MERCADEO

Human Connections Media: los fandoms evolucionan de audiencias a motores económicos

27 de julio de 2026

La residencia de Bad Bunny en Puerto Rico podría generar cerca de US$400 millones e impulsar turismo, comercio y movilidad

Human Connections Media, la agencia de medios independiente, publicó “Fandoms: Los motores económicos de la actualidad“, un análisis que plantea que las comunidades dejaron de ser únicamente grupos de consumidores para convertirse en motores capaces de activar ecosistemas económicos completos, movilizar industrias, ciudades y conversaciones.

El caso más visible es la residencia de Bad Bunny en Puerto Rico. De acuerdo con el análisis, la serie de conciertos podría atraer a más de 600 mil asistentes y generar un impacto económico cercano a US$250 millones de forma directa y alrededor de US$400 millones considerando su efecto multiplicador sobre hoteles, aerolíneas, restaurantes, comercios locales, transporte, plataformas digitales y turismo. Durante el periodo de conciertos, además, se estima un crecimiento del 20% en el gasto en San Juan, un incremento del 15% en el consumo alrededor del Coliseo José Miguel Agrelot y un aumento del 70% en los pagos contactless.

Para Human Connections Media, estas cifras evidencian que el concierto dejó de ser el producto principal para convertirse en un detonador económico más amplio que abarca diversos sectores.

“Durante años entendimos a las audiencias como el objetivo final de las estrategias de marketing. Hoy observamos que las comunidades producen algo mucho más valioso que es la actividad económica multisectorial. Un fandom no solo compra boletos; reserva hoteles, organiza viajes, genera contenido, recomienda experiencias, impulsa negocios locales y mantiene viva la conversación durante meses. La verdadera ventaja competitiva ya no está únicamente en vender un producto, sino en construir comunidades capaces de seguir creando valor incluso cuando la marca deja de hablar”, señala Hugo Gómez Oliver, CEO de Human Connections Media.

El reporte explica que esta transformación modifica una de las unidades de análisis más importantes del marketing qué es medir el éxito de una campaña por la cantidad de personas alcanzadas o por las ventas generadas. Pero cuando una comunidad tiene la capacidad de movilizar gasto en sectores que la marca ni siquiera controla — turismo, hotelería, transporte, gastronomía y comercio local — los indicadores de éxito también se amplían.

“La diferencia entre una audiencia y un fandom es precisamente esa. Mientras una audiencia consume contenido, un fandom crea valor. Sus integrantes producen videos, organizan encuentros, generan memes, crean merchandising no oficial, recomiendan productos, responden preguntas de otros usuarios y mantienen activa la conversación mucho después de concluido un lanzamiento o una campaña. No lo hacen porque una marca lo solicite, sino porque sienten que forman parte de algo que también les pertenece”, señala  Gómez Oliver.

Este patrón ya no pertenece únicamente a la industria musical. La agencia identifica la misma dinámica en fenómenos como la Fórmula 1, los esports, las grandes franquicias cinematográficas y los streamers capaces de llenar estadios. En todos los casos, el producto original funciona como un punto de partida para activar una comunidad que multiplica su valor económico mucho más allá de la transacción inicial.

Ver informe completo

Diario de Hoy

martes, 28 de julio de 2026

PRODU
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.