En PRODUPrimetime estuvieron Carlos Alberto Galeano, conocido en la industria como Cabeto, y Karolina con K, presidente y vicepresidenta de ARTCO
La aparición de nuevas tecnologías, el crecimiento acelerado de los contenidos verticales y la necesidad de formalizar una actividad que históricamente ha operado de manera dispersa llevaron a crear ARTCO, la Asociación Gremial de Representantes de Talentos Colombianos.
En #PRODUprimetime con Ríchard Izarra estuvieron Carlos Alberto Galiano, conocido en la industria como Cabeto, y Karolina con K, presidente y vicepresidenta de la organización, que tiene como objetivo convertirse en una voz colectiva para los representantes de talento y en un interlocutor frente a productoras, plataformas y entidades del sector.
ARTCO inició con 24 agencias —se estima que en Colombia hay más de 50— y funciona como una entidad sin ánimo de lucro. Su sostenimiento proviene de una cuota mensual interna de 100.000 pesos colombianos (US$20) por afiliado, destinada a cubrir gastos administrativos y legales. Paralelamente, la asociación busca integrar a decenas de representantes que aún operan de manera independiente para impulsar la formalización del sector.
Según explicó Karolina con K, el origen de la iniciativa responde a desafíos concretos que afectan a los actores y sus representantes. “La agremiación se forma por las prácticas que se vienen presentando en las producciones, como la inteligencia artificial. Entonces, es un tema que nos une para proteger los derechos de los actores”.
Cabeto explicó que durante el último año comenzaron a aparecer cláusulas relacionadas con IA en contratos entregados por productoras, pese a que el tema aún carece de una regulación específica. “Nos dio una bandera roja y dijimos: ‘Venga, miremos esto bien’”, contó.
A partir de esa inquietud, los representantes iniciaron conversaciones con canales y compañías de producción para establecer límites claros sobre el uso de la imagen y la voz de los artistas.
“Todo lo que es voz, imagen, eso se tiene que respetar y no se puede clonar”, afirmó Cabeto. El dirigente señaló que la asociación no se opone al uso de herramientas tecnológicas en procesos puntuales, pero sí rechaza la posibilidad de que se generen contenidos mediante réplicas digitales de los actores sin autorización.
“No vamos a permitir ni que se clone la voz, ni que se clone la imagen, ni que puedan hacer producciones o capítulos con un avatar o con otra imagen que no sea la del actor”, explicó.
Otro de los frentes prioritarios para ARTCO es la expansión de las producciones para plataformas de formato vertical, un segmento que ha encontrado en Colombia un centro de operaciones impulsado por incentivos fiscales y por la facilidad de exportar contenidos gracias al acento neutro de sus intérpretes.
El crecimiento de este mercado, sin embargo, ha puesto sobre la mesa vacíos relacionados con los derechos de los actores. Karolina con K advirtió que “aún en Colombia los verticales no pagan derecho de regalías a los actores”, mientras que Cabeto agregó: “Ni de ejecución pública”.
La asociación trabaja actualmente con sociedades de gestión para promover mecanismos de regulación que permitan reconocer esos derechos. También busca garantizar que los intérpretes reciban los créditos correspondientes en este tipo de producciones. “Es importante para el talento que su nombre, o sea, el crédito, se vea reflejado en cada historia”, señaló Karolina con K.
Para Cabeto, el objetivo no es confrontar a las plataformas, sino establecer reglas claras en un mercado que evoluciona con rapidez: “La forma de lograr que, antes de que se regularice esto, empezar a tener unas condiciones claras de cómo debe ser el trabajo con los verticales para todos los talentos”.
La creación de ARTCO también implicó superar una barrera histórica entre representantes que compiten diariamente por los mismos proyectos y artistas.
“Al principio fue un poco difícil lograr ponernos de acuerdo porque nos sentíamos que éramos competencia el uno del otro”, reconoció Cabeto. Con el tiempo, los integrantes de la asociación llegaron a una conclusión compartida: “Los actores no son de nadie”.
Esa visión se tradujo en la adopción de un código de ética que regula el tránsito de artistas entre oficinas de representación. Karolina con K explicó que cualquier actor que cambie de representante debe presentar “una carta de libertad donde su anterior representante informe que está a paz y salvo con esa oficina”.
Según la vicepresidenta, este mecanismo aporta transparencia y evita conflictos entre agencias. “Se ha creado una hermandad en la agremiación”.
Además, ARTCO fue concebida para integrar no solo a representantes de actores, sino también de músicos, deportistas e influencers. “Todo el que tenga un mánager, ahí va a ser bienvenido”, afirmó Cabeto, quien considera que el modelo podría convertirse en referencia para otros países de la región.
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lunes, 6 de julio de 2026 |
#PRODUprimetime con Carlos Alberto “Cabeto” Galeano y Karolina con K de ARTCO