
Alfonso Herrera y Noé Hernández encarnan a la dupla de policías federales que detiene a "El Chapo" Guzmán.
Un tuit del entonces presidente Peña Nieto, con las palabras “misión cumplida”, fue la alerta que hizo que Francisco González Compeán prestara atención a una historia que no todos detectaron. El ruido mediático puso su reflector en la detención del peligroso narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán. Pocos vieron la historia de los dos policías que lo detuvieron. La relatoría que realizó el periodista Héctor de Mauleón fue el punto de partida del largo desarrollo de La captura, película que estrena en Netflix este 21 de agosto.
Tras el éxito de Contraataque, del director Chava Cartas y del productor Francisco González Compeán, regresa este thriller de acción con héroes que triunfan donde el bien no existe (o es poco común). Un género que no se hace en México y que ahora, poco a poco, se vuelve más frecuente.
González Compeán explica que Contraataque fue el parteaguas, pues no había antecedentes en México. Fue la película que abrió el género. Y ahora, La captura lo consolida. “Es el camino correcto”, explica el productor y fundador de Draco Films.
“La gente quiere ver este tipo de historias. En la cinematografía estadounidense y a nivel global, hay muchos ejemplos. La gente quiere verse reflejada en la pantalla. Siempre he pensado que las películas que triunfan son las que reflejan un país o una sociedad. Aquellas en las que dices: “Conozco a esta persona. Yo soy así. Así es mi tía”, explicó a PRODU.
Además de la narrativa, hay que hacer bien la película, comentó. “Hay que producirla con la mayor calidad posible porque estás compitiendo con el mundo. Si lo haces razonablemente bien, la gente responde”, explicó.
Sobre este tema, Chava Cartas dijo: “Después de la producción de Contraataque, nuestra primera incursión en hablar de héroes mexicanos, nos encontramos con la historia real de dos policías que arriesgaron su vida al capturar al narcotraficante más famoso del mundo. Sabíamos que era necesario contarla. En la captura, la audiencia se encontrará con una película tremendamente realista que plantea constantemente la pregunta: “¿Yo qué haría?”. Es una película llena de emociones que nos lleva al límite y busca poner un granito de arena para que nuestros hijos y nietos prefieran ser policías antes que ladrones”.
González Compeán confesó la dificultad que tuvieron para encontrar al escritor adecuado. La producción de Draco Films contó con Bernardo Esquinca en el guion, pero pasó tiempo buscando a un escritor. Se trata de un género que no se produce en México. “Fue un trabajo de adaptación e investigación, largo y ambicioso. Y no teníamos antecedentes. Contraataque se hizo con la fe ciega de que funcionaría. Fue gracias a Cinépolis Distribución, en primer lugar, y luego a Netflix, que creyeron en el proyecto”, explicó.

En La captura, película para Netflix, la compleja escena del túnel requirió un montaje especial con grúas y contenedores dentro de una alberca.
Como dijo a PRODU cuando estrenó Contraataque, buscan consolidar un cambio en la narrativa audiovisual del país. “Queremos hacer películas donde no gane el crimen organizado y donde haya héroes que hacen su trabajo sin importar la adversidad”
Protagonizada por Alfonso Herrera y Noé Hernández, la película sigue a dos policías federales que, durante un patrullaje de rutina en Los Mochis, Sinaloa, detienen un auto presuntamente robado y se topan con el criminal más buscado del mundo. En ese momento se enfrentan a una encrucijada imposible: arriesgarlo todo entregándolo o aceptar una oferta millonaria y dejarlo ir.
Para la selección del elenco, la producción buscaba a una gran estrella que pudiera sostener el peso del papel de héroe, que recayó en Alfonso Herrera, quien interpretó al oficial Arturo Carmona. Para acompañarlo, necesitaban a un actor que mantuviera al espectador en duda sobre sus verdaderas intenciones. La elección fue Noé Hernández, reconocido por interpretar a los “malos más malos” del cine, quien en esta ocasión interpreta al oficial Héctor Rosales. Hernández aceptó, emocionado, la oportunidad de ser “el bueno” por primera vez y logró una química excepcional en pantalla con Herrera.
El elenco se complementa con las actuaciones de Héctor Kotsifakis en el papel de “El Chapo”, Juan Pablo Cruz García como su jefe de seguridad “El Cholo” Gastelum, y Paola Fernández como Isaura Carmona.
El rodaje presentó retos conceptuales y logísticos importantes, comenzando por la recreación detallada de los uniformes y las patrullas de la Policía Federal, una corporación que ya no existe. También implicó un entrenamiento especializado en el uso de armas para los protagonistas.
Uno de los mayores logros técnicos de la producción fue la resolución de la escena en la que “El Chapo” y “El Cholo” escapan por un túnel que debía irse llenando progresivamente de agua. Para evitar riesgos físicos y complicaciones de bombeo, el equipo de diseño de producción construyó un set dentro de un contenedor, que fue sostenido por grúas en una alberca. González Compeán describió este método y su resultado en pantalla como un nivel de producción equiparable al de una “película de Hollywood”.
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martes, 11 de agosto de 2026 |