
En El último gigante Matías Mayer compartió elenco con Oscar Martínez
Los primeros pasos de la carrera del actor argentino Matías Mayer estuvieron ligados a la televisión abierta tradicional, una escuela que él mismo define como un pilar fundamental para su trayectoria. No obstante, reconoce que aquel formato poseía dinámicas completamente opuestas a las actuales, caracterizadas por proyectos de largo aliento y con una cantidad sustancialmente mayor de capítulos, como ocurrió durante su participación en Argentina, tierra de amor y venganza (ATAV), que se emitió en Canal 13 en 2019.
Rememorando aquellos sets, Mayer habló sobre la marcada diferencia que existe con los métodos de producción contemporáneos: “Se filmaba como se hacían las novelas y las tiras antes, es decir, en un set con decorado. La forma de filmar tiene otra velocidad; se debe generar mucho más material por día en comparación a lo que hacemos hoy bajo el formato de serie, donde son menos capítulos y el rodaje es más parecido al cinematográfico”.
A la hora de elegir dónde se siente más a gusto en la actualidad, no duda en inclinarse por los tiempos modernos, aunque sin renegar del aprendizaje del pasado. Según detalla, el ritmo de la televisión no fue algo que asimiló de manera orgánica debido a la inmediatez y a la constante capacidad de resolución que exigía. Sin embargo, valora profundamente esa etapa debido al enorme oficio que le otorgó el haber grabado una gran cantidad de escenas diarias.
Uno de los proyectos más destacados de su agenda reciente fue el largometraje El último gigante, una producción de Netflix dirigida por Marcos Carnevale que lo llevó a filmar en uno de los escenarios naturales más deslumbrantes del mundo. Al respecto, el actor manifiesta que la experiencia resultó increíble, favorecida principalmente por la mística del entorno de las Cataratas del Iguazú, cuya cercanía y energía oficiaron como un factor determinante para el desarrollo del elenco.
El rodaje, que se extendió por seis semanas divididas entre Iguazú y Buenos Aires, significó además la oportunidad de compartir cartel con grandes figuras de la escena nacional. “Fue un equipo increíble y significó un verdadero lujo actuar con ese elenco, donde cada uno es mejor que el otro. Para mí fue una experiencia fantástica”, aseguró Mayer.
Asimismo, destacó que el proyecto fue el resultado de la confianza depositada por el equipo de Netflix para coliderar la historia junto a Oscar Martínez e Inés Estévez, definiendo a la producción como “un proyecto redondo en todo sentido”.
La película fue producida por Leyenda Films y Kuarzo.
Si existe un proyecto que marcó un punto de inflexión en su carrera y caló hondo a nivel personal, fue Barrabrava, la serie de Prime Video que estrenó reciententemente su segunda temporada y que, al igual que la primera, se grabó íntegramente en Uruguay. Ambas fueron dirigidas por Jesús Braceras, quien además es el creador y showrunner de la producción.
Mayer recordó que la primera entrega se rodó en plena emergencia sanitaria global, un contexto en el que Uruguay se presentaba como una de las plazas que permitía continuar con las producciones audiovisuales. En ese sentido, reflexiona que trabajar lejos del hogar siempre aporta una dinámica diferente y configura una experiencia distinta, pero celebra que se haya consolidado un grupo humano excelente en una propuesta que lo interpeló de manera directa.}

Barrabrava fue su primer protagónico, en este caso junto a Gastón Pauls
El impacto de este proyecto radica, fundamentalmente, en que representó su primer papel protagónico. Al respecto, confesó que sintió por primera vez la enorme responsabilidad de conducir una historia compleja en la piel de su personaje, compartiendo el liderazgo con Gastón Pauls. Para Mayer, quien se confiesa un apasionado del fútbol, la temática y el universo periférico que rodea a este deporte resultaron sumamente atractivos, permitiéndole involucrarse activamente en el desarrollo de la trama.
Respecto a la segunda temporada, el actor remarcó el incremento de la acción y la construcción de un ritmo mucho más vertiginoso y adrenalínico, aunque aclaró que la producción cuida firmemente su esencia, enfocada en los lazos familiares. “La trama se enfoca tanto en los acontecimientos externos como en lo que sucede en la intimidad del hogar. Ese paralelismo que traza la serie de manera constante me parece sumamente valioso”, añadió.
La irrupción de las plataformas de streaming no solo modificó las lógicas de producción, sino también la escala de las audiencias, un fenómeno que todavía genera asombro e impacto en los artistas locales. Con respecto a este fenómeno, Mayer detalla que solía conversar con Oscar Martínez sobre el alcance actual del cine; mientras que Martínez ha estrenado decenas de películas en salas tradicionales a lo largo de su vasta trayectoria, ambos coinciden en el carácter inédito del nivel de masividad y penetración mundial que ofrecen las plataformas de streaming en la actualidad.
El actor califica como “sorprendente” el hecho de lanzar un estreno y recibir de inmediato mensajes de espectadores situados en los puntos más remotos del planeta. Desde su perspectiva como intérprete, considera fascinante que una obra realizada en conjunto pueda interpelar a personas de diversas culturas. Como muestra de esa curiosidad ante la globalización de su trabajo, Mayer confesó que, tras el estreno de El último gigante, se dedicó a repasar las versiones de la película en los distintos idiomas a los que fue doblada.
Frente a un panorama local caracterizado por la escasez de ficciones en las grillas de la televisión abierta, el actor analiza el ecosistema digital como un espacio vital de resguardo para los trabajadores de la industria. Según su mirada, la producción de ficción actual se concentra casi en su totalidad en las series y largometrajes impulsados por las plataformas digitales y, aunque subsiste el cine independiente, este ocupa un porcentaje menor del mercado.
A pesar de este diagnóstico, Mayer conserva la expectativa de un eventual resurgimiento de la ficción en los canales tradicionales, manifestando su deseo de que la televisión abierta encuentre una fórmula renovada y aggiornada a los nuevos hábitos de consumo del público, lo cual califica como un escenario ideal.
Actualmente, el actor viene de finalizar las grabaciones de Crimen desorganizado, una nueva serie de ficción para Netflix que se desarrolló en locaciones de Buenos Aires y cuyo estreno está previsto para 2027. Acompañan a Celeste Cid, Marco Antonio Caponi y Benjamín Amadeo, junto a Miguel Ángel Rodríguez, Soledad Silveyra, y la participación de Martín Bossi. Es una producción de Pampa Films.