
Muratori: La tecnología puede permitir que una persona se comunique en cualquier otro idioma y rompa esa barrera geográfica
La visita de Patricia Muratori a Colombia llegó en un momento clave para la industria regional del marketing: la plataforma dejó de ser vista únicamente como un canal de video y se consolidó como un ecosistema donde convergen entretenimiento, influencia, TV conectada, comercio, inteligencia artificial y monetización para creadores.
Durante su paso por Bogotá, Muratori, quien es la directora general de YouTube para América Latina, conversó con Cristian Vergara, editor para Latinoamérica de PRODU | MKTG, sobre el crecimiento de YouTube en la región, la evolución del consumo de video y el papel que están jugando creadores y marcas dentro del ecosistema digital. Sin embargo, la conversación se insertó en un debate más amplio: cómo deben relacionarse las marcas con audiencias que consumen contenido en múltiples formatos, pantallas y momentos del día.
En ese contexto, Muratori resumió la lógica que guía la operación regional de YouTube: “La idea es ayudar a los creadores y a los socios a desarrollar contenido para llegar a más de 350 millones de usuarios que acceden diariamente a YouTube”. Esa escala ayuda a explicar por qué la plataforma se convirtió en una pieza central dentro de las estrategias de comunicación en América Latina, no solo por su alcance, sino también por su capacidad para integrar comunidades, creadores y anunciantes en un mismo entorno.

Dentro de esa apuesta, Colombia aparece como un mercado relevante por la combinación de consumo digital, cultura audiovisual y expansión del video en televisores conectados. La penetración cotidiana de las plataformas digitales también refuerza esa lectura: según una encuesta de Ipsos, el 89% de los consumidores en Colombia reporta usar Google y/o YouTube diariamente, una señal del lugar que ambas plataformas ocupan en la rutina digital de los usuarios.
A ese comportamiento de consumo se suma el crecimiento del ecosistema local de creadores. YouTube reveló que en Colombia ya existen más de 650 canales con más de un millón de suscriptores y más de 5.500 canales que superan los 100 mil suscriptores. La compañía también indicó que el número de canales colombianos que generan ingresos de ocho cifras o más en pesos colombianos creció más de 20% interanual a diciembre de 2025.
Datos que sin duda muestran que el fenómeno dejó de concentrarse exclusivamente en el entretenimiento tradicional. El ecosistema colombiano se expandió hacia comunidades vinculadas con educación, música, bienestar, tecnología, conversación social y contenido infantil, lo que amplía las posibilidades para las marcas que buscan afinidad, credibilidad y conexión cultural.
Entre los ejemplos destacados por la plataforma aparecen La Granja del Borrego, canal liderado por Carlos, que educa sobre vida rural y bienestar animal; Matemáticas ProfeAlex, considerado el primer EduTuber de habla hispana en superar los 10 millones de suscriptores; y Toycantando, proyecto enfocado en contenido musical infantil y desarrollo cognitivo temprano.
La diversidad también se refleja en formatos y usos tecnológicos. YouTube destacó casos como Paulette, creadora que utiliza herramientas de IA generativa para producir gran parte de su contenido; Mol, referente colombiano en ASMR que recientemente abrió un estudio especializado; y Vos Podés, un pódcast de empoderamiento femenino producido íntegramente por mujeres.
Para la industria publicitaria, esa expansión tiene una consecuencia directa: YouTube ya no compite únicamente por atención en dispositivos móviles, sino también por espacios históricamente asociados a la televisión, el entretenimiento familiar y la conversación cultural. Por eso, la plataforma busca presentarse no solo como inventario publicitario, sino como un entorno donde conviven audiencia, contenido, comunidad y resultados de negocio.
Muratori describió ese modelo a partir de un equilibrio entre usuarios, creadores y anunciantes: “Trabajamos sobre un trípode: lo que es bueno para los creadores y socios, lo que es bueno para los usuarios y lo que es bueno para las marcas”. Desde esa mirada, la experiencia del usuario, la sostenibilidad económica del creador y la confianza del anunciante no funcionan como objetivos separados, sino como condiciones que deben reforzarse entre sí.
Ese equilibrio se vuelve especialmente importante cuando la discusión se traslada a la calidad del contenido. Para las marcas, el concepto ya no depende únicamente de la producción audiovisual o de la escala de una audiencia, sino también de variables como seguridad, afinidad cultural, contexto y confianza.
En esa línea, YouTube reforzó sus políticas de comunidad, los controles para anunciantes y los procesos de revisión asociados a la monetización dentro de su Programa de Socios. La intención es sostener un entorno abierto, pero con reglas claras para creadores, usuarios y marcas.

“Tenemos directrices de comunidad, o community guidelines, que establecen qué se puede y qué no se puede hacer dentro de la plataforma”, señaló Muratori. La ejecutiva también destacó que marcas y agencias cuentan con herramientas para definir en qué tipo de contenidos quieren aparecer, un punto crítico para anunciantes que necesitan combinar alcance masivo con protección reputacional.
La conversación sobre seguridad de marca conecta, además, con otro cambio estructural: la profesionalización de los creadores. Según YouTube, la plataforma pagó más de US$100.000 millones a creadores, artistas y empresas de medios entre 2022 y 2025. Esa cifra da cuenta de una economía creativa que ya no opera como una actividad periférica, sino como una industria con capacidad de generar ingresos, empleo, inversión en producción y nuevos modelos de negocio.
Muratori explicó esa transformación desde la evolución del propio ecosistema digital: “La evolución que vimos en los últimos años fue pasar de una plataforma de distribución de contenido a una plataforma que realmente ayuda a esos creadores a convertirse en grandes emprendedores creativos”.
Para las marcas, el cambio redefine la relación con los creadores. Hoy no funcionan únicamente como amplificadores de campañas, sino también como socios estratégicos, canales de conversión y fuentes de relevancia cultural. En ese escenario, una colaboración efectiva requiere entender el lenguaje de cada comunidad y construir propuestas que aporten valor al contenido, en lugar de interrumpirlo.
Otra transformación que está reordenando la planificación de medios es el crecimiento de YouTube en TV conectada. La pantalla grande volvió a ocupar un lugar central en la experiencia de consumo, pero con una diferencia importante frente al modelo televisivo tradicional: ahora convive con capacidades digitales de segmentación, medición, frecuencia y llamados a la acción.
Globalmente, la plataforma informó que los usuarios consumen más de 1.000 millones de horas diarias de contenido en televisores. Además, en más de 50 de los 100 principales canales de YouTube, el televisor ya es la pantalla de mayor consumo. Esa migración confirma que la plataforma no solo participa en momentos individuales de consumo móvil, sino también en espacios compartidos dentro del hogar.
La oferta de contenido también explica parte de ese crecimiento. YouTube indicó que diariamente se suben más de 20 millones de videos y que el consumo está impulsado por una variedad cada vez más amplia de formatos, incluyendo contenido de larga duración, Shorts, música, transmisiones en vivo y pódcasts.
Para los anunciantes, este escenario transforma la forma de pensar una campaña. La televisión conectada permite combinar atributos de la pantalla grande —como atención compartida, mayor inmersión y consumo en compañía— con herramientas propias del entorno digital. En consecuencia, la planificación deja de dividirse de manera rígida entre televisión y digital, y empieza a moverse hacia experiencias más integradas.
Muratori también anticipó una evolución hacia dinámicas más transaccionales dentro de la plataforma. La combinación de creadores, recomendaciones, shopping y formatos de respuesta directa abre la puerta a experiencias donde el descubrimiento de contenido puede conectarse con decisiones de compra, especialmente en categorías que dependen de confianza, demostración y comunidad.
La inteligencia artificial aparece como una capa transversal dentro de la estrategia de YouTube. La plataforma ya la utiliza en procesos de moderación y responsabilidad, pero también comenzó a integrarla en herramientas creativas y de localización de contenido, con el objetivo de reducir barreras operativas y ampliar el alcance de los creadores.
Entre esas herramientas se encuentra el doblaje automático, pensado para llevar contenidos a audiencias internacionales y reducir las barreras idiomáticas. En una región con alto potencial creativo, pero con mercados fragmentados por idioma, geografía y escala, esta capacidad puede convertirse en un acelerador para la circulación de contenidos latinoamericanos.

“La tecnología puede permitir que una persona se comunique en cualquier otro idioma y rompa esa barrera geográfica”, afirmó Muratori. Para creadores y marcas de la región, esta evolución abre la posibilidad de expandir contenido local hacia otros mercados con menos fricción, especialmente entre comunidades hispanohablantes, audiencias bilingües y públicos internacionales.
La implicación para el marketing es clara: si el contenido latinoamericano puede viajar con mayor facilidad, las campañas también pueden pensarse con una lógica menos limitada por fronteras nacionales. La creatividad local puede ganar escala regional y global, mientras las marcas encuentran nuevas formas de asociarse con voces que ya tienen legitimidad cultural dentro de sus comunidades.
Esa posibilidad se suma a una transformación más amplia del entretenimiento digital. Los creadores operan cada vez más como empresas de medios, comunidades especializadas y plataformas comerciales. A medida que esa estructura madura, YouTube busca ocupar un lugar central en la relación entre contenido, audiencia, monetización y comercio.
La visita de Patricia Muratori a Colombia reflejó la importancia estratégica que YouTube asigna a América Latina en un momento en el que el video se consolidó como parte central del consumo cultural, el entretenimiento y las estrategias de marketing digital. Más que una conversación sobre crecimiento de usuarios, el mensaje de fondo fue que la plataforma está ampliando su papel dentro de la economía creativa y del negocio publicitario.
Para Colombia, la señal es doble. Por un lado, el país aparece como un mercado con una comunidad de creadores cada vez más robusta y diversa. Por otro, se proyecta como un territorio desde el cual el contenido puede viajar hacia otros públicos de habla hispana y hacia audiencias globales, especialmente a medida que herramientas como la inteligencia artificial y el doblaje automático reduzcan las barreras de distribución.
Al cierre de la entrevista, la ejecutiva resumió esa ambición con una frase dirigida al mercado local: “YouTube es el lugar preferido para los colombianos. Hay un solo YouTube”. Más allá del tono institucional, la afirmación sintetiza la apuesta de la plataforma por ser, al mismo tiempo, espacio de entretenimiento, aprendizaje, comunidad, descubrimiento y negocio.
Para el marketing latinoamericano, la lectura es que YouTube ya no puede entenderse únicamente como un canal de pauta. Su evolución combina creadores profesionalizados, consumo en televisión conectada, formatos múltiples, inteligencia artificial, herramientas de monetización y nuevas oportunidades comerciales. La visita de Muratori a Colombia puso esa transformación en contexto regional y dejó una idea central: la próxima etapa del video no se jugará solo en la producción de anuncios, sino en la capacidad de las marcas para participar con relevancia en la cultura que las audiencias ya están viendo.
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martes, 19 de mayo de 2026 |