
Guillermo Goñi, Carla Sánchez, Ernesto Piedras y Kiyoshi Tsuru en el Foro Economía en Pantalla
Un modelo de incentivos claro y la eliminación de barreras burocráticas resultan fundamentales para consolidar a la industria audiovisual en México como una potencia económica. Durante el foro Economía de pantalla, organizado por El País y Amazon, ejecutivos, productores y representantes del gremio coincidieron en que el país posee el talento y la infraestructura. Sin embargo, advirtieron que los criterios subjetivos en la asignación de estímulos y las trabas regulatorias frenan la atracción de capital extranjero.
La economía creativa representa cerca del 5% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional. Pese al volumen de producción, los especialistas consideran que falta crear una política industrial integral.
Kiyoshi Tsuru, presidente de la Comisión de Industrias Creativas de CONCAMIN, enfatizó la necesidad de entender el sector como un motor comercial: “Tenemos que empezar a interiorizar que esta industria es un esfuerzo empresarial. Esto no es un hobby, es una industria y tiene que constituir un negocio. La utilidad paga impuestos y genera empleos”, afirmó Tsuru.
El representante cuestionó las trabas administrativas en los incentivos fiscales dirigidos a producciones internacionales: “Si el incentivo exige pasar por un subcomité que evalúa mediante un juicio de valor si la película tiene impacto cultural, el inversionista se va a otros mercados como Colombia o Georgia. La política pública debe diseñarse para atraer inversión extranjera directa y hacer crecer a la industria nacional”, explicó.
En tanto, Carla Sánchez, presidenta y directora general para América Latina de la Motion Picture Association (MPA), destacó la derrama económica que genera el sector audiovisual hacia otros rubros de servicios: “El audiovisual genera más PIB directo que la manufactura de computadoras en México. Por cada $10 millones de pesos generados, $6,5 millones adicionales se quedan en el resto de la economía. Sin embargo, una política de protección cultural mal enfocada no ha permitido crecer al ritmo que podríamos”, señaló.

Foro Economía en pantalla
En el terreno de los contenidos, los panelistas abordaron la tensión entre las fórmulas globales prefabricadas y la autenticidad narrativa. El productor Billy Rovzar, cofundador de Lemon Studios, respaldó la importancia de asumir riesgos en la creación de guiones: “Entre más específico es el relato, más universal se vuelve la historia. El gran error al inicio de las plataformas fue intentar crear contenidos genéricos para complacer a todos los países. Esas series no funcionan porque no pertenecen a nadie”, expresó.
Respecto a las nuevas tecnologías, los especialistas coincidieron en que la inteligencia artificial debe operar como una herramienta operativa sin reemplazar la autoría humana.
Santiago García, productor cinematográfico de Itaca Films, resaltó la dimensión ética en el uso de nuevos lenguajes tecnológicos: “La inteligencia artificial eficientiza procesos de posproducción, pero el uso ético exige proteger al creador. El autor es quien piensa la historia, no la herramienta”.
A su vez, José Miguel Álvarez, COO de EFD Studios México, subrayó la relevancia de diversificar la formación técnica en el país: “Hacer cine no es solo escribir y dirigir. Se necesitan programas orientados a formar técnicos en efectos visuales, operadores de cámara y productores de línea para sostener el crecimiento del mercado”, agregó.

Panel De México para el mundo
El uso de espacios históricos como sets de filmación genera una oportunidad económica que a menudo choca con restricciones administrativas. Tsuru expuso los retos operativos al intentar utilizar recintos emblemáticos de la Ciudad de México en proyectos internacionales:
“Hemos pedido permiso para mostrar el Palacio de Bellas Artes o el Castillo de Chapultepec (CDMX) y la respuesta suele ser negativa por considerarlos sagrados” y agregó, “los visitantes internacionales gastan en turismo de pantalla, pero no saben que en México existe un castillo real porque mantenemos una postura de no mostrarlo en pantalla”, explicó Tsuru.
Se abordó el tema de la preservación de la identidad cultural, que exige marcos normativos que no obstaculicen la competitividad del país frente a otros mercados. En ese sentido, Ernesto Piedras, director general de Nomismae Consulting, advirtió sobre la urgencia de integrar una visión económica dentro de la gestión cultural pública.
“En la Secretaría de Cultura deberíamos tener una Subsecretaría de Planeación Estratégica que hable de números, tecnología y aspectos legales. En el sector cultural existe ya de facto un sector económico que debemos reconocer sin temores ideológicos”, afirmó Piedras.
Mientras que Guillermo Goñi, socio de Asesoría en Integraciones y Separaciones de KPMG México, analizó el modelo del Spain Audiovisual Hub como un referente de coinversión entre el sector público y privado:
“En España, por cada euro invertido en este sector, se han retornado 1,77 euros, una cifra superior a industrias tradicionales como el turismo. Sin embargo, los créditos fiscales no funcionan si no están acompañados por un ecosistema sólido con infraestructura, centros de producción y desarrollo de talento interior”, apuntó Goñi.

El desarrollo de proyectos audiovisuales en plataformas de streaming requiere de esquemas de colaboración que no vulneren los derechos de los creadores locales. Javiera Balmaceda enfatizó la postura de Amazon MGM Studios para flexibilizar las estructuras financieras en la región:
“Tenemos que abrirnos a la coproducción y buscar que sea algo que beneficie a ambas partes. No podemos pretender quedarnos con todos los derechos y la propiedad intelectual; hay que buscar modelos donde compartamos el éxito con los productores si el proyecto funciona”, sostuvo Balmaceda.
Álvarez dijo que la evolución en el consumo de contenidos también impulsa a las compañías a explorar formatos alternativos y alianzas entre distintos continentes. Señaló la necesidad de diversificar las vías de distribución para la cinematografía latinoamericana: “Hay que abrirnos a colaborar con países de otros continentes e integrar a Iberoamérica. España representa un aliado fundamental para entrar a Europa, pero también debemos explorar la coproducción con Asia, un mercado que aún no hemos sabido capitalizar”, comentó Álvarez.
Finalmente, Santiago García expresó que el factor humano sigue siendo el eje sobre el cual se construyen los proyectos viables en la industria. Hizo hincapié en la responsabilidad de los productores para guiar a los nuevos creadores en el mercado comercial:
“Hay un sinfín de historias, pero muy pocos guiones llegan listos para filmarse inmediatamente. El trabajo del productor consiste en rodear al talento de los profesionales correctos para llevar el proyecto a través de un proceso de desarrollo estructurado que garantice su calidad técnica y narrativa”, concluyó García.
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martes, 15 de septiembre de 2026 |
Economía en Pantalla: inversión, incentivos y talento marcan la agenda audiovisual de México
Vuelve a la pantalla argentina Roman Lejtman en “Política & Economía”