional desde etapas tempranas.
“Necesitamos que las generaciones que están comenzando en el entorno del cortometraje y que van a desarrollar una carrera en el audiovisual se acerquen muy rápidamente a festivales como este”, afirmó.
Sobre la experiencia dentro del Festival de Cannes, el director describió un escenario complejo y con múltiples niveles de acceso, pero también con oportunidades para quienes llegan con objetivos claros.
“Los grandes festivales son estructuras profundamente excluyentes: ‘a este lugar puedes entrar, a este no’”, señaló. Sin embargo, agregó que “si uno está concentrado, diseña una agenda coherente y lo piensa a partir de un objetivo con respecto al desarrollo de su carrera, es sencillamente una de las mejores oportunidades del mundo”.
La producción anual de cortometrajes alcanza cerca de 20.000 obras en el mundo, una cifra que se relaciona directamente con el crecimiento de nuevas voces audiovisuales.
“Estamos en uno de los mejores momentos para el cortometraje porque existe uno de los mayores volúmenes de producción”, aseguró Manrique.
Frente a ese escenario, insistió en la necesidad de fortalecer las curadurías y los espacios de exhibición para conectar las obras con las audiencias. “Se empieza entonces a necesitar la función del prescriptor, de quién o qué institución logra generar esos procesos de identificación de las obras de mayor interés y ponerlas en acceso al público”, indicó.
En el caso del circuito del cortometraje colombiano, el director de BOGOSHORTS dice que atraviesa una etapa distinta a la del largometraje, especialmente por su presencia en festivales internacionales.
“Tenemos evidencia de que logramos y podemos estar en los festivales y en los escenarios de mayor importancia en el mundo”, dijo.
El director señaló que el formato corto ha encontrado condiciones distintas para desarrollarse, tanto por sus dinámicas de producción como por la libertad creativa que permite.
“El cortometraje es una expresión de la libertad, y en el lugar de la libertad nacen las propuestas más interesantes”, sostuvo.
En contraste, afirmó que el largometraje aún enfrenta retos relacionados con financiación, circulación e industria. “Cuando nosotros hablamos de la ‘industria’ del cine colombiano es un poco una mentira que todos quisiéramos que fuera”, comentó, aunque reconoció avances impulsados por la Ley de Cine de Colombia y el FDC.
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lunes, 18 de mayo de 2026 |