
Restreno es un sitio de alquiler de películas peruanas que funciona con cartelera
El cineasta y empresario peruano-estadounidense Aaron Otoya anunció el inicio oficial de operaciones de Restreno. La plataforma, diseñada por su productora Chollywood Cine, busca extender la vida comercial de las películas peruanas tras su salida de los circuitos tradicionales de exhibición y, en algunos casos, saltarse la censura.
“He visto bastantes cineastas que ponen todos sus esfuerzos para hacer sus películas y terminan saliendo de las salas en una, dos o tres semanas. Lo hemos visto últimamente con Santidad, cómo la censuraron y cómo no tuvo chance para llegar a su público”, manifestó el realizador de la cinta de acción Alfa y Bravo.

Aarón Otoya, cineasta peruano-estadounidense
Para Otoya, la distribución tradicional excluye a la mayor parte de la población peruana por factores económicos. “Es un lujo ir al cine en el Perú. Para una pareja, ir costará por lo menos entre 70 y 120 soles (entre US$20 y 35) entre entradas, bebidas y comida. Ese es el precio que le cuesta a una familia peruana ir al mercado y comprar alimentos para toda la semana. Es un lujo que bastantes peruanos no pueden tener”, enfatizó.
Restreno opera con un modelo diferente al streaming convencional, emulando una sala de cine digital con cartelera rotativa. Cada semana se habilitará una nueva película peruana, manteniéndose disponible en cartelera por temporadas de 4 a 6 semanas. Mediante una entrada digital (con un costo de entre 15 y 30 soles o US$4 y 8), el usuario puede visualizar la producción por un tiempo determinado. Cada alquiler otorga automáticamente una oportunidad para participar en sorteos semanales de televisores, laptops e iPhones.
El proyecto debuta con tres títulos: Cantuta, Uchpa, la película y Alfa y Bravo.
La meta del proyecto es la descentralización de la cultura, permitiendo que comunidades del interior del país conecten sus teléfonos a un proyector para disfrutar del cine nacional. “Lo vi cuando filmamos Pishtay en Yauyos; toda la comunidad se reunió en su plaza y vieron una película un sábado por la noche. Todos sentados allí, desconectados y disfrutando de nuestro cine”, recordó Otoya.
Asimismo, la plataforma se ha consolidado rápidamente como un puente para la nostalgia de los peruanos en el exterior. Durante su primer fin de semana, el 80% de los alquileres provino de los EE. UU., con alta demanda en ciudades como Paterson (Nueva Jersey), Virginia, Washington y Miami.
“He estado en comunicación con cineastas de los últimos dos años que entienden lo que estamos tratando de lograr. Saben que es importante tener una plataforma así para que, todos unidos, podamos cambiar la historia de nuestro cine. Tenemos la oportunidad de construir una industria que sea de las más poderosas de Latinoamérica y el mundo”.
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viernes, 23 de octubre de 2026 |